Aunque el gobernador Daniel Peralta había solicitado la presentación de las renuncias la semana pasada.
Se presumía que ningún ministro se iría antes del 10 de diciembre. Pero los últimos acontecimientos ocurridos en el ámbito policial habrían precipitado su partida.
El 5 de noviembre el gobernador de la provincia a través de su Secretaría Privada pidió a todo el Gabinete de Ministros que ponga a disposición su renuncia en conjunto con las de sus equipos políticos hasta el rango de subsecretario.
Esto, de acuerdo a lo que las fuentes gubernamentales habían confiado a los medios capitalinos, estaba enmarcado en el “ordenamiento necesario de cara a la transición del 10 de diciembre” señalaron.
En ese momento también se aseguraba que los titulares de las distintas carteras permanecerían hasta el 9 de diciembre, precisamente para poder coordinar el traspaso de sus áreas a los funcionarios que ingresen junto a la gobernadora electa Alicia Kirchner.
Pero el ministro de Gobierno Gustavo Martínez decidió presentar su dimisión en forma indeclinable, y las especulaciones comenzaron a rodar fuertemente.
En su dimisión, el funcionario se remite a contestar el requerimiento de la Privada de Daniel Peralta y habría afirmado a cercanos que lo hacía para “dejar el camino liberado”, algo que no se entiende por ser una gestión que se va.
Sin embargo, desde dentro del Gobierno se asegura que en realidad su precipitada salida tendría directa vinculación con los últimos episodios de violencia y el malestar en las fuerzas que provocó algunas situaciones.
En particular los hechos ocurridos en los últimos días en la Seccional Quinta, donde un efectivo casi pierde un ojo producto de la agresión sufrida por un preso, despertaron el reclamo de los efectivos que aseguran que son muy pocos para atender a una población carcelaria creciente.
En tanto la situación ocurrida en Puerto San Julián, donde un interno mató a su pareja que lo había ido a visitar, también en el interior de la Comisaría Segunda de esa localidad, sin que hubiera una supervisión lo suficientemente atenta para evitar la agresión, vuelve a poner la mirada en el mismo punto: poco personal.
La hasta ayer subsecretaria de Gobierno Soledad Boggio, aseguró que la partida era política y tenía que ver, precisamente, con los pedidos de renuncia anticipados formulados por el gobernador, asegurando que al entender de su marido cuando se renuncia se debe realizar “con carácter de indeclinable”.
Mientras tanto la cartera de Gobierno quedará, hasta el 9 de diciembre, a cargo del ministro de la Producción, Harold Bark.


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