El gobernador la inauguró sin contar con médicos toxicólogos ni estar preparada para funcionar. Aseguran que los adictos ingresan con drogas y que no reciben el tratamiento ni la atención adecuada.
La Unidad de Desintoxicación fue inaugurada el 2 de enero sin contar con el personal necesario. Aún hoy, no hay toxicólogos para contener y tratar a los adictos. Y este es el principal reclamo que realizan los médicos de la Guardia. Ante esa carencia, son ellos quienes deben socorrer a los adictos sin contar con la capacitación necesaria y, menos aún, el tiempo.
“No podemos más. Somos dos médicos por día en la Guardia. Además de tener que atender a la gente que llega de urgencia, nos piden que nos hagamos cargo del área para desintoxicar a los adictos. Es muy poco serio lo que está ocurriendo. No estamos capacitados para hacerlo, no somos toxicólogos”, dijo con angustia uno de los médicos que pidió reserva de su identidad, al igual que los otros profesionales que dialogaron con El Tribuno. “Se inauguró para hacer marketing. Vino el gobernador, cortó la cinta y todo eso. No me entra en la cabeza como alguien puede inaugurar algo que no cuenta con el personal específico. Más aún tratándose de un área tan sensible que cuida a personas que tienen problemas con las drogas”, señaló otro médico.
“Hemos ido dando respuestas como siempre lo hacemos a los mas vulnerables”, añadió el gobernador en su discurso inaugural de esa unidad en el Hospital Señor del Milagro.
El relato que los médicos hicieron sobre la actual situación es sorprendente. Manifestaron que los adictos en varias oportunidades ingresaron con estupefacientes al hospital, agredieron a enfermeras y demás profesionales y que no están bien tratados porque los dejan salir, se drogan y vuelven.
“Estamos hartos, cansados y sentimos impotencia. El tiempo que te lleva atender un paciente de la guardia no es el mismo que te lleva atender a un adicto, sobre todo porque no sabés como hacerlo. Si le agarra un ataque a un adicto tenemos que salir, dejar la gente de la guardia y atenderlo”, expresó una médica.
Las Madres del Paco también se manifestaron contra el modo en que funciona ese espacio. Norma Santillán sostuvo que “está mal que inauguren el lugar si no está en condiciones. Solamente hay ocho camas. Nos parece bien que haya un centro, pero que se trabaje como corresponde. Hay muchos adictos que no tienen donde ser atendidos, los tenés que llevar a una clínica privada y te cobran $11.000 para que los desintoxiquen”.
En una ronda, los médicos aseguraron que bajo ningún punto de vista “discriminamos a las personas adictas. Solamente que es un hospital especializado en infectología y los internados no pueden estar expuestos al comportamiento que lógicamente puede tener una persona cuando está en abstinencia”, dijeron. Otro agregó que “hay enfermeras que se encierran con llave para que los chicos no las ataquen. Y hasta hay médicos que se descompensaron por el estrés de trabajar en el hospital y además atender a la Unidad de Desintoxicación”.
Según los datos provistos por la Secretaría de Salud Mental y Abordaje Integral de las Adicciones, la Unidad de Desintoxicación, en el primer mes de funcionamiento, atendió a 28 pacientes de entre 16 y 30 años. La mayoría fueron hombres.
Tiene una estructura edilicia que consta de cuatro habitaciones con dos camas cada una, enfermería, sanitarios, oficinas y sala de usos múltiples.
Desde ese organismo público aseguraron que la unidad para adictos está inserta en el lugar correcto y que no se violan los requisitos establecidos por la ley de Salud Mental N§ 26.657. Indicaron que el artículo 28 de la norma establece que “las internaciones de salud mental deben realizarse en hospitales generales y que el rechazo será considerado acto discriminatorio en los términos de la ley 23.592”.
Claudia Román Ru: “No es necesario un médico toxicólogo”
En diálogo con El Tribuno, la titular de la Secretaría de Salud Mental y Abordaje Integral de Adicciones, Claudia Román Rú, consideró que la Unidad de Desintoxicación que inauguró el Gobierno hace un mes cumple con los requerimientos que impone la ley nacional de Salud Mental Nº 26.657.
“Los médicos tienen que entender que estas son parte de las políticas contra las adicciones que estamos tomando. No queremos hacer un hospital solo para adictos porque no es lo que la ley indica”, sostuvo la funcionaria.
Consultada acerca de la falta de toxicólogos, respondió que “no es necesario un toxicólogo. Nosotros capacitamos a la gente que trabaja en la Unidad de Desintoxicación. Los médicos que deseen podrán ser capacitados también”.
Román Rú atribuyó la queja de los médicos a que se resisten al cambio que se quiere imponer y consideró normal esa etapa de reclamos porque es un “cambio que estamos impulsando y siempre las modificaciones traen resistencia. No deben estigmatizar a los adictos”.
Contra lo que los propios médicos indican, Román Rú asegura que un médico clínico sí está en condiciones de atender a un paciente adicto. “Son intervenciones meramente clínicas las que tienen que realizar a un paciente adicto. Estamos trabajando muy bien en esta lucha”, señaló.
Respecto al ingreso de drogas de parte de los adictos allí internados argumentó que “el ingreso de drogas se puede dar en cualquier ámbito, pero hay protocolos de actuación al respecto”.
Capacitaciones
La Secretaría de Salud Mental informa que periódicamente ofrecen capacitaciones para aquellos que quieran interiorizarse en el tratamiento de personas adictas. Dejó abierta la posibilidad de que los médicos se capaciten en adicciones.
El ministro de Salud dijo que cada hospital tendrá una unidad
“La idea es que cada hospital de la provincia cuente con una unidad de desixintoxicación porque un paciente adicto llega y no puede ser asistido en cuartos comunes, eso genera rechazo. Entonces por lo menos durante la fase aguda tiene que estar aparte en una sala de desintoxicación”, manifestó el ministro de Salud, Oscar Villa Nougués.
Ante la queja de los médicos de la Guardia del Hospital Señor del Milagro respondió que “no hay médico de guardia que no sufra. Nos gustaría tener que cada guardia tenga la mayor cobertura posible. Desgraciadamente los recursos humanos son escasos en Salud Pública, entonces puede haber lugares que les falte cobertura. Desde que asumí vamos a lograr los mejores estándares de tratamiento”. Aclaró que los médicos clínicos pueden tratar un paciente (adicto) en una ausencia. “La medicina se fue especializando y cada vez más médicos tratamos cosas mas chicas y nos centramos en eso. Pero en Salta no hay más que tres o cuatro toxicólogos”, dijo el funcionario.
Cuando El Tribuno visitó días atrás el hospital Señor del Milagro, los médicos mostraron sus recibos de sueldos. El básico, según figura en sus recibos, no supera los $3.600. “Tenemos malos sueldos, estamos estresados y encima tenemos que cumplir nuevas funciones atendiendo la Unidad de Desintoxicación cuando el personal es escaso”, contó un médico con más de una década de servicio en ese nosocomio.
El ministro Villa Nougués informó que las paritarias se cerraron el año pasado y que no podrán reabrirse dado que la Provincia no puede enfrentar aumentos que superen lo acordado. Sostuvo que ya se aprobó el presupuesto de Salta con un aumento determinado por lo que no se podrá modificar eso.
En 2013, el sector de Salud cerró las paritarias y acordó un 25% de incremento. El espiral inflacionario lleva a que se solicite la reapertura.

Comentá la nota