Vanesa Escobar dijo que confía en la Justicia, pero entiende que “las cosas se están haciendo mal”. “Lo único que queremos es que mi hermana regrese a casa y se esclarezca todo esto”, manifestó.
Todo depende de la jueza de Menores Nº2, Irma Do-mínguez, que la próxima semana deberá determinar si libera a Andrea. Para ello deberá analizar detalladamente los resultados de los informes psicológicos realizados a la menor y a su madre. También se llevó a cabo un informe socioambiental en la casa de la joven para conocer en qué condiciones vive.
En comunicación con El Litoral, Vanesa Escobar, her-mana de Andrea, manifestó: “Lo único que quiero es que me den la guarda de mi hermana. Que ella pueda estar en casa con nosotros, lejos de todo este mundo carcelario”.
“Nosotros queremos más que nadie que esto se esclarezca. Vamos a acompañar y apoyar la investigación y llevaremos a declarar a mi hermana las veces que sea necesario, pero no puede seguir detenida. No es una delincuente”, aseveró.
“Nos dolió mucho las declaraciones de la jueza Domínguez cuando hizo mención a que nosotros como familia habíamos fallado. No entiendo cómo pudo decir eso una persona profesional. Que venga a ver cómo vivimos y la educación que tenemos todos”.
“Nosotros no queremos confrontar a nadie. También queremos justicia. Pero sinceramente creo que se están manejando mal las cosas. Nuestra única esperanza es Dios”, aseguró Vanesa Escobar.
Por otra parte, el abogado querellante Fausto Aguirre, precisó que “aún falta mucho en la causa, recién se inicia la etapa de instrucción. Tienen que citar a todos los testigos que declararon en sede policial y se tienen que valorar las pruebas que existen en contra de Andrea”.
“Se ha solicitado a la jueza que la menor sea entregada a su familia y que la investigación continúe su curso. Esperamos que en la semana próxima haya una respuesta positiva”, indicó Aguirre.
Por su parte, Tomasa Beatriz González, madre de María José, la menor de 15 años que fue tajeada en el rostro en una pelea a la salida de la escuela, adelantó a este medio que no iniciará ninguna demanda civil contra la familia de Andrea.
“Me habían aconsejado que le realizara un juicio para lograr un resarcimiento económico con el fin de poder costear la cirugía para que no le queden secuelas en la cara a mi hija. Sin embargo, decidí no hacer nada. Quiero que todo esto se termine porque una demanda generaría más violencia. Yo no le guardo rencor a nadie”.
“Lo que sí quiero es que este tipo de episodios no vuelvan a ocurrir más. Los castigos podrían consistir en llevar a cabo actividades comunitarias, no sé. Pero la cárcel me parece mucho”, se sinceró González. Cabe recordar que la pelea en la que María José, de 15 años, fue golpeada y tajeada en la cara, ocurrió en la noche del 16 de abril a la salida de la Escuela Nº7, ubicada por la avenida Ferré.
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