"Gracias, Robert'', la frase que resonó en esta visita

De movida, Cristina lo puso en sobre aviso al calingastino Robert Garcés para que no se extienda en su discurso en la inauguración de la Escuela de Educación Especial de Barreal.
De movida, Cristina lo puso en sobre aviso al calingastino Robert Garcés para que no se extienda en su discurso en la inauguración de la Escuela de Educación Especial de Barreal, porque sus antecesores de los contactos vía teleconferencia de Santiago del Estero, Córdoba y Buenos Aires habían cronometrado 4 minutos exactos. Pero el verborrágico intendente no escuchó o se hizo el distraído y arremetió con una serie de agradecimientos que parecían interminables y allí fue cuando Cristina Fernández en 5 oportunidades lo intentó frenar "amablemente'': "Gracias, Robert''.

Primero Garcés apeló con una chicana a buscar la reacción temprana de la presidenta y lanzó un "se juntaron dos Cristina'', que fue respondido de inmediato por la primera mandataria, que con tono jocoso disparó, "ojo que es muy peligroso eso''. Sin embargo esa buena actitud de Cristina, parece que le dejó campo abierto a Robert -o así él lo interpretó- para que hiciera de las suyas y como acostumbra en los actos domésticos, se despachó con un discurso que duró casi 4 minutos sólo agradeciendo.

"Acá estamos con los funcionarios, con los chicos, con la gente de Gendarmería Nacional, la policía, bueno a todos un agradecimiento muy grande. Usted sabe que esto es un sueño de mucho tiempo''. Y agregó, "un agradecimiento muy grande a Alicia Kirchner que la veía allá en Córdoba. Muchas gracias por todas las políticas sociales y por todo lo que ha hecho por la Argentina, al gobernador de Santiago que tuve la oportunidad de compartir la cabalgata a la Difunta Correa...'', decía Garcés, cuando vino la interrupción de la presidenta, "hay que hacerla cortita Robert, porque acá hace mucho calor''. Pero no hubo caso y el calingastino siguió con su perorata, "...también le quiero agradecer mucho a Ruperto Godoy porque él articuló la firma de estas 5 hectáreas que eran propiedad de Gendarmería Nacional para que se pudiera construir estos enormes edificios...'' continuó Garcés, que nuevamente y haciéndose eco del murmullo de la gente, Cristina atinó a frenarlo otra vez: "Gracias Robert, muchas gracias''. Claro que ahí no quedó todo, porque Garcés no paró y siguió con su afán de agradecer a todo el mundo, cuestión que fue nuevamente cortada con el repetitivo "gracias, Robert''.

El intendente se había consumido el tiempo previsto para la "conexión Calingasta", y apenas quedaron unos 30 segundos para que la directora de la escuela agradeciera y un niño que había preparado un recitado, se quedara con las ganas de que los escuche la mismísima presidenta.

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