El doctor González dialogó ayer por la mañana con Radio Noticias, mientras estaba dedicado a ordenar papeles en su despacho de intendente de Rancul. "Estoy tratando de ordenar todo lo que tiene que ver con el municipio para dejar las cosas en orden y asumir la nueva responsabilidad que me toca", afirmó, para luego dar cuenta que el martes, "posiblemente", asuma como nuevo ministro de Salud.
Aclaró que durante esas charlas con el gobernador "no se hablaban de personas, sólo de salud, y no eran charlas técnicas, eran informales a raíz de la relación que me une con él".
-Doctor González, ¿cómo está el sistema de salud provincial, porque he leído que usted dice que no está en crisis?
-Es una opinión personal, creo que no está en crisis, sí que tenemos problemas dentro del sistema de salud, problemas puntuales y muy severos, pero no todo. De hecho, cuando se habla de los problemas, se habla del Lucio Molas, pero no nos olvidemos que en toda la provincia hay una red de salud y no hay tantos problemas, más allá de los habituales o propios del funcionamiento del sistema.
-¿En que se hará hincapié, en el recurso humano, infraestructura...?
-La salud tiene muchos problemas en el Molas, fundamentalmente, con distintos actores dentro de lo que es el sistema; habrá que sentarse con cada uno de ellos, todos son prioritarios, y ver cuáles son los problemas y cuáles son las posibles soluciones y empezar a trabajar juntos. Hoy por hoy, el lugar más conflictivo que tiene el sistema, en el caso del Lucio Molas, es el del recurso humano, donde tendremos que priorizar el trabajo.
-¿Es tan conflictivo que obliga a un ministro a renunciar?
-No puedo opinar por qué renunció Luis Ordóñez, eso lo tendría que responder él.
Equipo, prevención y diálogo.
El designado ministro anunció que había decidido que el cargo de subsecretario de Salud sea ocupado por su colega Carlos Delgado, actualmente director del hospital de Realicó. "Estamos trabajando para ultimar los detalles del gabinete.
-¿Balsa también se alejó de Salud?
-Todavía no he hablado con Darío, con quien me une una amistad. Sé lo valioso que es dentro del sistema de salud.
-También deberá definir el director del Molas.
-También, existe la misma situación con Diego Fanfliet.
-¿Le pedirá que siga como director?
-Vamos a conversarlo todo con Delgado y a partir de ahí definiremos cuáles serán las acciones y a quiénes vamos a pedir y diagramar la plantilla.
-¿Se hará hincapié en la atención primaria de la salud?
-Fundamentalmente. Mi formación es de médico generalista y estamos formados desde la atención primaria y entiendo que cuando mejor estuvo el sistema de salud en La Pampa, era cuando se encaraba dentro de la atención primaria. Son criterios distintos, pero es mi parecer.
-¿Y cuándo se priorizó la atención primaria?
-Fue, fundamentalmente, en la gestión del ingeniero Carlos Verna.
-¿Después (con el gobernador Jorge) eso se perdió?
-Porque de pronto el ministro Ordóñez, con toda la autoridad y todo el respeto que me merece, entendió que había otros modelos de gestión en salud, no sólo el modelo que planteo. No es que haya mejores o peores, es una cuestión de consideración.
-La suya es toda una definición política: volver a la atención primaria de la salud.
-Exactamente, sobre todo desde nuestra formación.
-¿Su Ministerio tendrá las puertas abiertas para el Sitrasap?
-Por supuesto, porque es imposible tomar determinaciones importantes, más allá de que la responsabilidad sea mía o del Ministerio, si previamente no charlamos, las consensuamos o discutimos con cada uno de los actores.
-Balsa había establecido una mesa de diálogo con los trabajadores de la salud y los profesionales del Molas.
-Continuará, no sé qué modalidad le vamos a dar. Quienes me conocen saben que mi modalidad de trabajo es hacerlo en equipo, el diálogo y el consenso; no voy a cambiar ahora por ser ministro de Salud.
-Esperamos que ese diálogo también lo tenga con los periodistas.
-Por supuesto, el periodismo siempre ayuda si tiene buenas intenciones.
Crítica situación de Pediatría en el Molas
"El Servicio de Pediatría del Hospital Lucio Molas está atravesando una situación de extrema urgencia y gravedad, ya que no cuenta con el suficiente recurso humano para atender las necesidades de la población pediátrica de Santa Rosa y la Provincia en general". Así lo hicieron saber trabajadores del sector, que mostraron su preocupación porque han venido informando a las autoridades sobre el tema "sin obtener respuesta".
Ayer diputados del Frepam -Claudia Giorgis, Josefina Díaz, y Adrián Pepino- mantuvieron una reunión con profesionales de diferentes servicios de la salud del Hospital Lucio Molas "preocupados por la profunda crisis por la que atraviesa el sistema de salud. Una de las áreas más sensibles a nuestra población y que se encuentra en una situación límite es la de pediatría", expresaron los legisladores.
Los diputados recibieron un informe del sector y exigen "medidas urgentes de parte del gobernador de la provincia". A poco de desatarse con mayor virulencia la crisis que terminó con la gestión de Luis Ordóñez en el Ministerio de Salud, en el horizonte no parece que hubiera la decisión de un cambio drástico, máxime cuando el nuevo titular del área, Mario González, en sus primeras expresiones públicas comenzó negando la crisis.
La respuesta desde el Servicio de Pediatría del Hospital Lucio Molas es contundente: "Estamos atravesando una situación de extrema urgencia y gravedad, ya que no se cuenta con el suficiente recurso humano para atender las necesidades de la población pediátrica de Santa Rosa y la Provincia en general. Hay que considerar que es el Hospital cabecera de mayor complejidad donde se deben resolver los casos más complicados", se informa.
Sólo cinco médicos.
En un informe de situación, se da cuenta de que "la planta de pediatras que hace los consultorios de pediatría general, la cobertura de guardias y de la sala de internación está afrontada por sólo cinco médicos: Mónica Elena Rodríguez, Lorena Hernández Masson, Darío Rodríguez, Paola Ripa actualmente en Licencia por Maternidad, y María José Uardene".
Los trabajadores estiman que "la cuestión se agravará aún más en los meses de enero y febrero por las licencias anuales. Es obvio que no se cubren las necesidades básicas del Servicio, por lo que recibe la colaboración de profesionales de otros hospitales, sin relación de dependencia con el Servicio y en la medida de sus posibilidades".
Apuntaron que "hace cuatro años el número de pediatras de planta para las mismas actividades era de 12, número que se fue reduciendo por agotamiento, pase a sectores administrativos y carpetas médicas. En esta última semana se produjeron dos renuncias de médicos pediatras de planta de Salud Pública por la situación desbordante y agobiante que se vive".
Sin respuesta.
Puntualmente se señala que "hace dos años el doctor Fabio Veloso se había hecho cargo de la Jefatura de Pediatría teniendo que cubrir guardias en exceso, enfrentando problemas que tienen que ver siempre con la falta de recurso humano y malas condiciones de infraestructura edilicia que hacen imposible el buen desempeño de la pediatría, y ha presentado en el último mes la renuncia indeclinable dado la falta de respuestas".
En el análisis se tiene en cuenta que se trata de "un Hospital Escuela, que cuenta entre otras con Residencia de Pediatría y que corre el riesgo de quedar desierta y discontinuarse por estos motivos". Resulta evidente que no hay demasiado interés en integrarse a un servicio con tantas problemáticas "y con poco recurso humano como instructores para un correcto aprendizaje", porque en el último llamado a concurso sólo se presentó un aspirante.
Algunos números.
Según se indicó desde el sector de Pediatría, el número de consultas pediátricas mensuales de guardia ronda los 5.000 niños en los meses de otoño-invierno y 2.500 en el resto del año. "Esta situación se ve agravada porque en Santa Rosa no hay guardia activa pediátrica en el sector médico privado, clínicas y sanatorios. Además recalcamos que las consulta en la guardia de adultos es la mitad en relación con las pediátricas, con el doble de médicos de guardia para demanda ambulatoria e internación y por si fuera poco el valor remunerativo de la paga de la misma es considerablemente mayor", se señala.
Los profesionales solicitan "en forma urgente la consideración del problema por parte de las autoridades responsables", y piden incluso la intervención del gobernador Oscar Mario Jorge.
¿Qué piden?
Después de un pormenorizado análisis del contexto que les toca vivir, los trabajadores del sector pediatría formulan algunas peticiones para zanjar lo que consideran es una grave situación. Así solicitan el nombramiento urgente de por lo menos 5 médicos pediatras de planta, modalidad full time o part time; aumento en el arancelamiento del valor de la guardia en Pediatría hasta equipararla con la de otros Servicios del Hospital Molas y el Centeno de General Pico; y regulación de Salud Pública en la exigencia de cobertura de guardias pediátricas activas en las Clínicas y Sanatorios privados de la ciudad".
Finalmente los trabajadores del sector Pediatría del Molas dan cuenta que "hasta el logro efectivo de estas demandas" desde el 1 de diciembre próximo no estarán en condiciones de "garantizar la atención de la guardia Pediátrica ambulatoria del Hospital Lucio Molas, y sólo se garantizará la internación. Por lo tanto solicitamos que un médico generalista que se ocupe de esta atención pediátrica ambulatoria en la Guardia Central de nuestro nosocomio", concluyen.
La crisis también en el interior
La diputada provincial Josefina Díaz (Frepam), ante la crisis desatada en Salud, decidió ayer visitar dos hospitales del interior provincial, y constató la preocupación de los trabajadores de los establecimientos de Bernasconi y General Acha.
"Es una preocupación que alcanza por supuesto a la población en general", dijo Díaz , pero también de la población en general. En Bernasconi la directora del hospital a las 8 de la mañana esperaba al médico que llegaba a atender a las 10 desde Puelches, es decir desde más de 200 kilómetros. Es algo que se prolonga desde hace más de seis meses", explicó la legisladora. "Llega fin de año y todo sigue igual, se trata de resolver con parches, y sumado a esto nos encontramos con un pueblo preocupado y decidido a ir a un reclamo más fuerte si no se resuelve", agregó.
Señaló que en General Acha "la gente esperaba. Eran las 10 de la mañana y la atención médica era limitada, puertas de consultorios abiertas sin médicos; para atender en el tomógrafo un técnico tratando de colocar una pieza que faltaba, y por supuesto una garantía que ya no cubre; y encima comprobamos como la lluvia mojó una impresora que cuesta unos cuantos dólares, aunque no pudimos saber en cuánto fue afectada. Todo esto y mucho más nos vuelve a dar lamentablemente la razón".
Díaz expresó que de todo lo puso "en conocimiento de la doctora Simon, preocupados por no ver soluciones y notar un recurso humano colapsado, aunque desde sus posibilidades trata de apalear la situación. De todos modos el cambio de ministro nos deja sin saber donde recurrir a pedir que finalice la crisis".


Comentá la nota