Daniel Scioli vive uno de los momentos de mayor presión desde que inició su gestión en la provincia en diciembre de 2007. Luego de los embates que viene soportando por algunos sectores del propio kirchnerismo, desde donde exigen abiertamente la remoción de Ricardo Casal como ministro de Justicia y Seguridad, el ex motonauta tuvo que soportar la siempre inquietante presión del líder de la CGT, Hugo Moyano.
Una vez terminada la reunión, los voceros de Gobernación se esforzaron por difundir rápidamente que el paro de la CEAMSE se levantaría hoy a las 17. Sin embargo, Mancini, en un tono despreocupado le puso suspenso al anuncio: no confirmó el levantamiento de la medida sino que sólo atinó a decir “calculo que en un par de horas estamos decidiendo si se levanta o no la medida de fuerza”, una declaración templada en un momento de urgencia como vive la gestión bonaerense cada vez que se para la recolección de residuos. Es que sólo bastan un par de horas para que las calles de Conurbano se llenen de basura si se frena el trabajo de los hombres de Moyano.
La medida de fuerza tiene, lógicamente, una explicación política detrás. Como dijo a INFOCIELO uno de los máximos representantes de Moyano en el territorio bonaerense, el líder de la CGT se propuso para las elecciones de este año aprovechar el posicionamiento político –y ya no únicamente en el universo sindical– que consiguió el año pasado cuando heredó el PJ bonaerense ante la convalecencia de Alberto Balestrini, y de esta manera lograr un lugar preponderante para la CGT en las listas de candidatos de octubre, una vieja deuda que el PJ le debe a los representantes del movimiento obrero.
Y cada vez que Moyano presiona, surge el interrogante de si lo hace únicamente por iniciativa propia o si sus movimientos son motivados directamente desde Casa Rosada, ya que el Camionero mantiene una fuerte alianza con el Gobierno nacional.
Cabe recordar que Moyano no recibió ninguna citación a declarar por parte del juez federal Norberto Oyarbide por la denominada “Mafia de los Medicamentos”, una citación que es exigida por la oposición, que se hizo efectiva para otro hombre fuerte del sindicalismo, pero de la vereda de enfrente, como el titular de la Uatre, Gerónimo “Momo” Venegas.
Y cada vez que Moyano “zafa” del llamado de Oyarbide, se lo interpreta como un gesto del kirchnerismo hacia el líder de la CGT. Por eso, su presión, justo en el momento en el que el kirchnerismo intenta acorralar a Scioli con el tema de la inseguridad, puede interpretarse como 'un aporte' al siempre latente deseo kirchnerista de mantener controlado, con aprietes, al mandatario provincial.






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