A cinco días de las elecciones, legisladores, trabajadores y especialistas en políticas públicas dialogaron con ElArgentino.com sobre los mayores baches que deja el gobierno de la Ciudad tras cuatro años de gestión, en materia de vivienda, salud mental, cultura y transporte
La gestión de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires recibió fuertes críticas por sus políticas en materia de vivienda, salud mental, cultura y transporte. Especialistas dialogaron con ElArgentino.com y enumeraron los principales señalamientos que se le hacen a la actual administración porteña.
VIVIENDA
Gonzalo Ruanova, legislador de Nuevo Encuentro, realizó informes sobre la construcción de viviendas llevadas a cabo por la Ciudad. Consultado sobre sus conclusiones, señaló que el déficit habitacional es muy grande y faltan medidas tendientes a revertir la situación.
“Nos cuesta mucho conseguir información oficial de las viviendas que Macri realizó. Había prometido la construcción de diez mil viviendas sociales por año; y de acuerdo a nuestra información realizó 297 compromisos de viviendas nuevas. Ellos dicen que hicieron 1900. Si les creés a los números de ellos, de 1900 viviendas en cuatro años, hicieron un promedio de 500 por año”, precisó Ruanova.
“El déficit habitacional estuvo medido por la relatora de vivienda de la ONU cuando visitó la Legislatura, entre 350 y 450 mil habitantes. Hay una parte importante, 167 mil, que viven en zonas carenciadas o villas, y hay otro tanto que esta en inquilinatos o alquila”, graficó el legislador.
En ese sentido, planteó que “hay un problema de ejecución presupuestaria en el área, pero también hay un problema sobre cómo utilizan al Banco Ciudad para trabajar profundamente en el tema”. Las personas que están dentro de la economía formal y podrían recibir créditos hipotecarios no pueden acceder a ellos porque “un crédito de 70 mil dólares requiere un ingreso promedio de 11 mil pesos y cuotas de 4400. Y el sueldo promedio es de 3300 pesos en la Ciudad”, subrayó Ruanova.
TRANSPORTE
Generación Política Sur es un centro de estudios que trabaja en temas sectoriales. Geraldine Oniszczuk, politóloga y responsable del área de Hábitat y Movilidad, indicó que “lo que se ve es que la gestión de la Ciudad estuvo abocada exclusivamente al tránsito y no trabajó la temática del transporte de un modo amplio”.
El gobierno macrista “estuvo orientado a la realización de políticas superficiales en tránsito, como el cambio de mano de calles, basadas en el confort de los sectores acomodados”. En cambio, no se produjeron cambios tendientes a mejorar la calidad de vida de “los sectores populares que viven en villas y no tienen acceso a la red de transporte público, que es donde hay que poner el acento”.
“El sistema de transporte es complejo y la Ciudad tiene competencias para intervenir. ¿Por qué no las usa?”, se preguntó Oniszczuk.
ATENCIÓN PRIMARIA DE LA SALUD
En referencia a la salud, Macri prometió triplicar la inversión en infraestructura, igualando la calidad de la infraestructura de los centros del Sur a los del Norte. Además, dijo que incrementaría la disponibilidad de turnos y brindaría más recursos humanos. La descentralización progresiva de la gestión en los centros de salud y de los recursos de la atención primaria fue otra de las promesas.
SALUD MENTAL
Ángel Barraco, asesor de planta de la comisión de Salud de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y miembro redactor de la ley de salud mental porteña, se refirió a la situación de deterioro que vive el Hospital Borda y a la tercerización en el tratamiento a las personas con adicciones.
“El inconveniente de Macri no es sólo sobre el Borda; es sobre toda la salud mental, que es un tema de atención sobre un amplio espectro de padecimientos que van más allá de la locura”, sostuvo el especialista.
Y agregó: “Por ejemplo, las adicciones: hay una gran cantidad de chicos que son rebotados de los centros de salud mental porque el macrismo ha lanzado una operación de sustracción del área de salud mental al área de desarrollo social, donde lo ha tercerizado en organizaciones no gubernamentales. Se les paga y lamentablemente el resultado es una mala atención en las comunidades terapéuticas, que se las atiende de manera represiva”.
“El tema del Borda es un emergente que muestra la indiferencia y la total desidia de Macri por quienes están en peores condiciones. Es un gobierno que intenta ir cerrando de a poco las instituciones manicomiales, cuando la ley plantea sostenerlas pero transformarlas”, completó su análisis.
CULTURA
El delegado general de ATE en el Teatro Colón, José Piazza, repasó las principales falencias en un ámbito que el gobierno macrista se ufana de haber transformado.
“Los sueldos siguen siendo muy bajos; han dado un plus por instrumento en negro y el macrismo no convoca a ATE pero sí a un gremio que no es representativo de los trabajadores. Somos delegados elegidos de manera legal y además tenemos dos fallos judiciales que reconocen que debemos estar presentes en la mesa de negociaciones”, afirmó.
En ese sentido, recordó: “Tenemos ocho sumarios vigentes por despido y el gobierno macrista sigue adelante con eso. Está el dictamen de los despidos, pero están esperando que pase la segunda vuelta para hacerlos efectivos. Quieren ganar tiempo y así acallar a las voces que hacen las denuncias”.
“Si vas a un espectáculo de la Orquesta Filarmónica, a simple vista vas a ver que la orquesta esta adelantada varias filas. Eso significa que la acústica ha sido dañada, más allá de lo que ellos digan. El teatro ha sido dañado y reestructurado para fines turísticos y para la gente que puede pagar las entradas. Desguazan la cultura y le quitan la posibilidad de acceso a la gente que no tiene recursos”, concluyó Piazza.

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