Buscan al agresor de Osvaldo Soto, asesinado en el lugar; el sospechoso sería de la villa 20
En la víspera, según información oficial de la fiscalía a cargo del caso, el autor de los disparos que terminaron con la vida de Soto fue individualizado, pero no ha sido detenido aún. Voceros del Ministerio Público nacional no precisaron a LA NACION la identidad del sospechoso.
A raíz de la muerte de Soto, de 30 años, los vecinos de los alrededores del terreno usurpado, que conocían a Soto y a su familia, cortaron ayer el tránsito en la zona. Como protesta por el asesinato se movilizaron y obstaculizaron con contenedores el cruce de Fernández de la Cruz y Pola, a metros de la toma.
"Mi hijo no estaba en la toma, mi hijo tiene su casa", relató Trinidad, la madre de Soto, mientras los restos de su hijo eran velados en una sala de la zona.
La mujer detalló que el joven solamente se había acercado a la toma para pedir que apagaran una fogata, cercana a la vivienda de su hermana, porque el humo dañaba a su sobrina. Ofuscado, el agresor buscó un revólver y le asestó tres tiros, según la denuncia de la familia.
Laura, hermana de Soto, apuntó como presunto autor del asesinato a un hombre de 25 años de nacionalidad paraguaya, a quien señaló como un "narco" que tiene cuatro viviendas de la zona y que participaba de la toma del terreno.
Anteayer, tras los disparos, Soto fue trasladado en colectivo desde el viejo cementerio de autos usurpado hasta el Centro de Salud y Acción Comunitaria (Cesac) N°3, que funciona en el mismo barrio, pero llegó muerto. Así lo explicó la hermana, Laura, aunque voceros del Ministerio de Salud porteño -del que depende el Cesac N° 3- no pudieron confirmarlo.
Según información de la fiscalía nacional en lo criminal N°43, que investiga del homicidio de Soto, el joven recibió tres disparos: dos en el tórax y uno en la pierna.
En la víspera, la fiscal Felisa Elena Krasucki recibió a la mujer del fallecido para comunicarle los avances registrados en la investigación judicial que encabeza.
En ese contexto, la funcionaria comunicó a la viuda que el autor del asesinato ya había sido individualizado gracias a diversos elementos reunidos en el expediente.
No obstante, al cierre de esta edición todavía no había sido detenido. Se ignora aún si la identidad del sospechoso coincide con el perfil del supuesto homicida suministrado por la madre y la hermana de la víctima del crimen.
En forma paralela a esta causa relacionada con la muerte de Soto, impulsada por la justicia nacional, en la justicia en lo penal y contravencional porteña cursa otro expediente por la usurpación del predio situado en Pola y Fernández de la Cruz, frente a la villa 20.
Al cierre de esta edición, los "okupas", sus delegados, funcionarios del gobierno porteño -a quien pertenece el terreno tomado- y el juez Gabriel Vega mantenían una reunión para analizar una posible salida pacífica al conflicto..
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