A más de cuatro meses de la suspensión del proyecto, quienes se capacitaron, y pusieron sus expectativas en una nueva salida laboral, siguen esperando una audiencia con el intendente. Entre la población juntaron firmas de apoyo a la Guarda Civil.
La correspondencia ingresó en la sesión ordinaria del 13 de diciembre y pasó a tratamiento de la comisión 1. Estaba incluido en el orden del día como: "Correspondencia en apoyo al Proyecto Guarda Civil Local".
El edil Lucas Picazo (PJ), al ser consultado sobre el tema, explicó que dentro del rol legislativo lo que han hecho es analizar el pedido y esperar a tener alguna respuesta del Ejecutivo que es quien puede definir al respecto.
Una de las integrantes de la suspendida Guarda Civil explicó que sólo tres personas desistieron de seguir esperando la reactivación del proyecto. Se trata de aquellos pocos que luego de la baja lograron obtener empleos en blanco y prefirieron conservar esa nueva ocupación.
Los restantes son aproximadamente 35 vecinos que están esperando algún tipo de definición por parte de la comuna. La expectativa quedó latente porque la suspensión no se planteó como una medida irreversible, cuando la anunció el mandatario comunal Rainone.
Capacitados.
Quienes estuvieron por más de cuatro meses recibiendo capacitación para integrar la Guarda Civil dedicaron una gran cantidad de horas con clases teóricas y prácticas. Según una de las personas que participó de esa formación, en la cual la comuna invirtió dinero, indicó que sería un desperdicio no poder trabajar sobre esas habilidades adquiridas.
Además, parte de la desazón está vinculada con la indeterminación. Varios de los integrantes del grupo se movilizaron y realizaron concentraciones frente al municipio en agosto y septiembre. El pedido siempre una audiencia con el intendente, pero eso no fue posible. En las reuniones sólo pudieron acceder a funcionarios, sin embargo nunca se dio seguridad acerca de la "suspensión".
"El pedido fue que nos dieran una oportunidad", indicó la fuente consultada, incluso ofrecieron trabajar las seis horas diarias sólo por los 2.500 pesos que se abonaban con aportes nacionales. Esa alternativa tampoco logró una respuesta positiva.
La iniciativa de juntar firmas surgió como una forma de mostrar a las autoridades locales el apoyo social que tiene la Guarda Civil. Con planillas lograron recabar más de 3.000 firmas.
Noticia sorpresa.
Hasta el miércoles 22 de agosto el proyecto de la Guarda Civil, a pesar de los rumores que indicaban su caída, estaba en marcha. Sobre la noche de ese día el intendente Rainone informó a los integrantes del Consejo Municipal de Seguridad la decisión de suspender esa iniciativa.
El malestar que se vivió con la difusión de la noticia fue visible dentro del Concejo Deliberante en la mañana siguiente. En la sesión ordinaria algunos ediles sacaron a relucir el tema y se mostraron molestos porque el anuncio los tomó desprevenidos, a pesar de que en ese mismo recinto habían aprobado la implementación de la Guarda y el presupuesto que implicaba. Justamente la inversión de fondos en ese proyecto fue uno de sus puntos más controversiales.
Quienes se estaban formando para integrar la guarda tampoco tuvieron un aviso previo y, con la suspensión por tiempo indeterminado, aún esperan.

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