El piso salarial a 2.250 para cualquier empleado que recién inicia en su actividad no fue suficiente para satisfacer los planteos de los trabajadores de la salud pública representados por los gremios de ATSA, SITAS y AME. Por ahora la discusión continua y el viernes volverán a reunirse para buscar un acuerdo. La intención de los sectores gremiales es que por lo menos se suba la base de cálculo y llegué a 650 puntos, además del blanqueo de sumas no remunerativas, no bonificables para mejorar el sueldo básico.
Junto a ATSA, también hubo referentes de Asociación de Médicos Empleados (AME), Sindicato Único de Médicos argentinos (SUMAR) y Trabajadores Autoconvocados de la Salud (SITAS).
El gobierno propuso una mejora salarial en la base de cálculo de 90 puntos, más 15 puntos por la hora extra que trabaje el personal, haciendo que el aumento al sueldo básico signifique un 30 por ciento. También el Poder Ejecutivo propone que cualquier empleado de la actividad cuente con un piso salarial de 2.250 pesos. Y algunas cifras no remunerativas, no bonificables que pasen al sueldo básico.
Según el gobierno con estos puntos de mejora, la base de cálculo se incrementará en 520 puntos y representará un incremento del 48,57 por ciento y se propone que se aplicará el 50 por ciento a partir del 1 del corriente y un 25 por ciento en julio y el otro 25 por ciento en octubre.
Esta propuesta salarial en parte fue tomada como buena pero al mismo tiempo no conforma totalmente. Los gremios ahora consultarán y analizarán los números en sus respectivas organizaciones para luego reunirse este viernes con los funcionarios y plantear una contrapropuesta.
Hoy se realizarán asambleas en varios nosocomios para comunicar la oferta oficial y evaluar. Aunque según diferentes conversaciones de los dirigentes están muy cerca a llegar a un acuerdo si el Poder Ejecutivo mejora la base de cálculo y se comprometen a efectivizar a más empleados que en la actualidad cumplen como contratados.


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