El gremio que conducen Gerardo Marturet y Fernando Ramírez autoproclamado como el más combativo del sector docente, insiste con quebrantar el ciclo lectivo de este año a pesar de los importantes logros salariales y en normativas que ha obtenido el sector al que dicen representar. Increíble la actitud que no se condice con lo ocurrido en la gestión anterior donde todos los gremios llamaban a medidas de fuerza y ellos se “juntaban” con la titular de la cartera educativa de ese entonces. Irónicamente algunos sostienen que habría que preguntarle a la ex ministra cual es el secreto para “conformar” al SUTECO.
No obstante no hay dudas que los docentes son la niña bonita de la gestión de Ricardo Colombi. Solo basta comparar con el resto de la administración pública, y para que no digan que no es culpa de ellos que estos ganen poco, les recordamos que la administración pública al margen de los docentes tuvo un incremento salarial de $ 650,00 no bonificable en lo que va del año.
Los trabajadores de la educación en términos globales están muy por arriba de estos, y además han logrado modificar sustancialmente el básico que en septiembre pasará a ubicarse en 950 pesos. Algo que no pudieron modificar el año pasado, ni siquiera en tiempos electorales y a pesar de las “buenas relaciones” entre la dirigencia del SUTECO y la ex ministra Almara.
Las escusas a las que recurre la dirigencia combativa son variadas. A veces es el sueldo, otras el básico, después una coma del acuerdo, o que la plata del aumento pone la Nación más que la provincia como sino llegara igual al bolsillo del docente. Ahora también "recurren" a la insuficiente infraestructura escolar abandonada durante la "orgía arturrista".
O todos somos tontos o ellos son demasiado adelantados, porque nadie ignora que este gobierno que tiene siete meses de gestión, no puede ser responsable de lo que no se ha invertido durante cuatro años para mantener los edificios escolares, y que ahora no se puede hacer maravillas, porque lleva su tiempo. No vieron lo que ocurría en la gestión anterior, o acaso no notaron que se deterioraban las escuelas.
El ejemplo más claro es la escuela Regional que Ricardo Colombi la recuperó y la refaccionó antes de irse y ahora está con serios problemas y a quién sin embargo se la cargan Martutet y Ramírez. Entonces está más claro porque hay una intencionalidad política y de generación de conflictos que no tienen explicación o fundamento en la situación de la docencia correntina.
Los dirigentes gremiales se quejan cuando desde la dirigencia política se les ataca, esgrimiendo argumentos que les cabe a ellos mismos, o ocaso no es cierto que Marturet no arriesga nada en cada paro que convoca y cobra integro su salario de 8.500 pesos del Estado, más lo que le retribuye el Sindicato e igualmente Ramírez. O acaso no es cierto que hace años estos dirigentes viven del aporte de aquellos a los que dicen representar y por eso es que tienen el tiempo del mundo para generar conflictos.
Pero además se creen virtuosos y descalifican a los otros sectores gremiales que buscan los avances y logros a través del consenso, pero nada dicen que representan a partidos políticos opositores a la gestión de este gobierno, y es cierto que pueden ser dirigentes políticos porque legalmente no están impedidos, pero lo que si no deberían hacer -en coherencia con la honradez que pregonan- es acuerdos político-partidario para generar conflictos, o acaso esto no es lo que se evidencia.
Además si dicen que son democráticos y respetuosos de las legislaciones, aunque no digan con cuanta concurrencia a la asamblea -si es que la hicieron- decidieron esta última medida de fuerza de la que ya anunciaban un resultado del 95% de adhesión el mismo día que la convocaron.
Hoy estos dirigentes que aparecen por todos los medios de prensa que antes lo censuraban por orden del gobierno de Arturo Colombi y Virginia Almara, deberían tener en cuenta que la sociedad está harta de algunos sectores a los que nadie le otorgó representatividad, pero ocasionan sin embargo un grave perjuicio para la gran mayoría.
Esto no ocurría en la anterior gestión, aunque deberíamos urgar en "el secreto de Virginia Almara" que a pesar de no haber dado ningún incremento al básico el año pasado, tuvo al SUTECO como el gremio más conciliador y “amistoso”.
Es de esperar que un gobernador electo por la gran mayoría de los correntinos desde el llano, en ese entonces con todos los medios de prensa en contra y a pesar de las presiones de los dirigentes del gobierno hacia los trabajadores públicos y municipios, -aunque Marturet y Ramírez al parecer no vivían en Corrientes y no se enteraban de los aprietes de Arturo a Vignolo-, no deban someterse a la voluntad de personajes de dudosa representatividad.

Comentá la nota