Pese a la polémica por los DNU, ayer saldó 12 millones de dólares con un organismo y ahora pretende cubrir casi 800 millones de vencimientos con acreedores privados; ofensiva opositora para destituir a Marcó del Pont
El apuro de la Casa Rosada por usar las reservas apunta a invalidar la ofensiva judicial que retomó ayer la oposición. La UCR ya presentó un recurso de amparo para impedir el uso de los fondos de la entidad monetaria y hoy lo harán la Coalición Cívica y Pro. Pero al haber ejecutado los pagos, será más complicado recuperar el dinero, ya que empezarían a correr derechos adquiridos de los acreedores que hayan cobrado.
En el plano político, la oposición le apuntó a la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, a la que acusa de haber incumplido con sus deberes al autorizar, en tiempo récord, la ejecución de los decretos presidenciales. La Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados la citó a declarar -junto con el directorio y con el ministro de Economía, Amado Boudou-, mientras avanza un acuerdo para no aceptar el pliego de su designación en el Senado.
Los bloques opositores afinaban su estrategia con el fin de rechazar mañana, en Diputados, el DNU que creó el Fondo de Desendeudamiento -en reemplazo del resistido Fondo del Bicentenario-, por medio del cual se autorizó a aplicar al pago de la deuda con privados 4300 millones de dólares de las reservas del Banco Central.
El revuelo en el Congreso parecía proporcional a la celeridad del Gobierno. Los Kirchner se preocuparon por pagar ayer con reservas para mostrar una señal clara de que no darán marcha atrás. "Lo único que importa es que las finanzas del país anden bien para poder seguir haciendo obras. Y eso se hace con plata, no con palabras", dijo la Presidenta en un acto en Berazategui.


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