El gobierno provincial ejecutó, en casi cuatro años, apenas el 41,8 por ciento del presupuesto aprobado para proyectos de promoción industrial, de acuerdo a datos oficiales. El punto más bajo de la gestión del gobernador Oscar Mario Jorge fue en su primer año, en 2008, cuando se ejecutó el 27,8 por ciento, y el más alto en su segundo año, con el 88 por ciento.
"Lo que está claro es que no hay interés en promocionar a las pequeñas y medianas empresas, sino solamente se apuesta a las grandes, que no llegan", sostuvo ayer el diputado provincial del radicalismo, Hugo Pérez, quien entregó esas cifras. "En 2009, cuando se ejecutaron los 24 millones, fue porque hubo muchos fondos destinados a hotelería y complejos turísticos", detalló. "Estuvieron esperando las radicaciones de Bonano y Fiasa, que eran número puesto, y se olvidaron de las pymes. Además, aunque quise averiguarlo, nunca supe cuál es el recupero de estos créditos", acotó.
Esos dos nombres son emblemáticos en el fracaso a la política oficial. El año pasado, el propio ministro de la Producción, Abelardo Ferrán, llegó a confirmar que el Estado pampeano le otorgaría 35 millones de pesos a la empresa Metalúrgica Bonano, de Mar del Plata, para que instalase una fábrica de acoplados en el parque industrial de Santa Rosa.
A su vez, en diciembre, el presidente de Fiasa, Alfonso Silva, había asegurado que en seis meses resolvería si la empresa se radicaría en La Pampa -para levantar una planta de cloro-soda- con un préstamo oficial de alrededor de siete millones de dólares, luego de que General Acha rechazara su instalación allí.
Al final, ninguna de las dos firmas vino a la provincia. A ello podría sumarse que en febrero pasado el Gobierno -a través del subsecretario de Industria, Fabián Bruna- informó sobre la "firme intención" de la firma Montenegro de radicar una planta en Santa Rosa para la fabricación de implementos agrícolas, como equipos de riego en sus tres modalidades, embolsadoras y extractoras de granos y monotolvas de 16 a 25 toneladas. Oficialmente se habló de la generación de un centenar de puestos de trabajo y de una superficie cubierta de 7.000 metros cuadrados. Tampoco hubo más novedades.
Pérez recordó que él, y el senador justicialista Carlos Verna en el Congreso, presentaron proyectos que nunca fueron aprobados. "Verna pidió que la Nación otorgara a las provincias que no tienen promoción, una partida de cien millones de pesos anuales para subsidiar el impuesto a las Ganancias y el IVA. Yo también le pedí cien millones al gobierno provincial para lo mismo. Es más, actualmente sólo 40 millones alcanzarían para subsidiarle Ganancias a las empresas, aunque se supone que con una ley específica llegarían más interesados".
El legislador admitió que "es muy difícil" atraer empresarios si La Pampa tiene que competir con la ley de promoción industrial que gozan San Luis, San Juan, Catamarca y La Rioja, aunque aportó un dato interesante: "Hace dos años, San Luis le costó a la Nación 400 millones de pesos".
"La provincia tendrá este año ingresos de 500 millones de pesos en regalías petroleras. De ahí pueden salir los fondos para promover la radicación de industrias, o sino de los ahorros que tiene el Estado. Hay que darle a los empresarios y fabricantes las mismas condiciones que obtienen los que se radican en San Luis o San Juan. Incluso en esas provincias, y también en La Rioja y Catamarca, se dictaron leyes provinciales complementarias para procurar que los emprendimientos sean más rentables. ¿Un ejemplo? Que los subsidios alcancen a las cargas patronales, sin contar que también les colocan la luz y el gas y les asfaltan los ingresos".
"Hay que pelear a fondo".
- ¿Qué lectura política hace del bajo porcentaje de ejecución presupuestaria?
- El gobierno llama efecto serrucho al hecho de que un año haya sido del 27 y otro del 88 por ciento. Dice que el Tribunal de Cuentas pone muchas trabas, que los proyectos no cumplen con las reglamentaciones vigentes... pero el Tribunal de Cuentas frenó lo de Bonano porque debía fortunas (sic), a los proveedores de materia prima en Mar del Plata y a la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires. Y está bien que cumpla su tarea y frene la llegada de paracaidistas.
"Los empresarios no hacen política, sino negocios -expresó-. Y si a ellos les va bien, habrá más empleo. Es cierto que hubo fracasos, como el frigorífico Pampa Natural, en Speluzzi, donde seguramente el Estado nunca cobrará el crédito que otorgó. Pero yo sé que en ese emprendimiento hubo gente que puso plata y no la recuperó. La realidad es que no hay empresas serias que quieran radicarse. Es más, los propios inversores pampeanos prefieren poner el dinero en la construcción de edificios y no en proyectos productivos porque, aunque no ganan mucho, tienen la seguridad de una renta".
Finalmente, Pérez cuestionó que "el gobernador, los senadores y los diputados nacionales no peleen a fondo por la obtención de una ley de promoción industrial o de fondos compensadores. Se arregló con 500 millones de pesos (por los perjuicios que le causa a La Pampa la promoción de San Luis y compañía), pero Nación no mandó ni la mitad. Demostrando la marginación que sufre la provincia y el amplio territorio que tiene sin desarrollo industrial, no es tan difícil que en Buenos Aires comprendan esta situación. Basta ver lo que crecieron industrialmente La Rioja y San Juan, las ventajas impositivas de la Patagonia y el mercado de consumo que tiene la provincia de Buenos Aires. Por eso digo que hay que dar más pelea".





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