En guardia, la oposición le advierte al chavismo que no dilate el revocatorio

En guardia, la oposición le advierte al chavismo que no dilate el revocatorio

La coalición opositora amenaza con reforzar la presión en las calles; el Vaticano envía a su canciller a Caracas por la "preocupante situación" que vive el país

Por Daniel Lozano

CARACAS.- La oposición venezolana mantiene su pulso contra el chavismo en su carrera contra reloj para celebrar un referéndum revocatorio contra Nicolás Maduro este año. Transcurridos los cinco días que marca la normativa desde la entrega de las firmas al ente electoral, el líder opositor y gobernador de Miranda Henrique Capriles ha exigido de nuevo al Consejo Nacional Electoral (CNE) que haga públicas las condiciones del siguiente paso: la verificación de 1.800.000 firmas entregadas el lunes pasado. Las rúbricas requeridas en esta primera instancia eran sólo 196.000.

"Hoy tampoco trabajaron, igual el lapso se venció ayer [sábado]; mañana esperamos que digan dónde iremos a validar", subrayó ayer Capriles, que añadió que irán a buscar la respuesta al CNE y también que los "ojos de Venezuela" están sobre el organismo electoral, "pronto también del mundo".

El ex candidato presidencial no se equivoca. Su ultimátum coincide con una sorpresa diplomática de magnitud: monseñor Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados del Vaticano, viaja a Venezuela esta misma semana, empujado por la "situación preocupante que vive el país".

La intervención de Roma, a través de Aldo Giordano, nuncio apostólico en Caracas, fue definitiva para que el CNE desbloqueara el proceso revocatorio en abril. Una presión en la que también intervinieron embajadores de países amigos, militares cercanos al general Miguel Rodríguez Torres (ex ministro del Interior, antiguo jefe de los servicios de Inteligencia y compañero de armas de Hugo Chávez) y Ernesto Samper, secretario general de la Unasur, y que precedió a la carta personal que el papa Francisco envió hace ocho días al presidente venezolano.

"Será una ocasión para cualquier coloquio", enfatizó Pietro Parolin, secretario de Estado vaticano y antiguo nuncio en Caracas. "Ahí la situación es muy difícil, preocupante -adelantó la mano derecha del Papa a mitad de la semana-. Se necesita buena voluntad de ambas partes para encontrar caminos de diálogo. Creo que es la única solución al problema de Venezuela."

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) sabe que necesita la mediación internacional, acompañada de presión en la calle, para continuar con un proceso legitimado por la Carta Magna. Y está dispuesta a no perder un solo día, al tanto de que el tiempo corre a favor del "hijo de Chávez", que ha ordenado a todos los poderes de la revolución que ralenticen el proceso.

Capriles recordó que el CNE cuenta con cuatro rectoras del Partido Socialista Unido de Venezuela y con un rector que no es de la oposición. "Si los venezolanos votamos para revocar a Maduro, en 30 días votaremos para elegir un nuevo gobierno. El país sí es recuperable", declaró.

Desde el Palacio de Miraflores se han redoblado las distintas estrategias contra la oposición: por una parte mantienen el discurso del miedo (amenazando con hacer públicos los nombres de los casi dos millones de firmantes y amagando con despedir a los empleados públicos que se sumen al revocatorio) y la ralentización del proceso, estirando los plazos marcados por la actual normativa.

Pero por otra también han centrado sus ataques contra sus líderes, en especial los de Primero Justicia, el partido de Capriles. Varios dirigentes juveniles de Zulia, el estado petrolero donde se recogieron más de 300.000 firmas y donde las protestas contra los apagones eléctricos se multiplicaron en las calles, permanecen encarcelados, pese a su juventud. Destacan Valentina Mavárez (18 años, estudiante de Políticas) y Belén Salas (21). Ambas participaron en la recolección de firmas y, según el diputado Miguel Pizarro, "se les sembró material explosivo entre sus pertenencias y se les dictó medida preventiva de libertad en un juicio exprés".

Entre denuncias constantes de guerra económica, intentos de magnicidio de los que nada más se sabe y golpes de Estado fantasma, el gobierno también ha involucrado al diputado Américo De Grazia en la masacre de Tumeremo, en la que murieron 17 mineros ilegales, pese a que fue él mismo quien la denunció. El hogar de otro parlamentario, Julio Montoya, fue asaltado ayer por fuerzas policiales cuando éste se encontraba en el aeropuerto a punto de salir al extranjero.

Pese a la tensión política que arrastra el país, otro diputado opositor, Daniel Arias, ha querido rebajarla al dedicarle una serenata audiovisual a Tibisay Lucena, rectora principal del CNE. "No te pongas bravis, mi linda Tibisay", reza uno de los carteles que aparecen en el video.

"Por lo visto, la rectora se sintió ofendida por la forma en que los venezolanos le pedimos que hiciera su trabajo", subrayó Arias en la grabación.

Lucena reaccionó esta semana acusando a opositores de faltarle el respeto con sus ataques, tanto a ella como al poder electoral.

Maduro y otros dirigentes oficialistas han tildado a los líderes de la MUD de machistas simplemente por exigir que la rectora cumpliera los plazos que marca la normativa actual.

El chavismo quiere evitar a toda costa que el referéndum se realice este año para salvar la cabeza de Maduro, que en la actualidad sólo conserva un 25% de confianza del electorado en medio de la peor crisis social, económica y política que recuerde el país.

"Iban a quemar las cajas", acusó Capriles

El líder opositor Henrique Capriles, gobernador del estado de Miranda, indicó ayer a la cadena Televen que el gobierno venezolano preparó a un grupo de personas para que quemara las cajas donde se encontraba el 1% de las firmas que piden el referéndum revocatorio al presidente Nicolás Maduro.

"Los madrugamos porque la intención que tenían era de quemar las cajas. Tenían un grupito preparado esperándonos el martes, tenemos gente que nos informa", reveló el opositor.

Capriles señaló que este tipo de acciones son el resultado de un gobierno que intenta desanimar a los ciudadanos para que sientan que no hay cómo solventar los problemas que se suscitan en el país.

El proceso, paso por paso

Medida constitucional

Según la Constitución de Venezuela, el jefe del Estado puede ser destituido mediante un referéndum, pero antes es necesario que se cumplan varios requisitos legales, entre ellos dos recolecciones de firmas verificadas. Es un largo proceso que puede demorar más de siete meses

Primeras firmas

La oposición primero debe recolectar el 1% de firmas del padrón electoral (unas 200.000 firmas), instancia alcanzada la semana pasada

Verificación del CNE

Esas firmas deben ser verificadas entonces por el organismo competente, el Consejo Nacional Electoral (CNE)

El 20 % del padrón

Una vez que el CNE verifica las primeras firmas, la oposición debe conseguir el 20% de firmas del padrón electoral, es decir, contar con el consentimiento de unos cuatro millones de electores

Referéndum revocatorio

Si se certifican las firmas, el CNE convoca un referéndum revocatorio, en el que deben participar al menos cinco millones de personas. Para que tenga efecto la revocación, los votos del sí deben superar por uno los obtenidos por Maduro en las elecciones de 2013 (unos 7,5 millones de votos)

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