Ricardo Colombi acusó a gremios, dirigentes políticos, sociales y operarios de servicios públicos por algunas acciones que él considera deliberadas, tendientes a elevar el mal humor social y, por ende, dañar la imagen de su gestión.
El Gobernador denunció, además, que en la Dirección de Energía de la Provincia (DPEC) detectó "algunos sectores de la empresa que están jugando en contra de los intereses de los correntinos, con apañamiento político". Cree que hay cierta "injerencia política para azuzar a la gente en convivencia con algunos sectores de la administración pública", dijo. Al punto tal de que sospecha que "no sé si no hubo una mano rara" en la quema del "transformador" de Paso de la Patria.
No se salvó nadie de la denuncia, sólo mediáticas, de Ricardo Colombi. También acusó a "policías retirados que crean un clima no beneficioso para la provincia". El Mandatario ve fantasmas desestabilizadores en el inicio de su segunda gestión que, según sus palabras, son agitados por sectores políticos que perdieron las últimas elecciones. "Esta situación, que algunos gremialistas lo están provocando que fueron convivientes con el gobierno que se fue, estaría dentro de ese mismo marco", dijo a Radio Dos.
Señaló que la suspensión de los reencasillamientos y las recategorizaciones por 120 días "no tendrá marcha atrás". Detalló que "14 mil empleados públicos no están ganando más de 1.100 pesos" y que más de "2.800 agentes se vieron favorecidos con 14 millones de pesos", producto de los ascensos. Denunció que parte de esos privilegiados son los que están "azuzando a la gente" porque "se están tocando intereses". Aunque no dio nombres de los supuestos desestabilizadores, "serán aportados en su momento", aseguró.
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