En estos años el Hospital Padilla sufrió una transformación edilicia que lo ha ubicado entre los mejores centros de salud del país. Esta mañana el gobernador José Alperovich supervisó el funcionamiento de la nueva sala de traumatología que fue remodelada por completo.
El recinto cuenta con 30 camas, con sistema de iluminación individual, sanitarios y aparatología que garantizan el confort de los pacientes internados. Además se construye una terapia intermedia, que permitirá descomprimir la terapia intensiva y dos quirófanos, que pasarán a ser 11 cuando las obras estén finalizadas.
“Estamos trabajando fuerte en este hospital que hace 11 años nos decían que era inviable y que actualmente es un hospital referente en el norte argentino. Acá hacemos trasplante renal a gente que no tiene obra social”, indicó Alperovich en conferencia de prensa.
Al respecto, el primer mandatario explicó que mejorar la salud en la provincia requiere de un trabajo permanente que no se termina nunca y destacó la labor del personal que se desempeña en el nosocomio: “Les agradezco a todos los médicos y enfermeros porque tenemos muy buenos recursos humanos. Las cosas que se logran hacer acá no tienen nada que envidiarle con el sistema de salud privado”.
El ministro de Salud, Pablo Yedlin, se refirió a las características edilicias de las obras que se llevan a cabo en el Hospital Padilla con el objetivo de modificar el sistema de atención: “estamos cambiando la nomenclatura de las salas, diferente a los viejos hospitales pabellonados, porque los hospitales se están organizando de una manera distinta y se organizan por niveles de complejidad del paciente, no por especialidad”.
Finalmente Yedlin destacó que “este es uno de los grandes hospitales del país, debemos estar muy orgulloso de eso”.


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