Tras la represión policial a una comunidad toba que terminó con la muerte de dos personas, Gildo Insfrán acusó a la oposición de “sembrar la discordia entre los formoseños".
En aparente alusión a los incidentes generados por la represión policial, que la semana pasada causó dos muertos en la colonia aborigen La Primavera, el mandatario provincial habló pero sin hacer referencia directa al conflicto.
En un acto, el gobernador defendió su modelo de gestión y dijo que "no se habrá de desviar un sólo centímetro a causa de los agoreros y de los que pretenden sembrar la discordia entre los formoseños", acusó.
Y lamentó que varios comprovincianos "tiran la piedra y esconden la mano", provocando situaciones que consideró "injustas" para el pueblo de su provincia.
Insfrán sentenció que "lo más injusto es que exista gente que se dicen ser formoseños y que son partícipes y actores intelectuales de todas estas cosas", señaló, sin precisar a quienes se refería.
En tanto, hoy aparecieron pintadas en la capital provincial acusando de "asesino" al sacerdote Francisco Nazar, un defensor de la postura de los aborígenes que reclaman tierras en el norte provincial y que el Gobierno nacional otorgó mediante un decreto en el año 1940.
Desde el justicialismo local se viene vinculando la protesta aborigen a una supuesta acción incentivada por sectores del radicalismo e incluso por grupos religiosos que tienen como referente al cura Nazar.
Las pintadas que aparecieron en muros de la ciudad de Formosa son con la leyenda "Nazar asesino".
El cura católico Francisco Nazar está estrechamente vinculado con la temática aborigen y recientemente anunció que incursionará en política en la provincia, junto a grupos políticos radicales y del peronismo disidente.
Grupos de aborígenes de la colonia La Primavera, 180 kilómetros al norte de Formosa, fueron reprimidos el martes pasado por la policía, en un hecho que derivó en la muerte de un efectivo y de un poblador de la comunidad toba.
Además, el senador nacional Luis Naidenoff advirtió hoy que “el Gobierno nacional no puede hacerse el distraído con lo que sucede en Formosa con la represión a los tobas ya que Gildo Insfrán fue un brazo político muy potente de Néstor Kirchner y sigue siéndolo de la Presidenta”, señaló.
En declaraciones a Radio de la Ciudad, el legislador radical aseguró que “hay mucha responsabilidad del Gobierno nacional ya que sabía perfectamente de la denuncia pública del manoseo a los originarios cuando se los encerraba y se les retenía los documentos ante cada elección”, indicó.
Según el senador por el radicalismo formoseño, “Cristina acompaña a Insfrán, quien es el presidente del Congreso Nacional del PJ. Lo que pasa es que el oficialismo tiene dos caras en el tema de los derechos humanos: una de reivindicaciones por lo que ocurrió con la dictadura, pero también actúa con hipocresía y no mira lo que pasa en Formosa”, acusó Naidenoff..



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