El mandatario derrocado por el golpe militar en 1964 estaba en un hotel de la ciudad de Corrientes cuando segúnla información oficial murió de un ataque al corazón. Pero la familia siempre sospechó que había sido envenenado.
Por primera vez en su historia reciente, un gobierno brasileño admitió la posibilidad de que el ex presidente João Goulart, derrocado por el golpe militar de 1964, pudo haber sido asesinado durante su exilio en Argentina en el marco del Plan Cóndor. Así lo afirmó la ministra de Derechos Humanos de Brasil, Maria do Rosario Nunes, durante su participación en una audiencia pública de la Comisión de la Verdad, el ente creado por la presidenta Dilma Rousseff para investigar los crímenes de la dictadura militar (1964–1985).
Para Nunes, existe "la posibilidad muy clara de que el presidente João Goulart haya sido asesinado" en el marco del Plan Cóndor, el esquema de cooperación entre las dictaduras que gobernaron los países del Cono Sur entre las décadas de 1960 y 1980 para perseguir y eliminar a sus adversarios políticos.
El ex presidente brasileño fue declarado muerto el 6 de diciembre de 1976 durante su exilio, mientras estaba en un hotel de la provincia de Corrientes, víctima de un paro cardíaco. Sin embargo, su familia siempre sostuvo que fue asesinado por los militares a través de un envenenamiento. El actual senador Pedro Simon, del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB), informó además que nunca se realizó una autopsia sobre el cuerpo de Goulart.
En una entrevista con el diario brasileño Folha de Sao Paulo, la ministra de Derechos Humanos pidió una investigación "profunda" sobre las circunstancias de la muerte de Goulart sugirió considerar la posibilidad de exhumar su cuerpo para someterlo a una autopsia.
Mientras, un grupo de fiscales brasileños se encuentra en São Borja, una ciudad cercana a la frontera con Argentina, para recoger testimonios de personas que conocieron a Goulart. La abogada Rosa Cardoso, otra de las integrantes de la Comisión de la Verdad, afirmó que existen "un conjunto de indicios concluyentes" favorables a la tesis del crimen.
Las sospechas sobre el posible asesinato del ex mandatario crecieron en los años 2007 y 2012, cuando un ex agente del Servicio de Inteligencia uruguayo, llamado Marijo Barreiro, dijo que espió durante cuatro años a Goulart en su exilio argentino. El oriental sostuvo, además, que el por entonces dictador brasileño Ernesto Geisel lo consideraba una amenaza para su propio régimen.
Goulart, apodado Jango, fue ministro de Trabajo del presidente Getulio Vargas, cuando el gobierno brasileño comenzó a adoptar medidas cada vez más tendientes a la intervención del Estado sobre la economía. Luego, fue vicepresidente de los mandatarios Juscelino Kubitschek, en 1955, y Jânio Quadros, en 1961.
Ese mismo año, Goulart asumió la presidencia de Brasil, hasta que fue derrocado el 31 de marzo de 1964 por un golpe militar. Durante su gobierno adoptó medidas de corte socialista, como iniciar una reforma agraria y aumentar el impuesto a la renta. También lanzó planes educativos para alfabetizar a la población. Hasta su sospechosa muerte permaneció exiliado en Uruguay y, luego, en Argentina.
La Comisión de la Verdad anunció que también investigará la desaparición de 17 brasileños en Argentina, Bolivia y Chile, durante las dictaduras de esos países en la década del setenta. «

Comentá la nota