Se enfrentarán en junio, según los resultados extraoficiales
"Estamos de fiesta porque hoy Perú eligió iniciar una gran transformación", afirmó, tras la divulgación de los resultados, un exultante pero conciliador Humala, que convocó al diálogo a "todas las fuerzas políticas, sociales y laborales del país".
Keiko, que despierta amor y odio entre la población, agradeció a su padre, Alberto Fujimori, condenado a 25 años de cárcel por crímenes de lesa humanidad, por acompañarla "en esta campaña maravillosa", y prometió "no mirar al pasado", mientras una marea naranja de fujimoristas coreaba: "¡Chino, querido, el pueblo está contigo!"
Anoche, tanto el conteo rápido de actas de la organización civil Transparencia -habitualmente muy preciso y con gran credibilidad en el país- como los resultados provisorios de las principales encuestadoras peruanas ubicaban a Humala y a Fujimori en primero y segundo lugar, respectivamente, seguidos por el ex ministro de Economía -y gran revelación de la campaña- Pedro Pablo Kuczynski, conocido popularmente acá por sus iniciales PPK.
La medición de Transparencia, a un 74% de las actas escogidas, le daba a Humala, el candidato antisistema que moderó su discurso e imagen para ahuyentar sus fantasmas chavistas del pasado, un 31,1%; a Fujimori, un 23,2%, y a Kuczynski, un 18,7%, mientras que Ipsos Apoyo, al 80% de sus actas predeterminadas, otorgaba a Humala un 31,6%; a Fujimori, un 23%, y a Kuczynski, un 19,1%.
Contrario a estos resultados extraoficiales, el primer informe oficial divulgado anoche por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ubicaba -con un 43% de los votos escrutados, en su mayoría de Lima- al economista liberal, apodado "El Gringo", en segundo lugar, lo que sumó cierta confusión en la capital peruana.
Pero los analistas y medios peruanos recordaron que la ONPE, como escrutadora oficial, suma las actas según el orden en el que le llegan, mientras que los conteos rápidos son hechos sobre un sistema de muestreo que incluye a todo el país.
Las encuestadoras ubicaban en un lejano y cuarto lugar al ex presidente Alejandro Toledo, seguido por el ex alcalde de Lima Luis Castañeda.
"No se desmovilicen. No podemos descansar hasta las elecciones de junio", agregó anoche, desde su sede de campaña en el elegante distrito de San Isidro, Humala, que al igual que en 2006 recibió gritos de protesta de "¡Chávez no! ¡Chávez no!" cuando acompañó a su esposa a votar por la mañana.
En su discurso de anoche, se mostró conciliador y moderado, al abogar por un cambio sin sobresaltos. "Debemos trabajar por el consenso y la unidad del país, para que estas elecciones no nos dividan, sino que nos unan", afirmó.
Los peruanos también eligieron ayer a los 130 miembros del Congreso unicameral, en donde si bien la alianza nacionalista Gana Perú -que encabeza Humala- obtuvo la mayor cantidad de escaños (41 según datos preliminares), no contará con una mayoría absoluta y deberá buscar acuerdos para gobernar e impulsar sus medidas más controvertidas, como la reforma de la Constitución y la renegociación de contratos internacionales.
"Con un Congreso tan fraccionado, Humala no podrá realizar cambios muy radicales", dijo a LA NACION el analista Alberto Adrianzén.
Después de la bancada nacionalista, el fujimorismo se convirtió en la segunda fuerza parlamentaria, ya que se calculaba anoche que obtendría 35 escaños.
Según los datos extraoficiales, además, Kenji Fujimori, el hijo menor -y según muchos el preferido- del "Chino", fue el candidato más votado al Congreso, tal como ocurrió con Keiko en las elecciones generales de 2006. "Este es el comienzo de la reivindicación del fujimorismo", había señalado un confiado Kenji (30 años) ayer por la mañana.
Se calculaba anoche que los resultados otorgarían al gobernante Partido Aprista Peruano, que no presentó candidato presidencial y a última hora respaldó la candidatura de Kuczynski, apenas un 5% de los votos parlamentarios.
La jornada de los candidatos presidenciales había comenzado ayer temprano, con el tradicional "desayuno electoral" que realizan todos los postulantes junto a familiares y periodistas antes de votar.
En una mesa cusqueña color marrón, la misma con la que Alberto Fujimori instauró esta tradición matutina 21 años atrás, Keiko desayunó en el patio de su casa con su familia, bajo la atenta mirada de unos 100 medios, incluido LA NACION, apostados en unas gradas de su jardín.
Su hermano Kenji y su hermana Sachi fueron los encargados de poner la mesa, mientras su hijita Kaori, de un año y medio, se robaba todos los flashes con sus gracias.
Consultados por LA NACION, varios analistas políticos locales coincidieron en destacar que la victoria de los populistas Humala y Keiko polarizará a la sociedad y obligará a los peruanos a optar, una vez más, por el "mal menor". Durante la campaña, Toledo había afirmado que elegir entre Humala y Fujimori sería "elegir entre un pasado oscuro y un salto al vacío".
Si bien anoche fujimoristas y humalistas festejaban el pase a segunda vuelta en sus respectivos búnkeres electorales y en los alrededores, en las calles de Lima gran parte de ciudad, que votó casi en masa por Kuczynski, estaba de luto.
"Vamos rumbo a un suicidio electoral", dijo Norberto Bedoya, un empresario que no tuvo mayores reparos en adelantar su voto de junio: "Será en blanco".
DEFINICION ENTRE DOS POPULISTAS
Ollanta Humala
31,1%
Gana Perú
Con un discurso moderado respecto de 2006, el candidato de la izquierda pasa nuevamente a una segunda vuelta.
Keiko Fujimori
23,2%
Fuerza 2011
La legisladora, que se presentó por primera vez a unos comicios presidenciales, es hija del ex presidente Alberto Fujimori.
FELICITACIONES DE VARGAS LLOSA
LIMA (AFP).- El premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa pidió ayer, al participar de las elecciones en Perú, que el país no se apartara de la senda de legalidad, de la libertad y del desarrollo económico. Además, felicitó a los peruanos por acudir desde temprano a las urnas para votar. "Este es un ejercicio democrático, una institución fundamental. Creo que hay que fortalecerla cada día más", dijo. Hace unos días, Vargas Llosa había dicho que Perú podía verse obligado a optar entre "el cáncer y el sida" si los aspirantes Keiko Fujimori y Ollanta Humala pasaban al ballottage. "Desgraciadamente, creo que no fue exagerado", afirmó ayer.


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