El candidato a senador oficialista habló y refutó lo escrito por el diario El Independiente en su mirador político del domingo pasado, el cual indicaba que los integrantes de la lista del Frente para la Vitoria Riojana “a pesar de los esfuerzos por mostrarse juntos, cada uno posee discurso propio, carteles, pintadas y hasta pasacalles individuales”. “Son macanas”, dijo el chepeño.
“Esas son macanas”, dijo el también presidente del bloque de diputados provinciales del PJ, aunque sin hacer mención al diario, pese a que obviamente se estaba refiriendo a su artículo. “Más allá de cualquier coyuntura o cualquier interés que se manifieste por los medios, estamos construyendo un equipo con mis compañeros de lista”, sentenció Guzmán Soria.
“Permanentemente estamos llamándonos por teléfono y dividiéndonos tareas”, indicó el aspirante a la obtener una banca en la Cámara Alta del Congreso de la Nación y finalizó diciendo que “nos pueden criticar por muchísimas otras cosas, menos por esto”.
El Mirador Político del diario más leído de la provincia decía:
El panorama político riojano a sólo 15 días de las elecciones Primarias, Abiertas y Simultáneas es demasiado tranquilo si se analiza todo lo que está en juego el 14 de agosto. Aunque se le resta importancia al acto comicial, como un simple escollo rumbo a las generales de octubre, el resultado, la ubicación y las diferencias entre los candidatos serán claves para las aspiraciones de los distintos sectores en pugna. Por ello, el propio Gobernador salió a decirle a la dirigencia que no se duerma en los laureles y emprendan la búsqueda de votos.
Pero esto no parece preocupar a los comandos de campaña que aún no logran unificar un discurso y alguna estrategia que los deposite en las preferencias del electorado. A pesar de los esfuerzos por mostrarse juntos, cada uno de los candidatos posee discurso propio, carteles, pintadas y hasta pasacalles individuales. Siempre se acostumbró a que al menos las fórmulas aparezcan plasmadas en la parafernalia proselitista.
Esta situación se notó aún más en la lista “oficial” del Frente para la Victoria Riojano donde Teresita Luna y Mario Guzmán Soria, que aspiran a la senaduría, aparecen en cartelería separada. Al precandidato a diputado nacional, Javier Tineo todavía no se lo vio posando junto a su compañera de fórmula Teresita Quintela. La actual senadora participa poco y nada de las actividades que organiza la lista y se mantiene al margen de la denominada “Caravana de la Victoria” que emprendieron por el interior provincial.
Aquel original comando de campaña conformado por Carlos “Cacho” Luna, Ricardo Quintela, Ariel Puy Soria y Sergio Casas sigue sin aparecer de manera plena, como tampoco aparecen los recursos para llevar adelante el trabajo de proselitismo. Hasta algunos se dan el lujo de tomarse días de descanso en plena etapa preelectoral.
Por ahora sólo se trata de convencer “con la pluma y la palabra”, pero todos saben que sólo con eso no se conquistará al electorado para que asista a votar, por más ciudadanos que se sientan. Las recorridas por el interior son las principales actividades emprendidas y que terminan poniendo en verdaderos aprietos a los intendentes, que no terminan de definir para donde van a jugar o para donde los mandan a trabajar en sus cada uno de sus bastiones.
En el caso de la lista “muletto” del oficialismo, sólo Carlos Menem se lleva el protagonismo como si la intención fuera captar el voto con su imagen, sin mostrar quiÉnes están detrás suyo. La idea es empapelar las ciudades con el rostro del otrora poderoso hombre y apelar a la memoria, el cariño, el reconocimiento de todo lo realizado en su gestión presidencial por La Rioja.
Justamente Menem fue el eje de las discusiones en los últimos días, especialmente por sus condiciones físicas y el supuesto aprovechamiento de su figura para polarizar la elección y así el oficialismo asegurarse todas las bancas en disputa. Mientras algunos pedían su jubilación como político otros le adjudicaban estrategias para mantener los fueros y así esquivar las causas judiciales.
Sin embargo, lo cierto es que cuanto más atacan a Menem más lo victimizan y más prensa tiene. No es descabellado pensar que algunos discursos ofensivos en su contra, sean realizados ex profeso para lograr la tan ansiada polarización. Además, el ex presidente por más años que tenga seguramente nadie osaría imponerle algo, mucho menos dejar de hacer política.
Ya comenzaron a divulgarse encuestas de dudosa veracidad científica que ubican siempre a la lista del Frente para la Victoria adelante y lejos, quedando la disputa por el segundo lugar entre el Frente Popular Riojano y el radicalismo. Algunos dan segundo a Menem y otros a Julio Martínez. Sin embargo, en la Residencia 1 se manejan otros guarismos que lo dan segundo al ex presidente luego de haber arrancado tercero. La seriedad de las consultoras quedó muy desdibujada luego de los desaciertos en la elección de Santa Fe. En La Rioja tambiÉn fueron pocas las que acertaron en la elección provincial, el resto pasó vergŸenza, como la boca de urna que lo daba ganador a Julio Martínez sobre Beder Herrera el 29 de mayo pasado.
La preocupación del mandatario riojano es darle un porcentaje de votos a la Presidenta que supere el 67 por ciento obtenido para su reelección. Es un secreto a voces que la lista de Menem entregará votos individuales de Cristina, debido a que no existe acuerdo de boletas para que el “voto verde” pueda unirse al “celeste”, tal como quiso hacerse creer en una barata maniobra mediática generada a mediados de la semana.
Por su parte, los precandidatos radicales llevan adelante acciones aisladas con la esperanza de hacer una decorosa elección en Chilecito, de donde es oriundo Julio Martínez, y tratar que la lista triunfadora no los duplique en votos para octubre y poder lograr una banca de diputado nacional. Es el estamento que más preocupa al oficialismo porque, al margen de la polarización que proyecta, el sistema D«Hont podría jugarle una mala pasada. Mucho deberá trabajar el quintelismo, si pretende que Teresita Quintela se siente en una banca de la Cámara baja.
Por su parte, flaco favor le hacen a sus aspiraciones de oposición, cuando los radicales se comen los ojos entre ellos. Guillermo Galván no oculta sus profundas diferencias con la conducción partidaria y le hizo guiños a Menem, blanqueando el rumor sobre cierto apoyo del capitalino a la lista menemista. No tardaron las críticas desde el martinismo y todo terminó en un verdadero escándalo en Chilecito, donde en pleno encuentro con autoridades de la Federación Argentina de Municipios, el galvanismo se levantó cuando Julio Martínez pronunció su discurso, dejando casi vacío el predio donde se realizó el evento.
En fin, la disputa e intereses por encaramarse en los puestos de poder pueden generar grandes desencuentros y los que hasta hace poco estaban juntos, ahora corren por cuerda separada y esto vale tanto para el oficialismo como para la oposición.








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