Los mandatarios de Francia y Alemania buscan consensuar medidas en la Unión Europea por la explosiva situación de los inmigrantes. Cruce entre la canciller germana y el primer ministro húngaro, que había declarado que el problema concierne sólo a Alemania y no a los 28 países que integran la UE.
El presidente de Francia, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, anunciaron ayer una "iniciativa común" para que la Unión Europea (UE) responda a la crisis migratoria, y le contestaron al primer ministro de Hungría –que había afirmado que la crisis era un asunto alemán– que el problema es europeo.
En su respuesta a Viktor Orban, el presidente de Francia y la canciller alemana coincidieron en la necesidad de definir cuotas para la acogida de refugiados en la UE. Después de mantener una conversación telefónica con su par alemana, Hollande dijo que ambos países presentaron a la UE un paquete de respuestas a la actual crisis migratoria que incluye un mecanismo "obligatorio y permanente" de acogida de refugiados. Y aclaró que el mecanismo deberá analizar la situación de cada país de la UE y, en función de sus características, establecerá sus posibilidades de acogida. El planteo cuenta con una dura oposición de Hungría, Eslovaquia, la República Checa y Polonia.
Desde Suiza, donde se encuentra de visita oficial, Merkel respondió más directamente al primer ministro húngaro, quien acusó a Alemania de descargar sobre Europa un problema que le concierne sólo a ese país. "Alemania hace lo que es requerido moral y legalmente. Ni más ni menos", indicó la canciller en una conferencia de prensa conjunta con la presidenta helvética, Simonetta Sommaruga.
Merkel agregó que el problema de los refugiados "nos afecta a todos en Europa" y advirtió que Berlín tiene "multitud de aliados" en esta cuestión. La jefa de estado germana instó a Hungría a respetar la Convención de Ginebra, en la que se regula la protección de los refugiados de guerra. "La Convención de Ginebra no rige sólo en Alemania sino en todos los países de la Unión Europea", advirtió.
La propuesta franco-alemana incluye además medidas sobre la organización de la acogida de los refugiados, su reparto "justo" en Europa, la armonización de las normas para reforzar el sistema de asilo europeo y la eventual deportación de los rechazados. Ese paquete será presentado en la reunión que mantendrán el 14 de septiembre en Bruselas de forma extraordinaria los ministros de Interior y Justicia de la UE para abordar esta crisis migratoria y de refugiados.
En la conversación telefónica en la que los dos dirigentes abordaron el actual incremento de los flujos migratorios, apostaron también por ofrecer a los países de origen y de tránsito "el apoyo y la cooperación necesarios". "Miles de víctimas han fallecido desde principios de año. La UE debe actuar de manera decisiva y conforme a sus valores", subrayaron ambos mandatarios, según los cuales "esos hombres y esas mujeres" que intentan llegar a Europa "huyen de la guerra y de las persecuciones". Los convenios de Ginebra elaborados al término de la Segunda Guerra Mundial obligan a todos los países, en su opinión, a facilitarles esa protección.
La iniciativa coincide con el reclamo de la jefa de la diplomacia de la UE, Federica Mogherini, de que "no es posible retrasar una acción urgente". La funcionaria instó a los 28 a que "asuman sus responsabilidades", adoptar decisiones y "hacerlas operativas".

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