El intendente inaugurará a las 10.00 el ciclo de ordinarias del cuerpo legislativo. El discurso del jefe comunal giraría sobre el mejoramiento de las finanzas.
La Municipalidad de Córdoba se ha convertido, desde 1999 en adelante, en un laboratorio de ensayo político, que inauguró Germán Kammerath, que continuó la “nueva política” de Luis Juez y que prolongó Giacomino.
El rasgo distintivo en los tres casos es el alto nivel de improvisación y la pérdida del poder de decisión del jefe comunal. Con Juez, por falta de vocación para ejercerlo o directa abdicación, como se prefiera; con los otros dos, porque llegaron al poder sin poder, con todo lo que esto implica.
El resultado más costoso para la ciudad ha sido el desorden financiero, expresado en diez años consecutivos de moratoria impositiva recién interrumpida en 2010. Y el resultado más visible es la desinversión en obra pública a cargo del municipio, sólo disimulada en parte por la “gestión municipal” desplegada primero por José Manuel de la Sota y, luego, por Juan Schiaretti.
Si esta descripción de los hechos alcanza a ser imperfectamente cierta, ya será suficientemente importante el reordenamiento del gasto y de los ingresos que ha alcanzado Giacomino en 2010 y que debiera, en beneficio de la ciudad, continuar hasta que termine su mandato.
Este será, según todos los indicios, el pivot sobre el que girará su último mensaje al Concejo. Tiene sus razones. Las últimas informaciones brindadas por el municipio indican que el 2010 terminó con cifras interesantes, como la reducción del déficit fiscal casi a un par de puntos sobre el equilibrio entre ingresos y egresos; la pronunciación de una tendencia ya insinuada de achicamiento de la dedicación de recursos a sueldos; una baja sensible en el nivel de endeudamiento municipal; e, incluso, una disminución, pequeña pero disminución al fin, de la cantidad de empleados municipales.
Este panorama no abre ni un resquicio para entrever el futuro político de Giacomino, pero sí para la ciudad. Luego de un proyecto de ordenanza presentado por el radicalismo y sancionada por el Concejo, de reducción gradual de la dedicación a sueldos, esta partida ha bajado en cerca de 15 puntos (73% del Presupuesto en 2007 a menos del 60% en 2010).
Esta sobrededicación a sueldos es el factor explicativo de la desinversión municipal en obras, que en la ciudad es muy visible, por ejemplo, en los crecientes problemas de tránsito porque nada se ha hecho en 12 años en infraestructura vial, como no sean trabajos de mantenimiento.
Paritarias
Precisamente, esta semana comenzarán las negociaciones entre el municipio y el Suoem para un nuevo aumento de sueldos para los cerca de 10 mil agentes que tiene el Palacio 6 de Julio.
Con el contexto que dan las tratativas entre la Provincia y sus empleados (27,5%), las negociaciones serán piloteadas por el secretario de Economía, Gabriel Bermúdez, y el asesor letrado, Carlos Varas.
En los primeros encuentros ya se podrá saber con precisión el peso que tendrán las pretensiones del Suoem de colocar como un punto importante en las conversaciones, la efectivización de 1.400 contratados, cuya promoción a Planta Permanente o Transitoria no tendrá, precisamente, resultados neutros para los sueldos de estos agentes y para la caja municipal.




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