La unión de los principales referentes del PJ disidente en la pelea contra el kirchnerismo en 2011 despertó ayer una ola de rechazos del oficialismo, aunque el Gobierno buscó minimizar su incidencia y dijo que no le "preocupa" esa alianza electoral.
El funcionario relativizó el alcance que podría tener esa alianza, y afirmó que no lo "impresiona, en términos de votos".
“La foto no dice nada”
"La foto no me dice nada", explicó el jefe de ministros en declaraciones radiales, y evaluó que es "saludable para la democracia" que dirigentes del PJ opositor se estén "juntando para competir".
Aníbal Fernández se expresó de esa manera en respuesta a las declaraciones de uno de los líderes del espacio disidente del PJ, Eduardo Duhalde, que este jueves afirmó que al Gobierno sí le preocupa la alianza del peronismo anti K.
"Es obvio que sí", enfatizó Duhalde en declaraciones radiales, al ser consultado sobre si el acuerdo del PJ disidente "preocupa" al kirchnerismo.
Los dichos del ex mandatario nacional y el acuerdo entre los líderes disidentes Francisco de Narváez, Felipe Solá, Carlos Reutemann, Ramón Puerta, Jorge Busti, Juan Carlos Romero desencadenaron una serie de repercusiones en el seno oficialista y en otros sectores de la oposición.
“Unión transitoria”
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, consideró que el acercamiento de los referentes del Peronismo Federal "es una unión transitoria de intereses de personajes ligados al pasado".
"Es una expresión del peronismo que es parte del pasado y la Argentina no quiere volver al pasado", advirtió.
El titular de la CGT, Hugo Moyano, a su turno, estimó que el grupo disidente "tiene muy poco que ver con el peronismo" y advirtió que sus integrantes "ya son conocidos por la gente porque cuando tuvieron la oportunidad de gobernar no han hecho demasiado".
"Advierto que hay sectores que son advenedizos al peronismo y tienen muy poco que ver con el peronismo", afirmó en declaraciones radiales, y agregó: "Es lógico que no estén de acuerdo con el gobierno nacional porque no responden a los intereses de la sociedad".
A su entender, el próximo año se deberá elegir entre dos modelos, uno representado por el Gobierno y otro por "la restauración conservadora de muchos de estos dirigentes que expresan la década del 90".










Comentá la nota