El secretario general de la Gobernación, Darío Farías, sostuvo que tras el fin de la ocupación por parte de los docentes “encontramos una Casa de Gobierno muy limpita y ordenada”, lo cual “no tapa todo lo que sucedió”. Y cuestionó “la sensibilidad de estos señores que pueden entrar y romper todo, pero no se les puede decir que lo hicieron”.
En ese sentido, apuntó que “muchos directores de planta permanente ya vinieron y comenzaron a revisar sus lugares de trabajo”, y en ese marco se cuantificó que “uno de los efectos de lo que sucedió es el retraso de los trámites administrativos”.
Farías cuestionó la “sensibilidad de estos señores que pueden entrar y romper todo pero no se les puede decir que lo hicieron” pese a que “tenemos fotos de vidrios rotos y puertas forzadas”.
En tanto, dijo que tras el desalojo “lo que se vio es una Casa de Gobierno muy limpita y ordenada” ya que los docentes “limpiaron vidrios, descolgaron carteles y acomodaron sillas, como si eso tapara todo lo que sucedió”.
“Si se arreglara con dinero sería fácil, el tema es si esto era necesario en el marco de un reclamo salarial. La gente que estaba en el edificio cuando ocurrió la toma salió corriendo y llorando, fue muy traumático”, sentenció Farías.
Para concluir, Farías dijo que “se mantiene una guardia de seguridad” pero remarcó que “no se ataca todos los días una Casa Gobierno ni vivimos un estado bélico que haga suponer que se tienen que colocar 200 policías todos los días”.
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