Guillermo Arroyo apunta a la alta gama pero lejos de ARBA

Lo flashean los autos de onda y evidentemente tiene gustos caros. Por ahora en el mercado del usado, pero tiene razones para prosperar, Guillermo, el hijo del candidato más votado de CAMBIEMOS, el 9 de agosto, el doctor Carlos Fernando Arroyo, quien lo ha elegido para encabezar su lista de concejales, pensando en sus licencias y un desgaste físico que prematuramente los años hacen sentir, según confió el propio concejal de Agrupación Atlántica. De lo mismo fue advertido.

Lo cierto es que Guillermo Arroyo ha sido invisibilizado, y es más recaen sospechas sobre certificados selectivos y oportunos, lo cual no es poner en dudas la enfermedad de un familiar directo. Sino que casualmente, Guillermo, si participa de actos que le provocan mayor interés, en este despertar político que lo ubica en lugar excluyente ante la ausencia de su padre.

La desubicada campaña del diario La Capital, torpe de toda torpeza, en realidad produjo el efecto inverso y otorgó una herramienta que fue inteligentemente utilizada por sus asesores. Logró el efecto víctima, utilizado como argumento para librarse de los complicados debates. Dicen en su entorno que no deben convertirse en interrogatorios, lo cual justifica su ausencia, pero no termina de cerrar una herramienta fundamental de la democracia, en épocas de elecciones, cuando hay que conocer  acabadamente la oferta.

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Pero es distinto en el caso de su hijo, Guillermo, que elige un perfil de ostentación en principio muy distinto al de su padre. Según la información obtenida, su único trabajo conocido es como productor de Radio Brisas, pero poco se sabe de su estabilidad laboral en la emisora. Un auto cuyo valor estimado es de U$S 20.000, provendrían de acuerdo a lo recogido en nuestras fuentes, por el manejo de los módulos en el bloque de Agrupación Atlántica, en el cual revista, y donde ha mantenido diferencias sobre el tema. La tentación de los módulos, es todo un tema en los bloques políticos. Veinte lucas gringas, por otra parte, en un auto es una platita, para alguien que recién empieza.

Pero otro dato surge de la documentación que ha logrado reunir nuestra redacción, la unidad que figura a su nombre tiene una deuda en ARBA, por Impuesto al Automotor de aproximadamente $ 14.000, todo resulta prácticamente de uso diario y normal.

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Pero la trascendencia, es que Guillermo se perfila como futuro próximo intendente de Mar del Plata, ante alguna eventualidad y/o licencia de su padre, lo cual no es un dato menor. ¿Por qué? Porque ésta  no es una miscelánea, y es seguida atentamente por el  mayor socio que tienen el PRO y la Agrupación Atlántica en esta compleja asociación electoral, después de todo hizo un importante aporte (pero no decisivo) para el triunfo de Arroyo.

El electorado debería acceder a un mayor y mejor conocimiento del hijo del candidato más votado en las PASO, es casi una obligación institucional y pública. Tiene menos exposición que Máximo Kirchner, y fundamentalmente, se desconocen cuáles son sus ideas y actividades.

A tal punto que en los corrillos políticos se lo ha comenzado a mencionar como “El Sopre” (“El Preso”), el fotógrafo de “Minguito Tinguitella” (Juan Carlos Altavista) que era interpretado por Vicente La Russa. Públicamente aparece en los actos y conferencias donde concurre su padre y él fotografiándolo, en uno de los más memorables programas cómicos que el país seguía por televisión abierta hace 30 años.

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