La organización palestina respondió a la muerte de su líder militar con una lluvia de cohetes; Netanyahu ordenó movilizar a 30.000 reservistas, como preparativo para una invasión a la Franja
JERUSALÉN.- Un día después de que Israel matara al jefe militar de Hamas , Ahmed al-Jabari, en la Franja de Gaza, las facciones palestinas redoblaron su desafío y lanzaron un misil que impactó en Tel Aviv. Se trata del primer cohete que cae en la mayor ciudad israelí desde 1991, un hecho que elevó la sensación de un inminente enfrentamiento militar y llevó al gobierno de Benjamin Netanyahu a movilizar a 30.000 reservistas.
La lluvia de cohetes en la Franja de Gaza y el sur de Israel continuó ayer y elevó a 19 el número de muertos desde el inicio de la llamada operación Pilar Defensivo, lanzada por el ejército israelí anteayer.
Tras el asesinato de su jefe militar, cuyo funeral se celebró ayer entre disparos al aire de sus seguidores, Hamas advirtió que Israel había abierto "las puertas del infierno". Y ayer trató de que el sur de Israel se pareciera al averno.
La organización radical Jihad Islámica, aliada de Hamas, se atribuyó el ataque contra Tel Aviv, una agresión que hizo sonar las alarmas en la ciudad por primera vez desde la primera Guerra del Golfo.
El misil Fajr 5 de mediano alcance no provocó víctimas, para tranquilidad de los más de tres millones de personas que viven en la zona metropolitana de Tel Aviv.
En total, los milicianos islamistas lanzaron más de 200 cohetes contra Israel. Otro de los misiles lanzados por el brazo militar de Hamas, Ezzedine al-Qassam, impactó en un edificio israelí al norte de Gaza y causó los tres primeros muertos israelíes en el conflicto. Israel respondió con nuevos bombardeos selectivos en Gaza.
La intensificación del fuego cruzado entre Israel y los palestinos supone la mayor escalada bélica desde la invasión de la Franja por parte de los soldados israelíes en la Navidad de 2008.
En esa incursión, denominada operación Plomo Fundido murieron 1400 palestinos y 13 israelíes. El enésimo conflicto entre las partes se produce, como el anterior, en vísperas de elecciones generales en Israel, que irá a las urnas en enero.
Reservistas
Las declaraciones del premier israelí, Benjamin Netanyahu, justificando los ataques de su aviación apuntan a una crisis larga en la que no se descarta el escenario de la invasión. "Espero que Hamas y las otras organizaciones terroristas en Gaza entiendan el mensaje; si no, Israel está preparado para tomar cualquier acción necesaria para defender a nuestra gente", dijo Netanyahu.
Y para que no hubiera dudas sobre su determinación, el gobierno israelí ordenó ayer la movilización de 30.000 reservistas, según anunció el ministro de Defensa, Ehud Barak, en un comunicado.
"El llamamiento a los reservistas nos permitirá estar preparados para todo tipo de contingencias; el nivel de fuego dirigido contra Israel supone una escalada por la que la otra parte tendrá que pagar un precio muy alto", advirtió.
Es la primera llamada de reservistas desde la operación Plomo Fundido, hace cuatro años.
El discurso belicista de Israel fue respondido en el mismo tono por Hamas. Su líder, Khaled Meshaal, declaró desde Sudán, donde se encuentra exiliado, que "la batalla contra el enemigo continuará".
"Los días de Israel están contados", añadió durante una intervención en un congreso que reunió a grupos islamistas en Khartum. Meshaal anunció que sus seguidores seguirán "el camino de la jihad (guerra santa) y la resistencia", y elogió el papel de Al-Jabari al frente del brazo militar de Hamas.
El repentino estallido de la violencia avivó las turbulencias en Medio Oriente, una región que se ha visto sacudida en los últimos dos años por levantamientos populares y guerras civiles. De ahí que algunos líderes regionales hicieran ayer un nuevo llamamiento a la paz. El presidente egipcio, Mohammed Mursi, enviará hoy a su primer ministro, Hisham Kandil, a Gaza en señal de solidaridad con sus aliados palestinos. Como reacción a los bombardeos israelíes, El Cairo retiró a su embajador en Tel Aviv. "Israel tiene que entender que su agresión es inaceptable y sólo generará inestabilidad en la región; esto tendrá un impacto grave y negativo en la seguridad de la región", declaró Mursi tras una reunión de su gabinete.
El papel de Egipto será clave en la evolución del conflicto. Washington tiene depositadas sus esperanzas en la labor diplomática de El Cairo, según reconoció ayer Mark Toner, vocero del Departamento de Estado.
"Le pedimos a Egipto que utilice su influencia en la región para desactivar la escalada", señaló. Toner volvió a ratificar la posición estadounidense de que Hamas ponga fin a los ataques con cohetes contra Israel. Anteanoche, el presidente Barack Obama habló telefónicamente con Mursi para trasladarle su confianza en el papel central de Egipto en la crisis.
Los palestinos juran venganza
Entre gritos de ira y clamores de venganza, miles de palestinos se congregaron ayer en Gaza, en el entierro de Ahmed al-Jabari, el comandante militar del grupo islámico Hamas, asesinado por Israel anteayer durante una incursión aérea. Hombres armados dispararon salvas al aire, mientras que otros juraron vengarse de Israel al trasladar el féretro del líder hasta la Gran Mezquita.
"No abandonaremos la resistencia", dijo Muas el hijo de Al-Jabari, de 20 años. "La muerte de mi padre no destruirá las brigadas Al-Qassam [el brazo militar de Hamas]. Continuaremos portando fusiles y seguiremos su legado", agregó.
Agencias AP, Reuters, DPA y AFP .
Del editor: Cómo sigue
Dos meses antes de las elecciones, el futuro de esta incipiente batalla está determinado por el grado de apoyo que los israelíes den a la ofensiva de Netanyahu.


Comentá la nota