Es parte del paquete de medidas que el gobierno anunciará para enfrentar la crisis en el sector vitivinícola. Con este operativo de mosto el gobierno se convertiría en el principal tenedor de uvas para mosto.
Este año, aunque las condiciones de stock y volumen de uvas era menores, lo mismo se tuvo que recurrir a las herramientas de incentivo. El ministro Marcelo Alos, había anunciado que si no se tonificaba el precio, el Estado iba a intervenir fuertemente en el mercado de uvas.
De hecho esto se concretó ayer en anuncio oficial, cuando el funcionario, junto al secretario de Agricultura, Andrés Díaz Cano, bajaron del cuarto piso del Centro Cívico a la plaza Seca y se reunieron con manifestantes viñateros que habían hecho una protesta por las calles de la ciudad en reclamo de mejores condiciones para el sector.
“Entre otras medidas, vamos a salir a comprar uvas para mosto a un poco más de dos pesos. Vamos a hacer dos propuestas, una al contado y la otra a plazo”, les dijo el funcionario al grupo de manifestantes que se volcó sobre el predio donde funciona la administración política del gobierno provincial.
Como dato histórico, es la segunda vez que el ministro Alos, recibe a un grupo de manifestantes viñateros. La primera vez fue cuando los viñateros se convocaron en Casa de Gobierno y luego de ello salió el encuentro con el Ministro Casamiquella. La otra oportunidad fue ayer, cuando el funcionario bajó y recibió personalmente el petitorio de los manifestantes. Es la primer vez que un Ministro de la Producción, en este gobierno recibe a quienes encabezan una protesta. El funcionario explicó que “vamos a fijar el precio de la uva y lo vamos a comunicar son dos propuestas una de contado y la otra a plazo. El precio rondará seguramente los dos pesos o un poquito más y la convocatoria para las bodegas que participarían del operativo lo vamos a hacer a partir del lunes de la semana que viene”.
Por otro lado, explicó que entre jueves y viernes se publicará en la página del Ministerio de la Producción las condiciones para que las bodegas accedan al operativo. Lo mismo ocurrirá a mediados de las semana próxima cuando se haga la convocatoria para los viñateros. “El objetivo es que nos presenten los papeles y requisitos que les vamos a exigir para que nos vendan la uva”.
De acuerdo a las estimaciones el Estado comprará entre 70 y 80 mil kilos por viñatero. “No habrá ningún tipo de discriminación”, afirmó.
De hecho, aunque no se confirmó oficialmente, el monto de uvas a adquirir será entre los 50 y 60 millones de kilos para la elaboración del mosto. Tiene que recordarse que para elaborar una tonelada de sulfitado se necesitan unos 4000 kilos de uva. La definición de los montos dependerá mucho del ajuste de la ecuación financiera que haga el Estado para con este operativo.
La propuesta del Estado por encima de los dos pesos tiene mucho peso, pues el sector viñatero propone el pago de 2.50 pesos el kilogramo.
Lo cierto es que cuando se analiza este operativo, los valores están muy ajustados y el Estado tendrá que vender muy bien sus mostos, en su momento, para no perder plata. La acción política indica que esta acción no es más que incentivo para los productores, como un intento de tonificación de los precios.
Algunos calculos marcan que si se paga unos 2.20 pesos, el valor del mosto sulfitado tendría que rondar en los $3,30.
Dentro de los detalles que quedan por ajustar en este anuncio de operativo, tiene que ver con la convocatoria a los bodegueros. Y sin dudas, el tema mas importante será la definición del valor de la maquila. Algunas estimaciones indican que este puede estar sobre el 15 por ciento, de ser superior, los costos se dispararían mucho y el mosto estatal correría el riesgo de ser poco competitivo a la hora de su venta y la recaudación de fondos del Estado.
Alos también tuvo respuesta para los productores que pedían un valor mínimo de cuatro pesos por kilo de uvas finas-varietales-. “Nosotros creemos que comprando uvas para mosto, se saca volumen del mercado y como consecuencia de ello, las uvas finas tienen que subir de precio”, afirmó el ministro.
Protesta
Los dirigentes de la Federación de Viñateros y la Asociación de Viñateros Independientes se movilizaron por las calles de la ciudad de San Juan.
El objetivo era entregar un petitorio al gobierno y de esta forma poder avanzar con la institución de políticas que puedan ser positivas para el sector.
Los movilizados llegaron hasta el Centro Cívico, donde hubo discursos de los principales dirigentes, y luego subieron al cuarto piso de dicho edificio, donde el Ministerio de la Producción.
Posterior a ello, el ministro Alos los recibió en la Plaza Seca y anunció una batería de medidas para el sector.
Poco stock de vinos en un mercado con precios bajos
Al 1 de enero de 2014,si se toma las existencias vínicas solo quedaban en la provincia de Mendoza 4.8 meses de stock técnico de vinos, mientras que en San Juan la cantidad apenas supera el 1.05 mes de stock. Esto implica que en la provincia vecina en ese momento quedan unos 459 millones de litros de vinos, mientras que en San Juan solo 115 millones de litros.
Pese a este panorama la situación de mercado de esta cadena de valor es muy complicada y se siente sobre los precios y las escasas operaciones que se hacen tanto en vinos blancos como tintos. A esto también se le tiene que sumar el mosto sulfitado.
Las razones por lo que esto ocurre tienen que ver con lo que Xavier Merino, del Área del Vino le llama “atomización del mercado”. Lo que indica que son pocos los actores de peso que toman y marcan las decisiones en este circuito, a pesar de los ingentes esfuerzos de los gobiernos para equilibrar los mercados, con medidas de intervención tales como los acuerdos de gobierno del mosto, que se aplica desde el 1994, la compra de uvas para tonificar los precios en los inicios de cosecha, o los acuerdos con sectores como los del mosto, donde se pone un valor piso al kilogramo de uva.
Si se profundiza sobre este concepto donde más se nota es en la producción de vinos comunes en San Juan, donde dos empresas- Peñaflor y Fecovita- manejan el 82 por ciento del volumen total fraccionado.
La realidad se confirma cuando se hacen los desgloces de existencia de vinos en las dos principales provincias elaboradoras- Mendoza y San Juan-. De acuerdo a datos aportados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura al 1 de enero de 2014 quedaban 929 millones de litros de vino. Se debe considerar que esta provincia en promedio despacha unos 94 millones de litros por mes. Esto implica que en los próximos cinco meses- momento de la liberación de los vinos nuevos- comercializará 470 millones de litros de vinos, lo que dejará como stock unos 4.8 meses. Fuentes consultadas en el INV sostienen que este volumen en realidad se ajusta un poco más pues siempre hay vinos que tienen algún tipo de problemas, que no están en disponibilidad para la comercialización.
La realidad es más complicada en cuanto a las existencias de San Juan pues las proyecciones indican que solo quedaría 1.05 meses de stock al final del periodo cuando se liberen los vinos nuevos. Las existencias indican que la provincia le quedarían muy pocos millones de litros de vinos blancos, mientras que no habría suficientes tintos para abastecer la demanda. Cuando se profundizan los datos al primero de enero habían solo 115 millones de litros de stock. San Juan en promedio despacha o comercializa por mes 19 millones de litros promedio, por lo que en los próximos cinco meses se comercializarían unos 95 millones de litros , quedando solo 20 millones de litros en existencia.
Postergación de la liberación de vinos nuevos
En el INV cuando se analiza esta posibilidad, fuentes consultadas sostienen que es inviable. Las razones para esta toma de decisiones es que si se postergara por un mes, no quedarían vinos en la provincia. Esto llevaría a que los grandes grupos concentrados, que tienen disponibilidad de vinos en otras provincias puedan seguir operando, mientras que, para el caso de San Juan el 8 por ciento de volumen que se hace con pequeños elaboradores, estos tengan que salir a comprar vinos, produciéndose un desequilibrio en la cadena de comercialización.

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