"Hubo muchas mentiras de políticos opositores", pero "la obra está"

El intendente José Eseverri recorrió la obra y en la comitiva se entremezclaron funcionarios, gremialistas, seguidores y ex concejales. También estuvo el ingeniero Enrique Alfieri, impulsor fundacional. Salió al cruce de la oposición, rescató a Néstor Kirchner, ubicó como próximo desafío la ampliación de la ruta 51 hasta Loma Negra y prefirió no ir más allá de las elecciones en lo proyectado.
Uno de los obreros prepara la pala, el otro acomoda unos tablones al costado y un tercero empareja esa cinta gris por la que dentro de cuatro meses pasarán miles de autos, micros y camiones. Más adelante avanza a ritmo sostenido la máquina de encofrado deslizante, que hormigona hasta 350 metros por día. Es sábado, hace mucho frío y están a 220 metros de la rotonda que une las rutas 226 y 51. Enrique Alfieri observa la escena a orillas de ese nuevo camino y se reconoce "muy feliz". No es para menos: lleva más de 40 años imaginando esa alfombra de hormigón que abrirá un puente agroganadero entre Olavarría y el puerto de Necochea. A su lado, el intendente José Eseverri habla con el mismo entusiasmo sobre ese corredor al que intenta bautizar "Presidente Néstor Kirchner", por ser el artífice de la obra que le inyectará otros horizontes al distrito.

"Esto no hubiera sido posible sin la visión de quienes la soñaron, pero también de un presidente como Kirchner que permitió sembrar las bases" de esos 35 kilómetros de ruta, con una inversión nacional presupuestada en 83 millones de pesos que finalmente ascendió 134.504.014,66 millones de pesos.

Desde su nacimiento, en enero de 2008, la obra estuvo a cargo de la UTE integrada por Dos Arroyos SA y Las Armas. "Hoy se termina el hormigonado de la ruta, quedará calzar las banquinas, pintarla y se termina en cuatro meses", indicó ayer el Jefe comunal.

En la comitiva hubo miembros del gabinete municipal, ex concejales como Arnaldo Cazot, seguidores del kirchnerismo como José Luis Sollé que acompañaron el proyecto desde su anuncio en la Casa Rosada; o gremialistas Roberto D'Amico (titular de la Uocra y actual edil oficialista) o el número uno del Sindicato de Trabajadores Municipales, José Stuppia. Todos fueron bordeando esa ruta por años postergada, siempre estratégica, que promete potenciar el desarrollo industrial, agropecuario y turístico del Partido.

"Llegamos a alambrar para la apertura de la traza en el 71 y en el 70 habíamos mandamos nota a Vialidad Nacional con todas las municipalidades sureras, porque los del sur éramos los kelpers, Rosario ya tenía", recuerda Alfieri a un cuatrimestre de abrazar ese sueño pero sin dejar de insistir con la ruta 60. El ex concejal eseverrista mira la infraestructura vial bonaerense y asegura que "hacen falta tantos caminos como los que ya hay".

José Eseverri se aleja unos pasos de esa maquinaria que comenzó a trabajar en 2008, totalizó 36 meses (de los 24 previstos) de obra y entre el sábado, y mañana cerrará un capítulo clave para la historia local.

"Terminar el hormigonado es la síntesis de lo que le pasó al país. Hubo cosas que pensó gente muy inteligente con gran visión de futuro y hoy se concretan después de mucho tiempo" en el marco de un "acuerdo político institucional entre Kirchner y mi padre que hoy lo hacen realidad", plantea el Intendente, convencido de que está a las puertas de la etapa más emotiva, que es la del corte de cintas.

Al enlace "lo soñaron varias generaciones de olavarrienses que pensaron en una Olavarría grande y será el nudo carretero más importante del centro de la Provincia que durante 60 años estuvo en Azul. Nos vincula con la mejor zona productora agropecuaria de Azul, Benito Juárez, nos acerca a la costa y al puerto, como corredor agrícola-ganadero y agroalimentario", sostiene Eseverri.

El Intendente lo asocia, además, al otro frente industrial que se proyecta sobre la ruta 51, a la altura de Loma Negra, en el predio del ex Aeródromo de Olavarría. "De alguna manera, y dicho con mucho respeto, nos vamos a comer el consumo de Chillar, Juárez, que vienen a comprar a Olavarría y ahora tendrán acortadas las distancias en una ruta muy segura".

A la pregunta "¿va a tener nombre y apellido esta obra?", responde que "pretendo y se lo he pedido al presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia y el Concejo Deliberante acompañó este pedido de que se llame Presidente Néstor Kirchner. En la Argentina estas obras son posibles porque hubo una decisión política de hacer, de cuidar los recursos del Estado y que se empiece a trabajar en las cosas que al país le hacían falta".

José Eseverri visualiza un abanico de posibilidades a partir de la nueva traza, incluido el turismo. "Acá hay una gran oportunidad de negocios con la radicación de espacios comerciales y productores rurales en campos linderos pensando en cabañas", dice, mirando con entusiasmo a Sierras Bayas, y todas los campos y sierras que acompañan el recorrido del enlace.

Los desafíos

El ritmo de la obra tuvo vaivenes, acelerados o frenados de acuerdo con el flujo de fondos, y "se escucharon muchas mentiras, de muchos políticos opositores y de gente que habló de gusto. Lo concreto es que la obra está; que la gente vea quién mintió", señala, mientras posa los ojos sobre la autovía de la ruta 226, y añade que su realización también generó dudas y "hoy tenemos un ingreso que nos jerarquiza como ciudad". Y eso obliga a pensar en otra obra significativa, y necesaria, como lo es la ampliación de la ruta 51 hasta Loma Negra y "será el próximo desafío como dirigencia política y como Estado provincial y nacional".

Todo dependerá del contexto político económico argentino. "Si el país sigue como sigue, la ruta 51 va a ser historia" después de "haber instalado a Olavarría como centro de inversión y modelo económico diversificado que permite radicación empresaria y generar trabajo", con un Parque Industrial colmado y otro por desarrollar sobre la arteria provincial.

José Eseverri no arriesga pronósticos. Se ve como Intendente inaugurando el enlace, pero a la hora de imaginar políticas que se potenciarían en otro mandato opta por el paso a paso. "Eso lo decidirá la gente, veremos qué pasa cuando haya que concretar las candidaturas, pero es un desafío de la política de quienes tengan, o tengamos, la responsabilidad de conducir Olavarría en los próximos años. Esto va a ser un motor de desarrollo y crecimiento".

Un enlace que cobró fuerza a partir de la alianza entre Kirchner y el eseverrismo, cuya puesta en marcha se confirmó el mismo día en que la comunidad despedía los restos de Helios Eseverri, el 21 de septiembre de 2007. Casi cuatro años después, están a un paso de habilitarla.

Aún no es posible determinar si la presidenta Cristina Fernández de Kirchner estará presente en la inauguración del enlace. "Habrá que ver cómo se arma la agenda, hace muy pocos actos y cuando se concrete veremos", aclara el Intendente. Y vuelve a caminar a orillas de esa traza que será "factor de crecimiento y desarrollo de la ciudad para que dentro de 20 años, cuando no tengamos nada que ver con la política, haya una generación pensando en esta ruta que hizo que Olavarría creciera mucho".

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