Ante la gravedad que ha tomado la huelga petrolera en la zona norte santacruceña y previendo que pueden producirse serios enfrentamientos de trabajadores con consecuencias fatales, el gobernador Daniel Peralta pidió públicamente ayer al secretario general del gremio de base, Héctor Segovia, que tenga un gesto de grandeza y dé “un paso al costado” renunciando a su cargo, como piden los disidentes en huelga. El mandatario argumentó que ello no significa que deje de lado sus ideales.
Peralta, quien se hallaba en esos momentos en Río Gallegos, admitió que no había tomado contacto con el cuestionado dirigente petrolero --quien en esos momentos presidía otra asamblea en Pico Truncado con un grupo de adherentes-- y consecuentemente su petición de renuncia la hacía en forma pública para que se enterara toda la comunidad, sobre todo la zona norte provincial.
“Yo le digo a Segovia que tenga en cuenta que muchas veces un paso al costado no significa renunciar a ideales, sino volver a recuperar confianza en el trabajo y en la mirada de los propios trabajadores petroleros. Si eso lo entiende estaríamos en un buen camino para solucionar el conflicto y si no desgraciadamente vamos a entrar en una senda de la cual no sabemos cual es final”, afirmó.
Incluso, cuando el conductor del programa le preguntó que haría él (Peralta) si estuviera en el lugar de Segovia al que miles de trabajadores le están pidiendo su renuncia, no dudó en responder: “yo me voy automáticamente, recupero fuerzas, hablo con mis compañeros y si puedo, vuelvo a retomar de a poco la confianza en mi persona, tanto en lo personal como en lo política”.
FUNDAMENTOS DE TEMOR
El miércoles, durante su visita a San Julián, el gobernador también había pedido a los trabajadores petroleros que levanten la medida de fuerza, argumentando que no tenía razón de ser y además porque la misma le estaba causando grandes daños económicos al país y a esta provincia en particular y además advirtió sobre la presencia de “agitadores profesionales” que intentan sacar provecho político generando situaciones de violencia.
Pero ayer, en sus declaraciones al mencionado programa radial, la voz del mandatario santacruceño evidenciaba un mayor grado de preocupación ante las temerarias hipótesis en las que podría desencadenar este conflicto.
De hecho, admitió: “realmente estamos muy preocupados porque un solo compañero petrolero lastimado vale más que todas las pérdidas económicas que podamos tener”, debido a la paralización de la producción en los yacimientos desde los primeros días de abril.
PRESENTACION JUDICIAL
El gobernador también reveló que el Ejecutivo provincial, a través de su Fiscalía de Estado, hizo ayer una presentación ante un juez de Caleta Olivia “para que la justicia intervenga con un accionar rápido y tome en cuenta la grave situación por el peligro de interrupción de la paz social ante la posibilidad de un enfrentamiento entre trabajadores petroleros” y también para lograr que se reactive el trabajo en los yacimientos de la cuenca del Golfo San Jorge ya que solo están operando los de la Cuenca Austral y ello solo significa un cuarto de la producción normal de crudo en Santa Cruz.
“Queremos una actuación rápida de la justicia para tutelar vidas y bienes y en función de ello intervenga en una situación gremial ya que no lo está haciendo con claridad la Federación que nuclea a los sindicatos petroleros de todo el país”, expresó.
“Necesitamos que se restablezca la normalidad y que los trabajadores vuelvan a los yacimientos porque eso, por sobre todas las cosas, va a evitar que estén en la ruta y ocurra algo porque nosotros, a través de nuestra policía, estamos custodiando a unos y otros para evitar que haya enfrentamientos”, sostuvo.
EL AMIGO “CHACO”
Rememoró que cuando Héctor Segovia asumió por primera vez la conducción del sindicato “yo era secretario de Trabajo del doctor Néstor Kirchner y a partir de allí siempre acompañé a los trabajadores que le dieron el mandato de representarlos”.
“Por ello, aquí no hay una cuestión personal y por ello creo que ‘Chaco’ (en referencia a Segovia) debería estar viendo en estos momentos, con el alto grado de responsabilidad que le compete, que hay una situación en la que no se puede decir a la gente que vaya a trabajar a los yacimientos porque está claro que la mayoría de los petroleros no van a aceptar volver al trabajo porque están planteando su renuncia”, argumentó.
En consecuencia, sostuvo que muchas veces los dirigentes, tanto gremiales como políticos “tienen que pensar que dar un paso al costado o hacia atrás puede significar que en el futuro se pueden dar muchos pasos adelante y por eso le estamos pidiendo a toda la comisión directiva y fundamentalmente al secretario general que tenga en cuenta esta situación”.
En tal sentido, afirmó que la responsabilidad de Segovia tiene que exceder el marco personal y comprender la gravedad de la situación ya que si bien “está en juego su legitimidad, por sobre todas las cosas está en juego la paz social que pende de un hilo”.
Finalmente advirtió que si el conflicto continúa agravándose, no sólo se acentuará el perjuicio hacia toda la comunidad porque además de sucederse múltiples asambleas en cualquier momento “puede ocurrir algo”.
De hecho reiteró que “la paz social pende de un hilo. Tomemos responsabilidades y no esperemos tener otra desgracias como la de Sayago (el policía ultimado por petroleros en Las Heras hace cinco años) u otro enfrentamiento gravísimo que fracturará a las familias petroleras para siempre porque las heridas no se curan. Por ello yo digo que todo el daño económico y el perjuicio financiero que nos causa este paro no vale la vida de un petrolero”, insistió.


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