El pico de la caída fue del 5% y cerró con un 3% abajo. Temen una suspensión de pagos.
Si la UE pretendía calmar a los mercados con su acuerdo, éste es ya un fracaso. Los lobos de los mercados internacionales volvieron a morder al cordero más débil del rebaño europeo, esperando que su caída les abra las puertas de las renqueantes finanzas públicas portuguesa, española, irlandesa e italiana.
Las tasas que Grecia ofrece a los mercados para vender sus bonos siguieron subiendo y ayer empezaron a afectar a las bolsas mundiales. La incertidumbre hizo que el euro volviera a caer y que las bolsas europeas perdieran varios puntos por la exposición de muchos bancos del viejo continente a la deuda griega.
La moneda europea cayó ayer por debajo de 1,33 dólares -aunque se recuperó a última hora tras las declaraciones del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, y la bolsa ateniense se hundió casi un 3% después de caer al 5% durante la jornada. Atenas vendió obligaciones a 10 años con un interés del 7,32%, una tasa que hace inútiles sus recortes presupuestarios -subidas de impuestos y quita en los salarios y pensiones- porque el ahorro se le va en pagar los vencimientos de la deuda.
Si las tasas siguen así -y Grecia debe emitir bonos por 11.000 millones de euros de aquí a abril y por 53.000 millones en lo que resta de año- Atenas podría pedir ya préstamos bilaterales al FMI y a sus socios europeos, aunque el gobierno heleno aseguró ayer que seguirá acudiendo "por ahora" a los mercados.
Alemania no quiere saber nada de poner plata para Grecia: considera que debe pagar por haber vivido por encima de sus posibilidades y por haber falseado sus cuentas públicas para evitar sanciones europeas.
También porque Angela Merkel teme que rescatar a Grecia le haga perder las cruciales elecciones regionales del próximo 9 de mayo, donde se juega la mayoría en la Cámara Alta alemana. Fuentes del Consejo Europeo dijeron a Clarín durante la última cumbre que el plan no era para ganar tiempo hasta las elecciones después de las cuales Merkel podría tomar una decisión. Podría ser tarde para Grecia. Trichet, aseguró ayer que el gobierno heleno tiene un compromiso "muy serio" y "factible" para reducir su déficit fiscal y descartó que Grecia vaya a suspender pagos.
Trichet, quien durante la última cumbre europea criticó que los 27 no lavaran sus trapos sucios en casa y decidieran implicar en la crisis al FMI, dijo ayer que el BCE siempre consideró positiva la intervención del organismo financiero internacional. "Nunca he dicho que el FMI no sea un organismo adecuado, sino que los gobiernos de la región cumplan con sus responsabilidades", aseguró un día después de que funcionarios del FMI llegaran a Atenas.
Ayer, el diario griego 'Kathimerini' dijo que el déficit público griego podría ser del 14,3% y no del 12,7%.

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