La Policía sorprendió al sujeto cuando caminaba por la vía pública. La investigación previa lo sindica como el autor de la retención de tarjetas de débito de distintos titulares que serían beneficiarios del Plan Argentina Trabaja, a quienes habría otorgado préstamos.
La aprehensión del sujeto estuvo a cargo de agentes de la Dirección de Investigación Criminal (DIC) en inmediaciones del cruce de avenida Maipú y calle Las Heras de Capital.
Tal como permitió establecer la pesquisa previa, en su poder se secuestraron 7.860 pesos y 20 tarjetas de débito pertenecientes a distintos titulares, todos beneficiarios del Plan Argentina Trabaja.
La investigación se basa en la hipótesis de que esta persona otorgaba préstamos a los dueños de las tarjetas y a cambio les solicitaba la retención del plástico para efectuar el cobro de la cuota, mes a mes, a una tasa de interés que no trascendió.
Cabe recordar que el Artículo 175 bis del Código Penal establece penas de entre 3 y 6 años de cárcel, y multa de hasta 150 mil pesos, al prestamista o comisionista que “aprovechando la necesidad, la ligereza o la inexperiencia de una persona le hiciere dar o prometer (...) intereses u otras ventajas pecuniarias evidentemente desproporcionadas con su prestación”. Esto es lo que ahora deberán investigar a fondo.
Antecedente inmediato
Esta detención es la segunda en un lapso de dos meses. El viernes 5 de julio, agentes de la misma dependencia policial demoraron a tres hombres ligados a una casa de préstamos, sospechada de realizar actos de usura desmedida.
Esta vez, más de cien credenciales magnéticas a nombre de distintos titulares, además de 73.100 pesos en efectivo, fueron secuestrados en dos procedimientos realizados casi en simultáneo.
Efectivos de la (DIC) primero sorprendieron a dos jóvenes en la zona de cajeros electrónicos del Banco de la Nación Argentina, en calle 9 de Julio casi Córdoba.
Ambos sujetos tenían en sus bolsillos la abultada suma de dinero como también decenas de tarjetas, cada una de las cuales estaba con un pedazo de papel con el nombre escrito de sus dueños y los correspondientes números de clave (PIN).
Una vez identificados esos dos hombres los sabuesos de la DIC supieron que formarían parte de una firma prestamista con sede en el primer piso de la Galería Corrientes donde años atrás funcionó “Boston Continental”, aquella financiera que estafó a miles de personas en millones de pesos.
El restante demorado fue encontrado en el pasillo cuando terminaba de salir de las oficinas, en el local 94, (un sitio sin razón social visible y de frente vidriado todo polarizado). Lo hacía con una CPU bajo el brazo y un buen número de tarjetas también de débito, todas de diversos titulares, según información lograda por época.
Ante esta acción desde la Policía sospechan que tal persona intentaba esconder la evidencia, posiblemente ya alertado de lo sucedido con los otros sujetos en la entidad bancaria.
Trascendió que los dueños de los beneficiarios del plan social acudían a esa “cueva” para obtener préstamos de dinero efectivo con mínimos requisitos. No trascendió cuál sería la tasa de interés.
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