La hora del veredicto en el crimen de las 50 puñaladas

La hora del veredicto en el crimen de las 50 puñaladas
Cinco acusados sabrán hoy al mediodía si tendrán un futuro de rejas o en libertad por el homicidio del penitenciario platense ocurrido en 2011
Un joven muerto a puñaladas. Cinco acusados. Dos pedidos de perpetua. Cinco gestiones de absoluciones o condena por homicidio en riña que permitiría a los procesados quedar en libertad. Una familia que reclama “justicia” y otras cinco que apuestan a “la libertad” de los detenidos. Todo esa madeja de desovillará hoy al mediodía cuando se conozca el veredicto del caso.

Maximiliano Videla tenía 24 años y una hija de 10 meses cuando el 22 de marzo de 2009 a la madrugada fue en su remís a buscar a una pasajera en 29 y 89. La mujer tardó en salir y el conductor del auto discutió con un grupo de jóvenes. Murió al recibir 50 puñaladas. La víctima era suboficial del Servicio Penitenciario Bonaerense y trabajaba en la Unidad 40 de Lomas de Zamora. Por este hecho fueron juzgados cinco sospechosos, procesados por el delito de homicidio calificado por alevosía, delito que se paga con perpetua.

Los cinco acusados son los hermanos Julio y Silvio Ferreyra, Antonio y Julián García Cañete y Leonardo Curtido Benítez como los autores del mortal ataque. La fiscal de Juicio, Laura Lasarte, pidió perpetua para todos. El planteo fue acompañado por el abogado Guillermo Francella, representante de la familia Videla en su rol de “particular damnificado”.

La acusación sostuvo que durante el juicio oral se probó que Julio Ferreyra fue el autor de las puñaladas mortales y los otros cuatro procesados fueron partícipes primarios, figura establecida en el artículo 45 del Código penal, que prevé una pena similar a la de el o los autores de un hecho delictivo. Para esa parte se trató de un homicidio doblemente calificado por alevosía y ensañamiento y pidió la máxima pena.

Por su parte la defensa de Silvio Ferreyra (hermano de Julio), a cargo del letrado particular Julio Ricardo Beley, pidió la absolución de sus asistido, y lo fundamento en que la mayoría de los testigos dijeron que la zona estaba oscura, que no se podía ver a los autores del ataque y en otros dos testimonios que, según el abogado, desvinculan a su defendido de la escena del crimen.

El planteo principal de esa defensa apunta a la libre absolución de “Mambo” Ferreyra. Como primero de los planteos subsidiarios, solicitó la absolución por el beneficio de la duda y como segunda hipótesis, el mínimo de la condena por homicidio en riña, lo que le permitiría al acusado recuperar la libertad de inmediato, tras la lectura del veredicto y eventual sentencia.

La figura de “homicidio en riña” está contemplada en el artículo 95 del Código Penal que establece: “Cuando en riña o agresión en que tomaren parte más de dos personas, resultare muerte o lesiones (…), sin que constare quiénes las causaron, se tendrá por autores a todos los que ejercieron violencia sobre la persona del ofendido y se aplicará reclusión o prisión de dos a seis años en caso de muerte”.

Uno de los elemento que se debe tener en cuenta para aplicar la figura de homicidio en riña, es que no se haya podido identificar al autor material de un homicidio. Pero en este caso, la fiscal Lasarte sostiene que el autor fue Julio Ferreyra, por lo que quedaría clausurada la aplicación de esta figura en este caso.

Tras finalizar los alegatos solo dos de los acusados hicieron uso del derecho a ser escuchado por los jueces antes que éstos se retiren a deliberar. El primero fue Antonio García Cañete quien agradeció a su abogado defensor y sostuvo: “Estamos acá (en el juicio) para demostrar mi inocencia”. Tras una breve pausa sostuvo que “yo llamé al 911, fui testigo de este hecho con mi hermano”.

Luego fue el turno de Leonardo Curtido Benítez, quien llegó desde Paraguay para radicarse en La Plata, siete meses antes del crimen. “Yo soy inocente, yo vine acá para salir adelante, yo vine para laburar, no para esto. Yo no fui”, resaltó ante los magistrados.

Ernesto Oscar Videla, padre del joven asesinado, pidió hablar ante los jueces quienes con mucho gusto” accedieron a su pedido. “Mi hijo tenía la ambición de trabajar para darle lo mejor a su hija, que hoy no tiene a su padre”, fueron las primeras palabras.

“Vinimos a buscar justicia, es lo que esperamos hace cuatro años y ocho meses” subrayó, antes de resaltar que “siempre hemos estado a derecho” y agradeció a los jueces “por la seriedad” con la que desarrollaron las audiencias.

El veredicto estará a cargo del Tribunal Oral Criminal I de La Plata integrado por los jueces Guillermo Labombarda, Samuel Arturo Saraví Paz y Raúl Alberto Luchelli Ramos.

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