Mientras Buenos Aires vive incómodas jorndas sin luz por los cortes y si bien el model energético de Mendoza está en límite, porque hay picos de demanda de electricidad, uno de los principales responsables de la crisis energética argentina salió a ratificar lo hecho por "el modelo" en esta cuestión.
Uno de los responsables de la actual crisis energética de Argentina, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, intentó defender lo hecho en los diez años K, al afirmar que "se construyeron más de 5000 kilómetros de Líneas de Alta Tensión con una inversión acumulada en el sector energético de más de 90.000 millones de pesos”.
Por otra parte, De Vido destacó que “el Estado Nacional, desde el año 2003 a la fecha incorporó mas de 9000 megavatios de generación incluyendo la terminación de Yacyretá y Atucha II, obras que estuvieron totalmente paralizadas en la década del 90 por funcionarios que fueron apoyados en forma explícita por Macri. Además, durante el 2013 se incorporaron 700 megavatios y hay 3250 megavatios en ejecución”.
“Este incremento de más del 50% del parque generador existente permitió hacer frente al exponencial y contínuo crecimiento de la demanda que se viene observando desde el año 2003, cuando el pico de consumo era de 14 mil megavatios y ayer cubrimos un consumo de 23.400 megavatios. En el caso particular de las distribuidoras que operan en la Ciudad de Buenos Aires, el
crecimiento fue del 60%.”, precisó el ministro.
Los cortes de energía eléctrica y de agua potable se multiplicaron en la región metropolitana y en La Plata e incluso ayer afectaron a los ministerios de Economía y de Planificación Federal, que también quedaron a oscuras.
En los comunicados que salen de las oficinas de Julio De Vido se aclara que el consumo de electricidad también es "por el mayor nivel de actividad industrial y la mejora en la calidad de vida de la población".
Ayer, el el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, reclamó a las empresas distribuidoras que acompañen el aumento del consumo de energía con las obras e inversiones que les corresponden.
"Además de la generación de megavatios -el Gobierno nacional ha incorporado más de 10.000 en los últimos 10 años- hay que administrar la distribución de esa energía con las obras y las inversiones que corresponden a las empresas encargadas", remarcó.
El jefe de Gabinete aseveró que "es responsabilidad de la empresa privada la debida distribución del servicio", al señalar que la demanda energética requiere "además de la inversión en la oferta de megavatios, la responsabilidad estricta de quien presta el servicio" y reclamar "inversión en media y baja tensión, para garantizar el suministro de forma satisfactoria".
En lo referente a la oferta en megavatios, el Gobierno destacó que la alta demanda puede ser abastecida por las obras que se llevan adelante desde 2003, que permitieron incorporar más de 8.727 megavatios, con obras emblemáticas como la elevación de la cota de Yacyretá, las centrales San Martín y Belgrano.
En lo que respecta a Buenos Aires, Planificación también dispuso que "ante situaciones de contingencia climática", las compañías distribuidoras Edenor y Edesur tengan que "contratar a todas las empresas y cooperativas vinculadas a la prestación del suministro eléctrico existentes, a los efectos de garantizar el máximo de capacidades, recursos humanos y materiales para una pronta restitución de la energía", según otro comunicado de prensa.
Pese a los argumentos de De Vido, lo concreto es que la producción de petróleo viene cayendo desde 1998 y la de gas lo hace desde 2004. Los subsidios destinados al sector energético alcanzan el 3,1 % del PBI, 60.000 millones de pesos. A lo largo de la década del ´90 las reservas aumentaron entre puntas mientras que desde 2003 cayeron 50% en el caso del petróleo y 12% en el caso del gas.
La falta de exploración y el agotamiento de los pozos se refleja en la caída de las reservas de hidrocarburos. Así, el país pasó de producir 801 mil barriles de petróleo por día (bpd) en 2008 a 739 mil en 2012, mientras que el consumo total avanzó de 582 mil a 710 mil bpd en el mismo período.
Hacia fines de 2012, la Argentina se ubica en el puesto vigésimo sexto en la nómina de naciones productoras petróleo y a la vez vigésimo quinto entre los mayores consumidores.


Comentá la nota