Lo aseguró el concejal del Frente Renovador, Lucas Fiorini, quien criticó al Ejecutivo por “pelearse, agravar los problemas que heredó y no gestionar”. “La ausencia de gestión cuesta caro”, destacó.
Tras cumplirse 100 días de la asunción de Carlos Arroyo como intendente de General Pueyrredón, el concejal del Frente Renovador, Lucas Fiorini, trazó un balance desde su perspectiva. “La gestión todavía no empezó. Hay grandes déficit que se han visto, tanto en las cuestiones puntuales que tiene que ocuparse la Municipalidad, como la conformación del Gabinete como el rumbo que tiene que tomar un Gobierno para llevar hacía algún lado a la ciudad”.
Aseveró que “el Gobierno se ha dedicado más a pelearse y mirar el pasado en vez de solucionar los problemas y mirar hacia adelante. Obviamente haber tenido la renuncia de un secretario y dos presidentes de entes, los tres casos envueltos por escándalos, habla del problema que han tenido para conformar el Gabinete”.
Tras hacer alusión que mantuvo el jefe comunal con referentes del ambiente legislativo, agregó: “Esperemos que eso abra una actitud diferente del Gobierno para dejarse ayudar. Mar del Plata sigue teniendo un potencial increíble, que podría estar solucionando los problemas estructurales que hoy tiene pero que hoy está sin rumbo, está llevando a nada”.
“No ha habido gestión por lo que el balance es negativo. La ciudad se ensucia más y se agravan los problemas que ya había. La ausencia de gestión cuesta caro, como es el caso de los alcoholímetros”, enfatizó.
“La gente votó un cambio, que nosotros estábamos de acuerdo, pero se votó el cambio para darle soluciones a los problemas que tenía Mar del Plata pero no para estar peleándose”, remarcó Fiorini.


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