Hambre Cero: Closs ratificó líneas de acción y que no se bajarán los brazos

"Si algunos creyeron que íbamos a bajar los brazos o a esconder números, están muy equivocados", manifestó el Gobernador Maurice Closs en el acto de la puesta en marcha de las nuevas medidas del plan Hambre Cero anunciadas recientemente.
Closs encabezó el acto en el Teatro de Prosa del Centro del Conocimiento, acompañado por la vicegobernadora Sandra Giménez; Ministros del Poder Ejecutivo y otros funcionarios del Gobierno provincial.

A partir de ahora comenzarán a aplicarse las decisiones anunciadas por la Coordinación del Programa el pasado lunes último, que incluyen una asignación especial, Seguro Provincial de Salud, leche entregada en forma domiciliaria y alimentos provenientes de las Ferias Francas, para cada uno de los niños incluidos en este Programa. Los intendentes de cada municipio serán los encargados de distribuir los alimentos.

“Muchos nos decían, antes de anunciar el plan, que no nos metiéramos, que cada familia se responsabilice, pero nos metimos, y no nos arrepentimos porque estamos teniendo buenos resultados”, destacó el primer mandatario provincial.

En este sentido, consideró que muchos de los casos desfavorables que sucedieron se debieron – y deben – a cuestiones culturales, los cuales se esperan sean modificados con este nuevo sistema de funcionamiento. Además, comentó que ante los números emitidos y las informaciones difundidas se iba a “esconder”, pero aclaró que no es así, que el problema es enfrentado por una decisión política y que no es pensado de acuerdo a resultados electorales. Closs explicó que este programa es implementado en tal momento debido a que necesita nutrirse de una base económica establecida, como la medida de la asignación universal por hijo.

Con respecto a las imágenes que se difundieron en medios nacionales relacionadas a la desnutrición en la Tierra Colorada, comentó que “los misioneros sabemos cuál es nuestra realidad, y sabemos si estamos mejor que antes. Nosotros fuimos a buscar el problema y nos encontramos con diversidades tan increíbles, y aprendimos demasiado en estos meses. Nosotros identificamos el problema y salimos a buscar la solución. En estos 5 meses logramos pasos enormes”. Agregó que desde un principio, estuvieron concientes que podrían presentarse situaciones que excedan las planteadas, pero reiteró que el programa Hambre Cero no es traído de Unicef o de otra organización reconocida, sino que es diseñado y aplicado por el Gobierno provincial.

Por otra parte, observó que existen casos en los que las familias no distribuyen como se debe la asignación y otras que, sí la usa para su hijo, pero no en una buena alimentación ya que les compran “chizitos” para su desayuno. Sobre esto, señaló que “estas son situaciones culturales muy complejas que debe ser resueltas, porque el Estado no puede cocinar la comida o prepararles la leche a los niños”.

Alrededor de más de 1.300 chicos se recuperaron de la desnutrición tras ser beneficiados con el plan. Muchas familias perciben los mismos ingresos pero no los distribuyen de la manera correcta, por lo que terminan perjudicando la salud de su familia. En este sentido, dijo que hay casos que no podrán solucionarse de un día para el otro, que demandan mayor tiempo, ya que implica cambiar actitudes propias de cada persona, modificar situaciones culturales.

En tanto, manifestó que con la tarjeta que las familias utilizarán para realizar las compras en las ferias francas podrá enriquecer la alimentación del niño, la madre, el padre y sus hermanos. Closs propuso a todos los misioneros, sin importar su función o su posición política, que se sumen a esta iniciativa y que colaboren por los niños. “Nosotros pensamos en las necesidades del niño, de la familia, no especulamos con los resultados políticos que puedan venir, no medimos con costos políticos estas acciones”, resaltó.

Antes de finalizar su discurso, el gobernador mostró algunas imágenes con datos estadísticos que evidencian la evolución favorable en cuanto a desnutrición en la provincia, ya que – según comentó – en el 2003, de cada 10 misioneros, 5 tenían dificultades para adquirir los recursos para su canasta básica, y en la actualidad de cada 10 personas, dos se encuentran en esa situación. “Pudimos evolucionar mucho, y podemos seguir haciéndolo. Pero no debemos olvidar que la mayor responsabilidad es de la familia, porque es imposible que el Estado pueda cocinar y salar la comida de cada casa. Vamos a profundizar este plan, convencidos de afrontar los desafíos, y pido el compromiso de todos y confío en la responsabilidad de todos”, destacó.

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