El gobierno confirmó que las fuerzas especiales doblegaron la resistencia de los terroristas y que liberaron a todos los rehenes del centro comercial en Nairobi
"Las fuerzas especiales tienen el control del centro comercial Westegate", confirmó ayer el ministerio del Interior keniata, al término de un largo y confuso operativo en el interior del shopping, que estuvo en manos del grupo somalí Al-Shabbab, vinculado a la red terrorista Al-Qaeda, durante tres días.
Minutos antes, el gobierno había adelantado que todos los rehenes habían sido liberados y que el shopping, situado al norte del centro de Nairobi, había sido "limpiado" por las fuerzas especiales, sin encontrar "resistencia".
"Partimos de la base de que todos los rehenes fueron liberados", informó el gobierno en su cuenta de Twitter. "Nuestras fuerzas de seguridad están registrando todos los pisos para ver si quedó alguien", agregó.
También la Policía keniata indicó, a través de un tuit, que las fuerzas de seguridad habían logrado "controlar la situación en Westgate", que dejó 62 muertos y 180 heridos.
La Cruz Roja había situado anteayer el total de muertos en 68, pero ayer se rectificó y fijó el mismo número que el Ejecutivo.
Entre los muertos confirmados, figuran varios extranjeros, incluidos británicos, franceses, canadienses, indios, un ghanés, un peruano residente en África, un sudafricano y una china.
El ministro keniato del Interior, Joseph Ole Lenku, precisó en una rueda de prensa que tres terroristas, pertenecientes a Al-Shabbab, murieron ayer durante los enfrentamientos con los militares, mientras que diez sospechosos fueron arrestados para ser interrogados sobre el asalto.
"Hemos identificado y matado a tres terroristas. Y varios han resultado heridos en nuestras operaciones", explicó.
Lenku, además, precisó que todos los atacantes eran hombres, pese a que algunos usaron ropa de mujer para confundir.
El jefe del ejército de Kenia, Julius Karangi, por su parte, afirmó que los miembros del comando que atacaron el centro comercial eran "de diferentes países" y habló de "terrorismo mundial".
Sin embargo, un presunto comandante del grupo negó a la cadena británica BBC que hubiera occidentales entre los miembros del comando, como se había rumoreado.
Según imágenes captadas por cámaras de vigilancia, que pudo ver el diario keniato The Standard, una docena de atacantes tomaron por asalto el centro comercial de Westgate el sábado, armados con granadas, rifles y pistolas.
La mayoría de ellos entró por la puerta principal, mientras que otro grupo ingresó por el estacionamiento. Inmediatamente al entrar, los islamistas lanzaron dos granadas contra la multitud, pero sólo una estalló.
Según testigos citados por el diario, los islamistas forzaron a las personas que se encontraban en el centro comercial a recitar al menos el inicio de la Shahada, una fórmula que pronuncian los fieles musulmanes. Los que eran incapaces de hacerlo eran abatidos a sangre fría.
Los milicianos de Al-Shabbab dijeron que el ataque, dirigido contra no musulmanes, era una represalia por la intromisión de Kenia en Somalia.
Las fuerzas armadas keniatas penetraron Somalia en 2011 y desde entonces mantienen su presencia en el sur del país en el marco de una fuerza africana multinacional que apoya al gobierno somalí en su lucha contra Al-Shebbab.
El asalto representa el peor atentado en Kenya desde el ataque de Al-Qaeda contra la embajada estadounidense en Nairobi en 1998, que dejó más de 200 muertos.
Ayer, en tanto, el presidente estadounidense, Barack Obama, condenó el "terrible" asalto al centro comercial de Nairobi. "Quiero expresar personalmente mis condolencias no solamente al presidente (Uhuru) Kenyatta, que perdió a algunos miembros de su familia en ese ataque, sino también al pueblo keniano", dijo Obama, cuyo padre nació en Kenia.
"Estamos con ellos frente a esta terrible atrocidad que ha ocurrido", agregó el mandatario, que también expresó su confianza en que Kenia, "que ha sido un pilar de estabilidad en el este de África, se recobrará" de esta tragedia.
LA CASA BLANCA, PREOCUPADA POR EL GRUPO SOMALÍ
Funcionarios estadounidenses dijeron que están siguiendo de cerca los esfuerzos del grupo somalí Al-Shabbab para reclutar seguidores en Estados Unidos, pero aclararon que no tienen información directa de que ciudadanos norteamericanos hayan estado involucrados en el atentado en un centro comercial en Nairobi.
"Todo lo que hemos visto son los mismos reportes que vienen de Al Shabbab, [...] pero tenemos que llevarlos al terreno", dijo el subasesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes, cuando se lo consultó si algún estadounidense había participado del atentado en el centro comercial en Kenya.
Rhodes remarcó que "ése es un tema que fue seguido muy de cerca por el gobierno de Estados Unidos y que seguirá siendo investigado en los próximos días".

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