En escuelas primarias ubicadas en los barrios periféricos, maestros denunciaron ante la asociación Madres contra el Paco el estado en el que asisten sus alumnos. En sus hogares son sus padres los que se dedican a la venta delivery de sustancias. En Corrientes, la edad de consumo de drogas cada vez es más baja, debido a que las sustancias son comercializadas por las propias familias de los chicos.E
"La edad de consumo comienza entre los nenes del Nivel Primario que lo ven naturalizado, ya que son sus propias familias las que se dedican a la venta mediante el delivery", manifestó la mujer.
"Dentro de lo que se considera la franja social vulnerable se localizan los menores que consumen todo tipo de droga porque en sus propias casas las comercializan", añadió López. En este sentido, explicó que "son las personas que llevan otro estilo de vida, de los que se puede suponer que carecen de la cultura del trabajo, por lo que optan por dedicarse al comercio de sustancias ilegales".
Tras detectar que el consumo en las clases sociales de menores recursos comienza a los siete años, desde la asociación se acercaron a los barrios para averiguar sobre la situación, desde donde vecinos denunciaron que "en algunos lugares, en una manzana de viviendas, hay más de tres familias que se dedican a la venta de drogas mediante delivery", comentó su referente.
Puntualmente se detectaron casos en las Mil Viviendas y Laguna Seca, desde donde también los maestros manifestaron temor a la hora de dar clases por el estado en el que se encuentran los alumnos.
"No son todos los chicos de siete años, pero muchos se inician ya que acceden a las sustancias porque las venden en sus casas", enfatizó López. Entre los que recordó, mencionó el de un niño de ocho años que "tiene un padre, una madre y una abuela que llevan los narcóticos a domicilio por las noches, y el nene se queda en la casa como expendedor de las bolsas de marihuana, de donde las obtiene para sí", a lo que agregó que "además aprende cómo es el circuito, ya que sabe que debe venderlas para poder seguir consumiendo".
MAESTROS ATERRADOS
En establecimientos escolares de los barrios como las Mil Viviendas y Laguna Seca, los docentes temen ante los alumnos, ya que por clase entre cinco o seis asisten bajo los efectos de la droga.
"El estado de los chicos incide en el desarrollo de las clases, modificando los tiempos", manifestó Sonia López, a lo que agregó que "en algunas ocasiones se les hace imposible dictarlas".
La referente provincial de Madres contra el Paco aseguró que la situación no trasciende de las paredes de la escuela, ya que "no hay una política pública que se quiera hacer cargo de la realidad, así como tampoco la legislación que permita paliarla". En este sentido, alertó a la población, ya que indicó que "por los índices de consumo en la provincia es una epidemia social que está afectando a todos, por lo que hay que estar preparados, ya que en una familia todos tienen a alguien que consume".
Desprecio a la vida
Madres contra el Paco en Corrientes funciona en el barrio Ciudades Correntinas, en el Centro Integrador del lugar. La atención se brinda los miércoles de 14 a 17, y los sábados se concretan jornadas con las familias.
En paralelo se llevan adelante charlas con los alumnos de diferentes escuelas, en las que "los chicos aprovechan para contarnos cómo llevan su vida", comentó Sonia López.
Entre los factores psicológicos que conducen a que los niños y jóvenes comiencen a consumir es común el desprecio a la vida.
"Los menores de edad desprecian a la vida, y eso se suma a la facilidad para conseguir sustancias que le generan una adicción, de la cual se pueden recuperar, pero será un problema que lo llevarán hasta el final de los días", manifestó de forma contundente la referente provincial de la organización.

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