Hallan la segunda caja negra del vuelo de Air France

La primera había sido recuperada el domingo; en tres semanas podría dilucidarse el misterio

RIO DE JANEIRO.- El misterio del vuelo 447 de Air France, que dos años atrás se precipitó en el Atlántico cuando realizaba el trayecto Río-París, podría dilucidarse muy pronto, luego de que las autoridades francesas anunciaron ayer que se recuperaron las dos cajas negras del avión, en el que murieron 228 personas.

"Si las cajas negras son legibles, esperamos que en tres semanas podamos conocer parte de la verdad", señaló el ministro de Transporte francés, Thierry Mariani, luego de confirmar que el robot submarino Remora 6000 había logrado recuperar la segunda grabadora aérea a unos 4000 metros de profundidad frente a la costa nordeste de Brasil.

La primera caja negra, la que registra los datos técnicos y los parámetros del vuelo, ya había sido localizada y recuperada el domingo; anteayer se encontró el segundo módulo de memoria, que graba las conversaciones dentro de la cabina de pilotos, y ayer fue trasladado por el robot submarino al barco Ile de Sein, base de operaciones para esta misión conjunta de Air France y Airbus, fabricante del avión A330 siniestrado, que halló los restos de la nave a principios de abril.

De acuerdo con el registro de mensajes automáticos de la computadora del vuelo 447, los pilotos estaban recibiendo información errada de los sensores de velocidad y altitud externos cuando el avión estaba atravesando una fuerte tormenta eléctrica la noche del 31 de mayo de 2009. De todos modos, los expertos coinciden en que la caída seguramente fue causada por una serie de fallas y no sólo por errores en los sensores.

Si bien ni las dos empresas ni el ministro Mariani quisieron dar detalles sobre qué sucederá con los cuerpos que todavía están dentro del fuselaje, fuentes de la Oficina de Investigación y Análisis (BEA, por las siglas en francés de este organismo ligado al Ministerio de Transportes galo) indicaron que en los próximos dos días se harán intentos de recuperar los cadáveres.

"Es lo que queremos la mayoría de los familiares; necesitamos dar una conclusión a esta tragedia, y un entierro ayuda a eso", explicó a LA NACION Nelson Marinho, que perdió a su hijo en el accidente y encabeza ahora la Asociación de Familias del Vuelo 447 de Air France.

Tanto las "cajas negras" como los cuerpos que se logren sacar de las profundidades serán llevados a Francia para su análisis, pese a que los familiares de las víctimas brasileñas habían solicitado que las grabadoras fuesen examinadas en un tercer país y que la autopsia de los cadáveres fuera realizada en Recife, la ciudad brasileña más cerca del lugar del accidente.

Determinar qué provocó la caída del avión se volvió más relevante para Air France y Airbus luego de que dos meses atrás un juez francés aceptó una demanda preliminar por homicidio involuntario contra ambas compañías.

"Antes a ellos no les preocupaba no encontrar nada, y ahora se llevarán todo para Francia; Air France es una empresa estatal, ¿qué imparcialidad puede asegurar el gobierno francés?", se preguntó Marinho, y resaltó que ha habido graves quejas del sindicato de pilotos de Air France por los problemas que presentan los Airbus 330 y por la falta de mantenimiento de las aeronaves.

Junto a otros familiares, Marinho pidió a fines del mes pasado una audiencia con la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, para que interceda en la disputa. Hasta el momento no se la ha concedido.

Mientras tanto, a bordo del Ile de Sein, las "cajas negras" fueron precintadas y colocadas dentro de recipientes con agua salada, para preservarlas lo mejor posible en su estado actual hasta que sean puestas a disposición judicial. Los principales obstáculos para realizar una buena lectura de los datos en las grabadoras serían la gran presión a la que han estado estos dos años y la corrosión que han sufrido todo este tiempo.

En total, Air France y Airbus llevan invertidos US$ 12,5 millones en esta cuarta misión de recuperación de los restos del vuelo 447; en los tres fallidos intentos anteriores, se gastaron US$ 28 millones.

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