Giorgi reclamó a Brasil que ponga más voluntad para negociar y menos para hacer proteccionismo

Giorgi reclamó a Brasil que ponga más voluntad para negociar y menos para hacer proteccionismo
Para Industria, Brasil tiene la llave para destrabar el comercio. En tanto, Pimentel prometió a la FIESP más protección comercial. Según el sector automotor, no hubo cambios en la situación de las 4.000 unidades que esperan ser liberadas.
Brasil tiene la llave para destrabar la negociación. Eso es lo que dicen, por estas horas, en el Ministerio de Industria. Además, reclamaron una mayor voluntad negociadora para llegar a un acuerdo entre “socios estratégicos”.

En el Gobierno se espera un llamado telefónico desde Brasilia, el lunes o martes de la próxima semana, con una propuesta “concreta y superadora” y una definición sobre los tiempos para la liberación de autos en la frontera de Brasil, donde, según el sector privado, se mantienen unos 4.000 autos de fabricación nacional.

Fuentes de esa industria volvieron a alertar sobre la posibilidad de que, si no se liberan los vehículos, la semana que viene, algunas terminales podrían comenzar a revisar sus cronogramas de producción, aunque se trataría de casos puntuales.

La titular de Industria, Débora Giorgi, se mostró optimista y consideró que las negociaciones con Brasil “van a prosperar porque se trata de un socio estratégico y hay buena voluntad de ambos países para llegar a un acuerdo”.

La Argentina busca que el acuerdo garantice el flujo comercial, una balanza equilibrada y el proceso de reindustrialización nacional, según indicaron fuentes de Industria.

Los funcionarios podrían reunirse en una o dos semanas en Brasilia ,pero desde Industria aclararon que Bianchi sólo viajaría si el camino está allanado, con “la garantía de propuestas concretas”. Tampoco se descarta la posibilidad de una reunión a nivel de ministros.

Para la Argentina, “no es un problema de tiempos, sino de cómo se soluciona el problema de fondo”, que es el déficit estructural, que en manufacturas de origen industrial dejó un déficit de u$s2.214 millones en los primeros cuatro meses de este año. El secretario de Industria brasileño, Alessandro Teixeira, se fue de Buenos Aires el martes pasado con la promesa de revisar el pedido argentino con el sector privado y otras áreas del gobierno brasileño.

Ayer, el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil se reunió con la Federación de Industrias del Estado de San Pablo, la FIESP, y la Central de Trabajadores (CUT), a los que prometió medidas de protección comercial, incentivos, desgravación fiscal y financiamiento para compensar la pérdida de competitividad por la apreciación del real.

Pimentel aseguró, en San Pablo, que “la cuestión del tipo de cambio no tiene solución dentro de la gobernabilidad brasileña” por lo que destacó que, a cambio, se tomarán medidas “a través de una combinación de instrumentos”. Esas herramientas apuntarán a “una defensa comercial activa e inteligente, dentro de las reglas de la Organización Mundial de Comercio”, dijo el funcionario.

En ese marco, anticipó que se implementarán más licencias no automáticas “en todos los sectores en los que haya una amenaza en la balanza comercial”. Por otra parte, Pimentel también analizó “herramientas de desoneración impositiva, que pesa mucho en el costo de la producción nacional” e incentivos y financiamiento. “Estas herramientas combinadas superan el problema del tipo de cambio que es real y nos afecta mucho”.

La apreciación de la moneda brasileña preocupa al gobierno de Rousseff, quien busca calmar la presión de los paulistas. El ministro de Hacienda, Guido Mantega, sugirió, ayer, la adopción de un sistema de cambio de divisas libre en el mundo para aliviar la presión sobre las monedas emergentes

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