Funcionarios y legisladores oficialistas creen que el estilo de vida del vice no lo ayudó y que perjudica a Cristina.
Atentos al avance de la situación judicial del vicepresidente, integrantes del Gabinete nacional no disimularon su inquietud, “no es una buena noticia” soltó un alto funcionario que a la vez explicó “si bien nada hay probado no es cómodo que al segundo de Cristina la Justicia lo cite a declarar”.
La figura del vice divide opiniones en Balcarce 50. La coincidencia entre muchos funcionarios y legisladores K es que su estilo de vida no contribuyó todo este tiempo. “Si sabés que la Justicia está encima tuyo y los medios siguiéndote, hay cosas que no podés hacer porque todo deriva en críticas a Cristina, y eso hay que evitarlo”, señalaron desde un despacho de Gobierno mientras seguían online las noticias sobre Boudou.
Hace quince días, el vicepresidente se defendió en el programa ultrakirchnerista 678, lo que no fue aprobado por muchos ministros. “ No ayuda esa exposición, pero por otro lado no tiene otro lugar para dar su versión”, señaló un integrante del Gabinete.
Los más optimistas sostienen que el llamado a prestar declaración indagatoria podría ayudar al vice: “puede poner fin a dos años de ser tapa de los medios y demostrar su inocencia”, indicó un hombre cercano a Carlos Zannini, secretario Legal y Técnico.
Quienes se muestran más críticos con los medios, remarcan que Boudou es una herramienta para “apuntar siempre a Cristina Kirchner, para criticarla siempre. Usan a Amado para eso”, remarcó un dirigente K.
La situación judicial del vicepresidente le valió la soledad en el Gobierno, la omisión de su parecer en la toma de decisiones políticas y el fin de sus aspiraciones presidenciales, promesa con la que había asumido en 2011.
Las complicaciones políticas no son menores, en el Senado Boudou no recibe audiencias, aunque él defienda su rol meramente protocolar, fue corrido del escenario diario de las decisiones de Gobierno. Con poco diálogo con los principales consejeros de Cristina Kirchner, se decidió exponerlo públicamente lo menos posible.
Ayer fue un día de inquietud en la Casa Rosada. Esperan la resolución de la Justicia y comienzan a evaluar su repercusión en el escenario preelectoral que iniciará después del Mundial, en un momento en el que el kirchnerismo aún no tiene un candidato fuerte.



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