El imperio de Sol Daurella, 10 años después de la salida a Bolsa de las embotelladoras de Coca-Cola

El imperio de Sol Daurella, 10 años después de la salida a Bolsa de las embotelladoras de Coca-Cola

En 2016, el gigante estadounidense de las bebidas impulsó la fusión de sus embotelladoras europeas. Bajo liderazgo español, Coca Cola Europacific Partners ha duplicado sus ingresos y su capitalización bursátil, engordando el patrimonio de familias históricas.

Por: Yovanna Blanco.

Patrocinador oficial desde 1978, la multinacional estadounidense aprovecha el evento deportivo que tendrá a España y Argentina en la final, como un escaparate con el que impulsar el consumo de sus productos.

Sus envases lucen la palabra Mundial. En los estadios, reina Coca-Cola: no hay más marcas. El resto es marketing, la especialidad del gigante de Atlanta. A su alcance, entre 32 y 37 millones de personas solo entre los campos y los FIFA Fan Festivals.

Esta oportunidad comercial de oro, que espolea un 20% sus títulos en Bolsa en el año, es también un desafío logístico. La producción aumenta —se estima que entre un 15% y un 20%— y hay que asegurar la distribución.

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En una escala más reducida, lo mismo sucede en el resto del mundo. Coca-Cola diseña la estrategia, pero quien conoce los mercados, comercializa las bebidas y las produce son sus embotelladoras.

Y, en ese universo, destaca un nombre: Coca-Cola Europacific Partners (CCEP).

La primera embotelladora de Coca-Cola por ingresos opera en 31 países de Europa, Sudeste Asiático, Australia y el Pacífico. Con un mercado potencial de 600 millones de consumidores y, al calor del Mundial, se ha revalorizado casi un 10% en Bolsa —un 21% en lo que va de año—.

Para ella, 2026 es un año aún más especial: se cumple una década de la fusión de las siete embotelladoras europeas, auspiciada por Coca-Cola. Una operación que dio lugar a un grupo con 11.000 millones de euros de ingresos —hoy, son 21.000 millones—, con liderazgo español.

Sol Daurella, la persona más rica de Cataluña según Forbes, preside un conglomerado que, en estos diez años, ha crecido a base de adquisiciones, acrecentando el patrimonio de históricas familias españolas.

España, una pieza clave en la llegada a Europa 

Coca-Cola desembarcó en Europa en 1919, con la apertura de plantas de embotellado en París y Burdeos. Desde ahí, fue extendiendo su influencia por el resto del continente. En 1928, firmó contratos con 23 embotelladores España, donde había empezado a distribuir en 1926.

La Segunda Guerra Mundial frenó la expansión. La producción paró en Europa por falta de ingredientes y no se retomaría hasta 1949. No obstante, esa situación fue el germen de otro de sus buques insignia: Fanta.

Coca-Cola se asoció con la familia Daurella en 1953 para crear la primera planta de embotellado en Barcelona. En esa década, se sumaron fábricas en Valencia, Tenerife, Mallorca y Bilbao.

En los años 80, llegaron nuevos productos como Coca-Cola Light y la empresa apostó por centralizar sus operaciones de embotellado. Creó Coca-Cola Enterprises y fue sumando embotelladoras europeas a su perímetro: Holanda, Bélgica, Francia…

Mientras, España continuó en solitario hasta que, en 2013, en un contexto de caída de márgenes, las ocho embotelladoras de España y Portugal se fusionaron, dando lugar a Coca-Cola Iberian Partners. La familia Daurella se convirtió en el accionista mayoritario, con Sol como presidenta ejecutiva de la nueva sociedad.

La consolidación se aceleró tres años después.

Las embotelladoras europeas —Coca-Cola Iberian Partners, Coca-Cola Enterprises y Coca-Cola Erfischingsgetränke— se integraron en 2016 dando lugar al mayor embotellador de Coca-Cola en el mundo por ingresos.

El consorcio español lideró el grupo resultante como primer accionista (34% del capital), con Sol Daurella en la presidencia y otros cuatro representantes en el consejo de administración.

Coca-Cola European Partners debutó en Bolsa el 2 de junio de 2016 a 35,58 euros por acción. En la actualidad, cotiza a 93,6 euros. Con una capitalización de 41.751 millones de euros, ha más que duplicado el valor con el que se estrenó.

Un dividendo casi creciente año a año 

De Europa, dio el salto al mundo. En 2021, el grupo se extendió al Sudeste Asiático y Oceanía (Australia y Nueva Zelanda), rebautizándose como Coca-Cola Europacific Partners (CCEP). Hace dos años, integró la embotelladora de Filipinas.

La megaembotelladora, con 85 plantas —11 en España y Portugal— y el 74% de sus ingresos en Europa, concentra el 59% de su producción en Coca-Cola.

España, con Portugal, aporta el 16% de las ventas. Es el país que estrenará el nuevo diseño visual de Coca-Cola en el Viejo Continente.

Para 2026, CCEP mantiene previsiones pese a la incertidumbre geopolítica y anticipa un alza de las ventas de entre el 3% y el 4%, y del 7% en el beneficio operativo. En el primer trimestre, ingresó un 9,4% más (5.132 millones de euros).

Además del negocio, avanza en la remuneración al accionista, creciente desde la fusión con la salvedad de 2020, el año de la pandemia. El dividendo fue de 0,34 euros en 2016; en 2025, se situó en 2,04 euros.

La empresa ha distribuido 6.275 millones en total entre sus accionistas entre 2016 y 2025. Más de 2.000 millones han ido a Olive Partners, que controla el 37% del CCEP. Coca-Cola tiene un 18% y el resto es free float.

En Olive Partners, los socios de referencia son la familia Daurella —controla el 57,4% del capital— y la familia Gómez-Trenor —los antiguos dueños de la embotelladora en Valencia tienen el  21,3%—. Solo en 2025, la sociedad percibió 330 millones en dividendos de CCEP.

A su vez, Sol Daurella es la primera accionista de la patrimonial familiar (Cobega), con el 34,95%. Como presidenta de CCEP, percibió 650.000 libras (762.820 euros al cambio actual) en 2025, un 3% más que el año anterior.

El patrimonio de la familia Daurella

Según el ránking Los más ricos de España de Actualidad Económica, que identifica a las 100 personas o familias con mayor patrimonio, la familia Daurella ocupa la sexta posición, con un patrimonio de 9.585 millones de euros el año pasado, un 2% por encima de 2024, en el que se situó quinta.

En la clasificación de las 100 grandes fortunas hay otros tres accionistas de Coca-Cola Europacific Partners: Javier Gómez-Trénor y familia —puesto 16, con 3.660 millones—; José Ignacio Comenge —puesto 66, con 1.100 millones—; y la familia Mora-Figueroa Domecq —cierra la tabla con 765 millones —.

Sol Daurella, que entró en 2017 en el top 10 de la lista que lidera Amancio Ortega (Inditex), escaló a la cuarta posición en 2019 y 2020. Como inversora, compró la antigua sede de Correos en Bilbao el pasado febrero para abrir un hotel de lujo.

Consejera de Banco Santander desde 2015, es cónsul honoraria de Islandia en Barcelona y también tiene intereses en el inmobiliario y en el negocio del aceite.

El origen de la fortuna de la familia Daurella es el negocio de importación de bacalao de Islandia que creó Santiago Daurella Rull, abuelo de Sol, que importaba bacalao de Islandia y se hizo con la primera licencia para distribuir Coca-Cola en España.

La familia Daurella tiene otros negocios con la multinacional de Atlanta: son socios en Equatorial Bottling Company, que opera en el norte y oeste de África. Los Daurella tienen un 70% de la sociedad, que facturó 1.000 millones de dólares en 2024.

Además, tienen otros negocios como la distribución de Nespresso en España y Andorra.

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