“El Gobierno escupió sobre la dignidad de los trabajadores de la Salud”

Esta dura expresión fue realizada por el referente del hospital de Niños, Guillermo Ramacciotti, en el marco de la masiva marcha de los médicos Autoconvocados concretada en plaza Independencia debido a que el PE no reabre las paritarias. Paralización total del sistema de salud. El ministro Pablo Yedlin, blanco predilecto de las críticas.
Como un cáncer que se ramifica hasta afectar a todo el organismo pero que al ser detectado a tiempo puede prevenirse un final indeseable. Así se encuentra hoy el sistema de salud de Tucumán, un paciente cuyo diagnóstico parece estar reservado por la conflictividad constante cuya gravedad se acrecienta con el correr de los días.

Una enfermedad que, hasta el momento, resulta inmune a posibles soluciones dada la afección producida por las extremas posiciones adoptadas desde las partes en pugna. De esta forma, en la jornada de ayer, se concretó una masiva marcha de los Autoconvocados de la salud con apoyo de diversos sectores sociales y políticos (se hicieron presentes José Cano, Federico Romano Norri, José Páez, Enrique Romero, Lita Alberstein) en aras de exigir la reapertura de paritarias por parte del Ejecutivo, quien ya dio por cerrada toda posibilidad de una nueva negociación para mejorar las condiciones laborales del sector.

Sumado a ello, debe mencionarse la paralización total del sistema sanitario plasmado en la nula concurrencia, por parte de los galenos, a los diversos hospitales con los que cuenta la provincia. Las puertas de los respectivos nosocomios estuvieron cerradas y solamente se atendieron en las guardias los casos de extrema urgencia.

Ilegalidad contrapuesta

Durante la concentración en plaza Independencia se pudieron escuchar muy duras críticas a todos los estamentos que los trabajadores de la salud consideran los responsables de haber arribado a esta situación de radicalización de medidas. Principalmente, los dardos estuvieron direccionados al Poder Ejecutivo, al Ministerio del área en cuestión y a los demás referentes gremiales que rubricaron el acta acuerdo, rechazada por el SITAS (núcleo sindical que engloba a los médicos disidentes).

A su vez, los ánimos ya se encontraban caldeados por las declaraciones del titular de la cartera de salud, Pablo Yedlin, quien, tras caracterizar el paro llevado a cabo de "ilegal", dejó entrever que se aplicarían sanciones a los agentes e incluso desde el PE se analiza la posibilidad de concurrir a la justicia.

"Lo ilegal aquí es el sueldo en negro y el pago que hace el Gobierno con Tickets Proms que ya no circulan más en la provincia y que sin embargo nos siguen descontando. Entonces, debemos decir que Yedlin es el único y verdadero ilegal en Tucumán", fue la respuesta, a las declaraciones oficiales, propiciada por Carim Asús, referente del Centro de Salud.

Asimismo, el profesional refutó los dichos del ministro en los que sostuvo el no reconocimiento del SITAS como gremio para entablar negociaciones salariales. "Con sus expresiones se burla de la Constitución (mencionó los artículos 14 y 42 de la Carta Magna) porque no hace falta tener un gremio para peticionar ante las autoridades. Además, es el Estado el que tiene la obligación de prestar el servicio de salud", consideró.

Por su parte, Julián Nassif (delegado del hospital de Niños) arremetió contra la estrategia del PE que invoca constantemente la necesaria atención sanitaria hacia los sectores más desprotegidos que habitan la comarca. "Esto responde a un mediocre asesoramiento que se imparte desde el Ministerio de Salud desde donde se incentiva a los más humildes para asistir de forma masiva a los hospitales, sabiendo la nefasta situación por la que se está atravesando".

Para nosotros no, para otros sí

Uno de los discursos más enardecidos fue el desarrollado por Guillermo Ramacciotti (también representante del centro asistencial pediátrico local) quien sin demasiadas vueltas calificó que "las paritarias (realizadas a fines de marzo) fueron una burla y una puesta en escena basada en un acuerdo miserable entre las partes. El Gobierno abrió y cerró las negociaciones creyéndose el dueño de todo, cuando en realidad deben nacer y subyacer para la protección de los trabajadores", estimó.

Recalcó en relación a los gremios ATSA, SAME y SUMAR (aceptaron el parámetro salarial fijado por el alperovismo) que "jamás nos volveremos a juntar con los que nos traicionaron durante 25 años al perder su sentido sindical y solidario".

Posteriormente, Nassif, con un tono de voz ya ronco por la efusividad puesta en sus palabras, objetó la argumentación oficial de no poder contar con medios dinerarios suficientes para una hipotética erogación que haga frente a los reclamos del sector. "Nos repiten hace tres años que no hay plata y a los 15 minutos el Poder Legislativo, que jamás nos representó, engrosaba de nuevo sus salarios sin ni siquiera levantar las manos. A los 20 minutos, la Justicia también aumentaba sus salarios y a los 30 minutos lo hacía la Policía", describió el galeno.

Ante dicho contexto, Nassif puntualizó que "esto habla a las claras de algo prefijado. El Gobierno escupió sobre la dignidad de los trabajadores de la salud, sobre la esperanza de la sanidad, sobre el verdadero sindicalismo, sobre la libertad de pensamiento. Escupió sobre tres años de nuestras vidas y a eso no lo vamos a dejar pasar por lato", alegó casi desencajado emocionalmente, desatando la algarabía teñida de indignación por parte de la gran cantidad de personas que se congregaron en el principal paseo público de Tucumán.

Asimismo, el médico disidente trazó un parangón de la situación con el esquema institucional que se impondría en la provincia. "La salud de la democracia cayó en una profunda gravedad. El Gobierno no respeta un pilar base como lo es la división de poderes ya que la única palabra es su voluntad y de esa forma permitió la precarización laboral de todos nosotros".

Finalmente, la palabra le fue cedida a la referente del sur tucumano, Adriana Bueno (secretaria adjunta del SITAS) quien mencionó que desde las ciudades del interior arribó a la Capital una delegación de médicos dispuestos a solicitar la desafiliación de ATSA pero al llegar a la sede de dicha entidad "encontraron un cartel donde se informaba que estaba cerrado por desinfección. En realidad, debe haber estado cerrado por exorcismo por el demonio que allí habita y que nos roba los magros salarios que percibimos". Vale recordar que el titular del sindicato mencionado es Reneé Ramírez, bendecido por el gobernador José Alperovich para integrar un acople en apoyo al oficialismo para las próximas elecciones de agosto.

Nuevas medidas

Al mismo tiempo, Bueno no escatimó en munición gruesa para referirse a la actuación de Pablo Yedlin al frente de la cartera de salud.

"El autodenominado peronista ministro Yedlin dice que somos ilegales cuando en realidad lo ilegal es estar en complicidad con los ladrones y delincuentes. Él cree que solamente el dinero califica a la calidad prestacional, merece el título de ignorante por pensar así. Nunca valoró el trabajo del SIPROSA del cual nunca fue parte", arremetió.

A su vez, Bueno indicó que, por el momento, se mantendrá la atención en las guardias y urgencias (ratificando el quite de colaboración, la suspensión de chequeos en consultorios externos, paro informático) pero advirtió que "los afectados a las guardias ya expresaron su incapacidad para mantener la salud de la comunidad y están dispuestos a adherirse a las medidas de fuerza".

Vale resaltar también que los Autoconvocados no asistieron ayer por la tarde a la reunión intergremial convocada por el Gobierno al argumentar que desde las autoridades no se estableció un temario a tratar en el que se incluya el aspecto monetario. "Los demás gremios perdieron imparcialidad para luchar por los trabajadores y el ministro Yedlin demostró su incapacidad para la discusión salarial", comentó Bueno.

En tanto, mañana a las 13.00 se concretará la reunión interhospitalaria en la Maternidad donde se definirán los nuevos lineamientos que adquirirá la protesta hasta que desde el Ejecutivo se vierta una solución definitiva a este conflicto.

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