El oro escaló más de un 2 por ciento acercandose a la barerra de 1.900 dólares la onza, debido a las expectativa de una nueva ronda de alivio monetario, lo que elevó el atractivo del lingote como refugio contra la inflación.
El alza del oro por seis sesiones consecutivas se produjo luego de que Wall Street perdió sus tempranas ganancias.
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, dará un discurso el viernes en una junta anual de bancos centrales en Jackson Hole, Wyoming, que será seguido de cerca por el mercado para detectar cualquier señal en la dirección de la política monetaria de la Fed
Analistas dijeron que un tercer alivio cuantitativo daría apoyo limitado al oro, debido a que la Fed ya dijo que mantendría bajas las tasas de interés hasta el 2013. El lingote podría caer tras subir un 6 por ciento en las últimas tres sesiones y unos 400 dólares desde julio.
Los inversores han recurrido al metal precioso como refugio de la crisis de deuda de la zona euro, la débil economía estadounidense y la volatilidad de los mercados cambiarios. No obstante, los analistas temen que una escalada de casi un 15 por ciento en agosto haya sido exagerada.
El oro se ha beneficiado de la política monetaria estadounidense ultraflexible de los últimos años, con sucesivas rondas de alivio cuantitativo -que se traduce en impresión de dinero-, que han debilitado al dólar y manteniendo las tasas de interés bajas.
La plata subió un 1,4 por ciento, a 43,44 dólares la onza.
El platino trepó un 1,5 por ciento, a 1.898,13 dólares la onza, tras haber alcanzado su mayor nivel desde julio del 2008.
El paladio avanzó un 2,1 por ciento, a 760,47 dólares la onza
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