Tras la toma de prisioneros militares por parte de las FARC del viernes pasado, el principal negociador oficial dijo que mientras la guerrilla siga con esa práctica las conversaciones para poner fin al conflicto son "una pérdida de tiempo".
El gobierno colombiano le puso ayer un gran signo de interrogación al futuro del diálogo de paz con los rebeldes de las FARC, cuando el jefe de su equipo de negociadores, el ex vicepresidente Humberto de la Calle, dijera que mientras la guerrilla siga tomando prisioneros de las fuerzas policiales o militares las conversaciones que las partes celebran en La Habana, Cuba, no tendrán ninguna posibilidad de cerrarse con un compromiso positivo. “Si no quieren llegar a un acuerdo que nos lo digan de una vez para no hacerles perder el tiempo al gobierno y a los colombianos”, dijo De la Calle antes de embarcarse rumbo a la capital cubana, para retomar el diálogo.
En una declaración leída en el aeropuerto de Bogotá, poco después de reunirse con el presidente Juan Manuel Santos, De la Calle agregó que “no habrá cese el fuego, la orden del presidente a la fuerza pública es la de seguir persiguiendo a las FARC en todo el territorio nacional”. El jefe del grupo de negociadores gubernamentales se refirió así al nuevo planteo de los rebeldes, que tras ponerle fin a una tregua unilateral de 60 días le propusieron al gobierno un acuerdo bilateral para seguir dialogando pero sin que exista esa persecución a la que se refirió De la Calle. Ante la negativa de Santos, un comando de las FARC detuvo el viernes a dos policías.
Si "las FARC no le ponen la cara a sus víctimas, este proceso (las conversaciones de La Habana) no tiene ninguna posibilidad", señaló el jefe negociador. "La señal que están mandando con este secuestro es todo lo contrario de lo que deberían estar haciendo", aseguró De la Calle al leer el pronunciamiento sin aceptar preguntas de la prensa. El representante de Santos salió así al paso de una nota emitida por los insurgentes, en la que afirmaron que en febrero de 2012 se habían comprometido a detener los secuestros de carácter económico, pero que se reservan el derecho a "tomar como prisioneros a los miembros de la fuerza pública que se han rendido en combate".
Firmado por la delegación de paz de las FARC, el mensaje fue publicado en la cuenta de Twitter y en el blog "Pueblo colombiano pa' la mesa", desde el que hacen sus reflexiones los delegados que negocian con el gobierno desde noviembre pasado en Cuba. "Nos reservamos el derecho a capturar como prisioneros a los miembros de la fuerza pública que se han rendido en combate. Ellos se llaman prisioneros de guerra, y este fenómeno se da en cualquier conflicto que haya en el mundo", señala el comunicado. Las FARC recordaron, además, su decisión de "no realizar más retenciones de carácter económico, aunque se mantenga la vigencia de la Ley 002".
Esa norma interna del grupo guerrillero está referida a sus formas de financiación y establece que cualquier persona con un patrimonio superior a un millón de dólares debe pagar el 10% de ese monto para no ser secuestrado. A casi un año de sellado ese compromiso, las FARC efectivamente no han vuelto a secuestrar a ningún civil.
En otro tramo de su nota, la guerrilla señaló que sigue "abogando por la humanización del conflicto y la firma de un tratado de regularización de la guerra", pero De la Calle respondió con una tajante negativa, y dijo que el objetivo de las conversaciones en La Habana es otro, es el de llegar a un acuerdo para finalizar el conflicto armado y no para regularlo o humanizarlo. "No vamos a entrar en conversaciones para regularizar el conflicto, que no es otra cosa que una vieja pretensión de institucionalizarlo y prolongarlo indefinidamente. Vamos a Cuba –agregó De la Calle– a terminar el conflicto y si no es así que (las FARC) lo digan de una vez por todas." «
Ap, Ansa, dpa y Efe
hermano de santos pide resultados
El periodista Enrique Santos, hermano del presidente de Colombia y miembro del grupo de negociadores oficiales en la primera fase del diálogo de paz que se celebra en La Habana, pidió ayer que se acelere el ritmo del proceso porque "si no se oxigena, puede morir". Santos, que participó en un foro en el centro de estudios Wilson Center, de Washington, dijo que es "preocupante" que desde la firma del acuerdo, el 27 de agosto, hayan pasado cinco meses y no se haya comenzado ni siquiera a profundizar en el primer punto de la agenda.
"No se trata de poner plazos fatales", señaló el periodista, que reconoció que un conflicto de 50 años "no se resuelve en 50 semanas ni en 50 meses", pero advirtió que la agenda "debe moverse más" para evitar que "se evapore" la sensación de que esta negociación es "algo distinto" a los intentos anteriores. Santos advirtió que si se llega a Semana Santa sin hacer un avance en algún subpunto del ítem referido al desarrollo agrario integral, eso será un mensaje negativo. "La negociación puede perder oxígeno y el clima de opinión puede pasar de la indiferencia a la hostilidad, al desaliento, es más, al país se le puede agotar la paciencia y al gobierno también", concluyó.

Comentá la nota