Luego de confirmar su pase al bloque de Acción Marplatense, el concejal Mario Lucchesi aseguró que “no hubo nada sucio” en la traspaso y recalcó que tiene “la conciencia absolutamente tranquila”. “Trabajo como abogado y docente universitario y llegué a la función pública recién a los 45 años; jamás viví de la política”, remarcó.
A colación, en tanto, explicó: “en principio, sentí que el peronismo debía ofrecer un candidato propio al electorado de General Pueyrredon, y he trabajado en ese sentido”. “Sin embargo, luego de algunas charlas, de ciertos comentarios que me han llegado y de otras cosas que he leído, opté por encarar una decisión difícil, que en definitiva fue mi incorporación formal a Acción Marplatense, aunque con una autonomía relativa y funcional que me han asegurado”, completó.
En idéntico sentido, Lucchesi afirmó: “hice una rueda de consultas con compañeros del peronismo gremial, del movimiento obrero, con secretarios generales que forman parte de la CGT y son amigos míos y también con algunos compañeros de la rama política. Además he escuchado declaraciones de dirigentes muy importantes del Partido Justicialista e incluso de legisladores provinciales, quienes manifestaron su intención de votar a Gustavo Pulti si es que finalmente se decide a ser candidato”.
Luego, consultado sobre si es justo hablar de una borocotización, el edil respondió: “yo asumí mi banca en 2009 por el Frente es Posible, una línea que habíamos conformado con el Dr. Carlos Arroyo; con él nos conocíamos desde hacía pocos meses, ya que dos años antes habíamos sido candidatos por distintas fuerzas”.
“Eso deja a las claras - señaló - que hicimos sólo una alianza matemática, que nos permitió romper la polaridad entre AM y la UCR y obtener un lugar en el cuerpo legislativo, pero que también fue transitoria, pues feneció un día después de los comicios”.
Por eso, al concluir, Lucchesi insistió: “estoy seguro de que yo no lo traicioné a él y él tampoco a mí”. “Simplemente, cada cual siguió su camino”, remató.



Comentá la nota