En proceso de cambio, apunta a la capacitación para convertirse en un nosocomio de agudos y escuela de salud mentalMás Menos Enviar esto Imprimir esto Compartir
jueves 13 de octubre de 2011 Jujuy
Durante el acto se realizó una serie de exposiciones sobre los talleres y servicios que se brindan en el hospital, previos discursos del director Darío Romero Crusellas, y de la coordinadora de Investigación y Docencia, María Estela Giardina.También se entregaron obsequios y certificados a alumnos pasantes del Instituto Populorum Progressio, que ideó un proyecto de fortalecimiento y tendiente a desmitificar las palabras con que se asocia la tarea para la salud mental allí, denominado "Locos por la vida", cuyo nombre la referente de Servicio Social del hospital, Ethel Giraldo, propuso imponer a la plaza ubicada frente al edificio de calle Ecuador. Asimismo destacó que los estudiantes habían realizado un festejo el día anterior integrando a la comunidad del barrio, que incluyó desde niños hasta la tercera edad.
Otra de las expositoras fue la residente de Psicología, Alicia Cruz, junto a Débora Gaya, a cargo del taller de expresión arte para quienes asisten al taller de día y que reciben tratamiento ambulatorio, los martes a las 10.30, para los pacientes internados que suelen ser psicóticos, o con brote psicótico, con depresión, o con trastorno bipolar,
"Creo que si mostramos, decimos, es por lo que hacemos. Esa coherencia son muchos años de estar muy relegados por distintas razones. Se fue incorporando gente joven, se está capacitando el hospital", precisó, asumiendo que es necesario al igual que aprender a comunicar.
Explicó que en los 55 años, de los cuáles estuvo 38 en el hospital, se pasó por muchas situaciones desde no tener agua corriente ni cloaca, a contar con un sistema on line y controles en la actualidad. Al referirse a otra forma de evaluar el hospital, explicó que nunca tuvo críticas, malos tratos ni fugas, y se enorgulleció en decir que actualmente la atención anual está por encima de 36.000 pacientes, y 7 pacientes internados agudos.
Manifestó su satisfacción por la labor del hospital, que atiende lo que corresponde, lejos de ser un reservorio o asilo de gente que se encuentra en la calle. Aclaró que eso ha ido cambiando "de los viejos manicomios a transformarlo en lugares asistenciales, preventivo, educativo, formativo, que es el concepto de la salud pública”.
De hecho recordó que los pacientes reciben varias actividades recreativas, por lo que estimó que el personal entendió que se puede estar y trabajar en un lugar bien.
Recordó que en lo que resta de la semana continuarán las actividades, recreativas y formativas.
En tanto la directora de Investigación y docencia del Hospital, María Estela Giardina, coincidió en que el hospital está atravesando un proceso de cambio que ya había comenzado hace 38 años en que se pasó de un hospital asilar a uno más abierto, asumiendo que nunca fue como los parámetros del resto del mundo, lográndose al incorporar personal con nuevos criterios.
De hecho aseguró que cuando ingresó había 175, el año pasado había 60 y actualmente hay 24 pacientes internados, donde el resto de los pacientes se fue integrando a su casa y su medio social, y muchos de ellos están viviendo en pequeñas comunidades, en viviendas, donde se los visita, se los asiste y lleva medicación. "Ellos están pidiendo recuperar lo que en terapia ocupacional se llama actividades de la vida diaria y de autovalimiento, que es bañarse, peinarse, cocinar, que es lo que el paciente aislado ha perdido", afirmó.
Comentá la nota