El Gobierno sólo entregó 10 mil guardapolvos

El Gobierno sólo entregó 10 mil guardapolvos
El Paicor dio por terminada la entrega masiva de delantales a alumnos de los niveles inicial y primario de escuelas públicas. Únicamente los otorga en situaciones de emergencia.

Los cientos de miles de guardapolvos blancos que el Gobierno de Córdoba repartía a través del Paicor quedaron en el olvido: ahora, los delantales aparecen sólo ante situaciones de emergencia, por lo que este año fueron entregados 10 mil, según informó el Ministerio de Desarrollo Social.

Tampoco se reparten los llamados “tickets Paicor”, programa creado en 2010 durante la administración de Juan Schiaretti, que servían para comprar guardapolvos, útiles e indumentaria escolar. Cuando los tickets Paicor existían, la entrega de indumentaria escolar alcanzaba a 200 mil chicos en toda la provincia. Actualmente, en cambio, se circunscribe a los “casos puntuales”: esos 10 mil. Estimaciones del propio Gobierno de Córdoba sostienen que hay 196 mil hogares con “carencias”. La diferencia salta a la vista.

Asimismo, la delegación cordobesa del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación entregó 15 mil guardapolvos a niños carenciados, y hay un número de delantales no informado que distribuye La Cámpora en sus locales partidarios, con murales de Néstor y Cristina de fondo.

Delantales recortados. El ajuste de los guardapolvos no fue anunciado por la gestión de De la Sota. Sólo pasó. Ahora, cuando un niño no tiene guardapolvo o zapatillas, la directora de la escuela patalea ante el Ministerio de Educación, y éste llama al Ministerio de Desarrollo Social, que hace la entrega del guardapolvo y los útiles escolares.

Hace 30 años, cuando el Paicor dio el primer paso que lo transformaría en un emblema que sobrevivió a cuatro gobernadores, los guardapolvos, el calzado, los útiles y el control sanitario se sumaban a la comida, el eje del programa.

Con la actual gestión de De la Sota, se decidió ajustar el presupuesto y “enfocar los cañones” a la provisión de comida.

Augusto Pastore, el director del Paicor –programa que está a cargo del ministro Manuel Calvo–, dice: “La última entrega de guardapolvos data de varios años atrás. Con esta gestión se dio prioridad al aspecto nutricional, la calidad y el gramaje de la comida: ahí se enfocaron los recursos”.

El funcionario dice que “el objetivo primordial” es la comida, por lo que el recorte en los guardapolvos (y tickets) se decidió “para no distraer recursos”. Ese sería el “motivo” del fin de los guardapolvos, y no un mero “recorte” por falta de fondos: en el Ministerio de Gestión Pública –a cargo del Paicor– aseguran que hay recursos para mejorar el programa y sostenerlo en los mismos niveles, pese al impacto de la inflación.

La alerta encendida por los fondos del Paicor no es caprichosa: el centro de estudios económicos Cippes advierte que el presupuesto de alimentos del programa social prevé un incremento del 27,8 por ciento respecto de lo pautado el año pasado, pero con una proyección de aumento en los alimentos del 35 por ciento para este año (ver: “Paicor: números cruzados”). Los guardapolvos no vuelven a asomar en el horizonte cercano.

¿Comer en casa? La posibilidad de cerrar los comedores y cambiar a un sistema de viandas no está en análisis, confirmó el director del Paicor. “Aunque como Estado debemos procurar que el niño coma en su casa, la vianda no le garantiza al niño la buena alimentación. Así creemos que este sistema, que combina racionamiento cocido y comedores tradicionales en escuelas del interior, es mejor”, dijo Pastore.

Paicor: números cruzados. “Estamos muy tranquilos con lo presupuestado, nos permite brindar un servicio de calidad. Si bien la inflación exige una estimación ‘fina’ de recursos, estamos habilitados para ir actualizando los costos del servicio, por lo que hay recursos garantizados. El Paicor no es un área de ajuste, al contrario”. Quien habla es Augusto Pastore, director del Paicor.

Con otra definición, “sostener el Paicor es una decisión política”, Pastore se anticipa al impacto que inflación + devaluación tienen en el presupuesto del programa alimentario.

El Centro de Investigaciones Participativas en Políticas Económicas y Sociales (Cippes) analizó cómo pega la inflación, y concluyó que el año pasado el Paicor cerró con un “recorte” de 9,1 por ciento respecto de 2012: se incrementó el presupuesto 14,7 por ciento, pero la inflación estimada fue del 26 por ciento. Dice Cippes: “Esta disminución marca una tendencia decreciente en el gasto en alimentos”.

A contramano de lo expuesto por el director del Paicor, Cippes sostiene que “cabe esperar un nuevo recorte en el gasto en alimentos del Paicor”. Y fundamenta: “Si se supone una inflación esperada para el año 2014 del orden del 35 por ciento, el incremento nominal del 27,8 por ciento respecto a lo ejecutado en 2013 acentúa el ajuste que viene realizándose, haciendo disminuir el gasto en alimentos en términos reales en un 5,3 por ciento respecto de 2013, acumulando así una caída del 24,8 por ciento en relación a lo gastado en 2010”.

Según los cálculos de este centro de estudios, este año el Paicor debería recibir una inyección de 197 millones de pesos para comprar la misma cantidad de alimentos que en 2010.

La Cámpora distribuye delantales en los barrios. Haciendo desfilar a los chicos por los locales partidarios, la agrupación kirchnerista La Cámpora entrega por estos días guardapolvos de la marca Tessón en Córdoba, confeccionados por cooperativas textiles y comprados por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

Los delantales se distribuyeron en las últimas semanas en “casas compañeras” (como llaman los K a los locales partidarios) de Müller, Copani, General Savio, Los Andes, Coronel Olmedo y El Quebracho, entre otros barrios.

Día a Día no logró determinar de dónde sacó los guardapolvos Tessón La Cámpora, y por qué se los entrega a niños en el marco de proselitismo partidario. Y no pudo ubicar a los jefes de la agrupación para consultárselo.

Sí respondió José Bianchi, delegado del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación en Córdoba y responsable político de otra agrupación K, Colina. Bianchi informó que Desarrollo Social de la Nación distribuyó en Córdoba 15 mil guardapolvos este año, aunque aseguró que no fueron canalizados a través de organizaciones políticas como La Cámpora.

Bianchi explicó cómo entregó Desarrollo Social de la Nación los guardapolvos: “Lo hizo a través de organizaciones sociales que conforman ‘mesas de gestión’: iglesias, escuelas, centros vecinales, clubes, asociaciones civiles, ONG”. Y continuó: “En la provincia de Córdoba, tenemos 103 mesas de gestión, 19 de las cuales están en la ciudad de Córdoba. Las mesas de gestión son las que se ponen en contacto con las escuelas del barrio y organizan juntos la entrega de guardapolvos”.

El funcionario, que opera como delegado de Alicia Kirchner en Córdoba, destacó: “El gran desafío de este año es que estos guardapolvos los fabriquen cooperativas cordobesas integradas por personas desocupadas o con trabajo sin registrar”.

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