El hombre que le prestó la pistola a Nisman rompió el silencio

El hombre que le prestó la pistola a Nisman rompió el silencio

A través de una jueza, cuyo nombre no trascendió, el técnico informático que facilitó el arma de la escena del crimen narró su encuentro con el fiscal, horas antes de que apareciera muerto

No se le imputa ningún delito y trabajaba con el fiscal Alberto Nisman en la investigación por el atentado a la AMIA: Diego Lagomarsino es técnico informático y negó ser un agente de inteligencia.

"Diego dice que a veces el fiscal lo citaba a la una de la mañana de un sábado. Que debía estar listo todo el tiempo. Es cierto que iba poco a la fiscalía. El afirma que la mayor parte del trabajo lo hacía de forma remota: le mandaban los archivos y él los desbloqueaba o copiaba o hacía los backups. Diego dice que nunca conoció el contenido de esos archivos", aseguró una jueza, amiga de la familia Lagomarsino, que acercó el testimonio al diario Página12. El nombre de la magistrada no trascendió.

Luego, la jueza agregó: "Es un pibe joven, casado y con hijas chicas. Tiene mucho trabajo: le decimos 'Cerebrito', porque arregla todos los problemas en las computadoras. Yo le creo".

Respecto de cómo Lagomarsino comenzó a trabajar en la Unidad de Investigación, señaló: "Un juez de San Isidro tenía problemas en la computadora de su casa y recurrió a Diego. Como siempre suele suceder, Diego arregló los problemas. Le aseguro que es un tipo genial. Nisman también tuvo problemas en la computadora y este juez se lo recomendó. Así empezó la relación. Después Nisman le preguntó si no quería un contrato en la fiscalía".

El arma en la escena del crimen

"Diego cuenta que Nisman lo llamó por teléfono y, como declaró ante la fiscal, le pidió prestada el arma. Hoy en día, Diego llora todo el día. Está destruido y se siente culpable. Básicamente porque no pensó en ese momento. Se pregunta cómo no se dio cuenta de que Nisman debía tener facilidad para conseguir un arma y no evaluó por qué se la pedía a él. Hoy en día, cree que Nisman tenía tomada la decisión el sábado a la noche cuando Diego le llevó la pistola", indicó.

 

Consultada sobre si Lagomarsino tiene miedo, dijo: "Diría, más que todo, angustia. Se pasa el día llorando. Cuando se enteró a la mañana temprano del lunes, pidió consejo a otro juez, porque no me encontró a mí. Ese juez le aconsejó presentarse de inmediato. Fue solo a declarar el lunes a las 9 de la mañana. Estaban la fiscal Fein y el juez Manuel de Campos. Diego lloró durante toda la declaración".

"Diego siempre dijo que tenía una relación de confianza con Nisman, pero que siempre el fiscal le hacía sentir que él era el jefe", agregó la magistrada.

Respecto al último encuentro, el sábado por la noche, "Diego contó que no fue muy largo. Como era habitual, lo hizo entrar por la puerta de servicio. Nisman estaba solo en el departamento y lo invitó a tomar un café. Le llamó la atención que se lo tuvo que preparar él mismo. Estuvieron sentados en la mesa y Diego dice que lo vio tranquilo. Al ratito se fue, pero esta vez por la puerta principal, algo que no era usual. También recuerda que la despedida fue sin darse la mano porque justo se abrió el ascensor, donde había unas mujeres, y no le dio tiempo".

Comentá la nota