Los hospitales de Tucumán, en terapia intensiva

Los hospitales de Tucumán, en terapia intensiva

Un usuario de Facebook publicó el deteriorado estado de un quirófano en el Centro de Salud. Polémica sobre las inversiones.

La situación de la Salud Pública en Tucumán sigue dando motivos para replantearse si aquel eslogan kirchnerista de la "década ganada" tiene algún tipo de correlato con la realidad que viven los tucumanos que, carentes de una obra social, asisten a los hospitales públicos para calmar sus dolencias. 

El 21 de octubre pasado, El Intransigente publicó un informe a propósito de la imagen que mostraba la pantalla del canal de cable Todo Noticias (TN), en el cual se podía ver a un paciente fracturado con una improvisada férula de cartón en su pierna. Desde el centro asistencial, no tardaron en dar las explicaciones del caso y justificar que se trataba de una medida provisoria mientras el paciente esperaba ser trasladado a un sanatorio privado.

Pero la semana pasada, un nuevo video salió a la luz y, probablemente, las justificaciones tarden un poco más en llegar. Víctor Sosa utilizó la red social Facebook para denunciar las precarias condiciones en las que trabaja el personal del Centro de Salud Zenón Santillán, el mismo en donde se aplicó la férula de cartón, y en donde frecuentemente funcionarios del Gobierno de la Provincia inauguran obras que siguen sin resolver problemas estructurales.

En las imágenes compartidas por Sosa, se puede observar las alarmantes condiciones edilicias del quirófano 4, en el cual todos los días se realizan intervenciones quirúrgicas pese a los azulejos rotos, los cables sueltos, las cajas eléctricas sin tapa y el revoque y la pintura dañada por la humedad, que revelan la faltan de inversión y mantenimiento del centro asistencial.

Médicos y paramédicos del sector público de salud aseguran que esta situación se repite en todos los hospitales, a excepción de los recientemente inaugurados Hospital del Este y el Hospital Néstor Kirchner, -en el primer caso, gracias a los €15.900.823,30 donados por el Gobierno de España durante el año 2002, cuando salieron a la luz los casos de desnutrición que existían en la Provincia- y pese a las excesivas demoras en ejecutar la obra.

El resto de los hospitales (Padilla, Avellaneda, del Niño Jesús, Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes, por nombrar sólo los de la Capital), son "parchados" y "es suficiente que arreglen un sector, para que el otro se venga abajo", aseguran los profesionales, que prefieren mantener sus nombres en reserva. Una prueba contundente de lo que dicen fue el desprendimiento del cielorraso sobre los pacientes internados en la Terapia Intensiva del Hospital Padilla, en febrero pasado, debido a una tormenta.

La noticia llegó a los diarios locales por la gravedad del hecho, pero hay otras cuestiones igualmente preocupantes que no consiguen tomar estado público. Los pacientes que deben sacar número a la madrugada para ser atendidos varias horas más tarde o las cirugías reprogramadas son problemáticas de todos los días. De hecho, en este momento, sólo en uno de los tres quirófanos con los que cuenta el Hospital Nicolás Avellaneda, funciona el aire acondicionado. No es un drama menor, teniendo en cuenta que la semana pasada la ola de calor llevó el termómetro hasta los 46ºC. 

Las graves falencias que muestra el sistema público de salud, uno de los estandartes de la "década ganada", hablan a las claras de la brecha entre el discurso y la realidad. O simplemente, de una gran cantidad de dinero que nunca llegó adonde hoy debería estar. Cabe plantearse, entonces, qué quiso decir el Gobernador de Tucumán,José Alperovich, durante aquel acto en Monteros en el que amenazó lisa y llanamente a los ciudadanos.

"Yo les digo: muchachos, cuiden lo que construimos. Hoy pareciera que es normal salir y laburar mañana, tarde y noche, que haya salud, obras, cloacas, agua. Pareciera que es normal. Pero les voy a decir, como amigo de ustedes, porque yo no voy a estar", manifestó haciendo referencia a la "necesidad" de votar por el oficialismo. 

Y advirtió: "Cuídenlo al proyecto. No vaya a ser cosa que nos equivoquemos y se acaben las obras, las pensiones y jubilaciones, la Asignación Universal por Hijo. No vaya a ser que nos equivoquemos y que empiecen a faltar remedios en los hospitales o cooperativas en las comunas. Yo conozco de lo que se está hablando: hace 11 años que vengo gobernando", sostuvo. 

A la luz de varias semanas complicadas para el Ejecutivo local, en la cuales escaseó el agua, la electricidad y las falencias de los hospitales llegaron a los medios nacionales, junto al último informe del Instituto de Investigación Social, Política y Económica (Isepci), que revela que el 39% de los menores de 19 años padece malnutrición; amedrentar parece ser, hasta el momento, la única fórmula oficial de cara al 2015. 

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