Gobierno incorporó dos viviendas a Salud Mental

El Gobierno de la Provincia entregó al Ministerio de Salud cinco viviendas en la ciudad de Río Grande, dos de las cuales fueron destinadas al proyecto de Casas de Medio Camino, que está bajo la órbita de la Dirección Provincial de Salud Mental.
La Dirección Provincial de Salud Mental cuenta con dos nuevas viviendas que fueron entregadas por el gobierno para ser destinadas al proyecto de Casas de Medio Camino.

El Ejecutivo entregó en total cinco viviendas al Ministerio de Salud; las tres viviendas restantes serán reservadas a cubrir las necesidades temporales de pacientes derivados de Tolhuin en tránsito en dicha ciudad, y de profesionales itinerantes, rotantes y/o en tránsito y médicos residentes.

Valentina Minieri, titular de Salud Mental, señaló que estas dos viviendas son dispositivos para favorecer la externación de las personas que atraviesen una internación en los servicios de Salud Mental o el Centro de Prevención y Asistencia a las Adicciones, y anotó que los inmuebles incorporados a estos lugares de atención «pueden facilitar su inclusión nuevamente en la vida social y, muchas veces, también evitar las internaciones largas que surgen a partir de las crisis que suelen atravesar los pacientes».

Subrayó además que el proyecto «está en sintonía con políticas públicas en salud mental de la provincia, y también se ajusta a la nueva Ley Nacional de Salud Mental».

En cuanto al uso de las viviendas dijo que «una está destinada para los pacientes que son hombres y la otra para las mujeres», remarcando que actualmente «estamos en el proceso de gestión de compras para poder equiparlas».

Respecto del sistema de Casas de Medio Camino, expresó que consiste en «la posibilidad de que las personas que tengan alguna problemática de salud mental, puedan ser atendidas en forma estable y convivan dentro de una casa, facilitando que puedan ser acompañadas de distintas formas, a través de profesionales y operadores entrenados en salud mental y adicciones, y que acompañan el funcionamiento de esa casa. Eso le permite al paciente manejarse con progresiva autonomía y contar con las disponibilidades del acceso a la vida social que permite el vivir en una vivienda normal».

Por su parte, la jefa del CPA de Río Grande, Gabriela Oña, destacó que «estas nuevas viviendas otorgadas vienen a reforzar el dispositivo ambulatorio con el que se cuenta en esta ciudad desde el Ministerio de Salud para el tratamiento de adicciones y salud mental, a través del CPA».

Tras señalar que la institución «en esta ciudad no cuenta con un sector de internación», Oña señaló que «a veces la demanda de pacientes con problemáticas, no sólo de adicciones sino con una situación conflictiva en relación a la salud mental también, se nos hacía difícil sostenerla sólo con un tratamiento ambulatorio en una institución que funciona de 8:00 a 16:00».

«Así que con el otorgamiento de estas viviendas vamos a poder poner en marcha esta nueva modalidad que permite reforzar la ayuda que podemos dar desde esta institución», dijo.

Oña informó que en el CPA «trabajamos de lunes a viernes y estamos implementando diferentes talleres», anotando que «algunos se realizan en la sede de la institución y otros se deben realizar en otros espacios, porque se trata de favorecer la reinserción social y a eso apuntan estas viviendas, a la externación de los pacientes que están en condiciones de estar internados y de convivir en una casa con otros pacientes que estarán acompañados por especialistas».

«El CPA trabaja para abrir sus puertas» subrayó, y agregó que «tanto los profesionales como los operadores ya no trabajan exclusivamente recibiendo la demanda que llega a la institución sino que también lo hacemos afuera, realizando visitas domiciliarias, estableciendo contactos con los diferentes centros de salud para buscar llegar a los pacientes y no necesariamente que estos tengan que venir por su cuenta».

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